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16 de agosto de 2023

Adelaide Ivánova, 3 poemas 3


January Jones en Mad Men

LA MUJER CASADA

me siento
en círculo
conforme
al evento
trago
el vino
deposito en un
rinconcito
huesos
de aceitunas
controlo
el periodo fértil
me finjo
registrada
cartillita
de vacunación
bello
animal doméstico
celebro
banalidades
participo
de la conversación
vuelvo a la casa
de aventón
y muda
tengo en la cabeza
cositas
sexo
bikini
navajas
viajes
las aceitunas
las servilletas
los óvulos
canela almendra
osos polares.

A MULHER CASADA

sento-me
em círculo
conforme
o evento
engulo
o vinho
deposito no
cantinho
caroços
de azeitonas
controlo
o período fértil
finjo-me
cadastrada
carteirinha
de vacinada
belo
animal doméstico
celebro
banalidades
participo
da conversa
volto pra casa
de carona
e muda
tenho na cabeça
coisinhas
sexo
biquíni
navalhas
viagens
as azeitonas
os guardanapos
os óvulos
canela amêndoa
ursos polares.

 
Fotografía de Anaïs Kugel

EL SOBRE

adoro lamer sobres
me gusta el gusto al pegamento
del sobre hay algo
de devoción en lamer
papel y este que
carga el contrato
firmado con el abogado
lleva de los hechos mi versión
lamo este sobre de pie
porque este papel lamido
es lenguaje
y revolución.

O ENVELOPE 
 
adoro lamber envelope 
eu gosto do gosto da cola 
do envelope há algo 
de devoção em lamber 
papel e esse que 
carrega o contrato 
assinado com o advogado 
leva dos fatos a minha versão 
lambo esse envelope em pé 
posto que esse papel lambido 
é linguagem 
e revolução.  

 
 
Fotografía de Elina Brotherus
EL ELEFANTE

cuando johanna murió tenía un año
y ocho meses fue encontrada en la piscina
apretaba un elefante con la mano que su madre
hasta hoy aprieta mucho aunque el alzheimer
le impida recordar por qué ella la madre
saltó a la piscina al ver a johanna
a la deriva en el vientecillo del norte de renania
flotando en la piscina que el padre de johanna
olvidó cubrir mientras jugaba
tenis con otros amigos tal vez tanto o más
ricos que ellos la madre de johanna que hoy
ya no se acuerda de muchas cosas como dije
por causa del alzheimer recordó sin embargo
guardar el elefante sólo se olvidó
de sacar el vestido mojado dicen que pasó
días así “parecía una estatua griega” dijeron
lo que nadie vio era que apretaba también el
elefantito en 1958 cuando morí 50 años
después tenía veinticinco años y seis meses y apretaba
el primer verso de un poema de sylvia plath y resistía
valientemente con los ojos cerrados mientras caía muerto
el mundo entero aunque supiese que el resto del
poema es una declaración de amor completamente idiota
como son todas las declaraciones de amor heterosexual
y como tantas cosas que plath escribió recitaba
el poema mientras me ahogaba perdóname plath perdóname
campilho el mundo es un horror el elefante es de peluche
los huesitos no son de miel
son apenas calcio
nada más.

O ELEFANTE
 
quando johanna morreu tinha um ano
e oito meses foi encontrada na piscina
apertava um elefante na mão que sua mãe
até hoje aperta muito embora o alzheimer
lhe impeça de lembrar por que ela a mãe
pulou na piscina ao ver johanna
à deriva no ventinho do norte da renânia
boiando na piscina que o pai de johanna
esqueceu de cobrir enquanto jogava
tênis com outros amigos talvez tão ou mais
ricos do que eles a mãe de johanna que hoje
já não se lembra de muita coisa como falei
por causa do alzheimer lembrou no entanto
de guardar o elefante só esqueceu
de tirar o vestido molhado dizem que passou
dias assim ‘parecia uma estátua grega’ disseram
o que ninguém viu era que apertava também o
elefantinho em 1958 quando eu morri 50 anos
depois tinha vinte e cinco anos e seis meses e apertava
o primeiro verso de um poema de sylvia plath e resistia
bravamente de olhos fechados enquanto caía morto
o mundo inteiro embora soubesse que o resto do
poema é uma declaração de amor completamente idiota
como são todas as declarações de amor heterossexual
e como tantas coisas que plath escreveu recitava
o poema enquanto me afogava me perdoe plath me perdoe
campilho o mundo é um horror o elefante é de pelúcia
e ossinhos não são de mel
são apenas cálcio
nada mais


El martillo, edición bilingüe, Mandacaru Editorial, 2021
Traducción de Diana Klinger


 

Ph Pedro Pinho
Adelaide Ivánova 
(Pernambuco, Recife, Brasil, 1982)
POETA/TRADUCTORA/EDITORA/FOTÓGRAFA
de El martillo, edición bilingüe, Mandacaru Editorial, 2021
Traducción del portugués al español por Diana Klinger
Leídos en GRAFÓGRAFXS
para leer + en VALLEJO&CO
para escuchar sus poemas en POESIA.FM
su WEB



13 de octubre de 2021

Guillermo Bawden, 8 poemas 8 (de Historia de la lluvia)


Fotografía de Shaun Pierson

Geosmina es lo que hace oler a lluvia
como tierra mojada
es una bacteria que se suelta con la humedad
Un olor que también tienen los camellos
del desierto de Gobi
Una caravana que atraviesa lo árido
mientras huele la esperanza
como la fe en la garganta de los sedientos



Fotografía de Austin Tott

Cuando al fin cae
todo es lluvia, incluso lo que se protege
lo que no moja
acaso en la gota que se detiene
en la punta del paraguas
o en el viejo picaporte con fauces de león
esta el poema


Fotografía de Chrissie White
Hay algo mejor que la lluvia 
las horas que le siguen 
frescas, descansadas 
cuando algo 
parece revelar lo posible


Fotografía de Elina Brotherus
Hay una lluvia que no cae, que llueve
hasta la mitad del cielo
moja aviones y alas de pájaros
Se llama virga y se mide también
en milímetros


Fotografía de Alberto Polo Iañez

El mundo cree que la gota cae como lágrima
que algo llora
pero el agua es orden y cae redonda
como la esfera perfecta que describen los sabios


Fotografía de Chrissie White

El hombre ciego tiene razón
cada vez que llueve me las imagino
con cara de película de los cincuenta
esperándome, yéndose
todas, una tras otra
desfilan en la esquina del bar
sé que existe el amor
porque existe la lluvia


Fotografía de Dorothy Shoes

Quiero que me hables de la lluvia
no del buen tiempo
El buen tiempo
me pone los dientes ásperos

Es en la boca
dónde más se extraña la lluvia


Ping Zhu fotografiada por Leandro Castelao

Desde la Revolución Industrial ocurrieron grandes cambios en los regímenes de lluvias de todo el planeta
ahora llueve más en las partes orientales de América del Norte y del Sur
el norte de Europa y el norte y centro de Asia
pero menos en el Sahel, el Mediterráneo, el sur de África partes del sur de Asia y en el pelo de una mujer
que se aleja en un viento seco, lejos, lejos de mí





Guillermo Bawden
(Córdoba, Argentina, 1977-2024)
ESCRITOR/ARTISTA PLÁSTICO/MÚSICO
para escuchar una entrevista en RADIO CUT
para leer + en POETAS SIGLO XXI
su canal de YOUTUBE


18 de agosto de 2020

Tania Ganitsky, 3 poemas 3 (de Desastre lento)


s/d del autxr de la fotografía

El mundo va a acabarse antes que la poesía
y habrá nombres para diferenciar el olvido de la fauna
del olvido de la flora.
La palabra esqueleto solo se referirá a los restos humanos
porque habrá una forma particular
de describir el conjunto de huesos
de cada especie extinta.
Habrá un nombre para designar la última chispa de fuego,
un nombre primitivo como el del maíz
y otro para la transparencia del río
que muchos se habrán lanzado a atrapar
al confundirla con sus almas.
Las crías nacidas ese día no se tendrán en cuenta,
pero la palabra parto sustituirá la palabra ironía que ya habrá sustituido
la palabra tristeza.
Y habrá un léxico de adioses,
porque se dirán de tantas formas
que llenarán un libro entero, que es lo que quedará del amor,
de la literatura.
El mundo va a acabarse antes que la poesía
y la poesía continuará afirmando su devoción a lo perdido.




Fotografía de Elina Brotherus

Asistimos a la majestuosidad
del fracaso,
adoptamos la postura del asesino.
Nos lavamos las manos
 una y otra vez.
Camino al paredón
balbuceamos un verso lejano.




Fotografía de Elina Brotherus

MONTAJE V

Tampoco nos convencieron
del desastre; todos
los restos eran de plástico.
Un montaje más
del fin del mundo
no engaña
a las hijas del residuo.




Tania Ganitsky 
(Bogotá, Colombia, 1986) 
POETA/ESCRITORA/ENSAYISTA/TRADUCTORA/EDITORA/
MAESTRÍA EN FILOSOFÍA Y LITERATURA
para leer una reseña en SOMBRA LARGA
para leer + en REVISTA ALTAZOR



26 de octubre de 2019

Anise Koltz, 2 poemas 2 (III)


Fotografía de Elina Brotherus

¿Quién soy yo?
Yo no soy yo
desciendo de millones de ancestros
que vegetan en mi sangre

Me instruyen
me entrenan a morir
respiro su aliento

Extraña a mis padres
mi sangre se ha cargado
de fantasmas
que dirigen mi destino
esperando
y desesperando de mí



Fotografía de Elina Brotherus

He desaprendido la plegaria
ya no creo en Dios

Creo en el sol
en los árboles
en los cursos de agua

Me acuesto
cuando la mañana
despierta

Vivo la noche
con su silencio
sus pájaros nocturnos

Sola con el bosque
en frente de mí
me preparo a la vida
subterránea que se acerca




Anise Koltz
(Eich, Luxemburgo, 1928 - 2023)
POETA/TRADUCTORA
de Pressée de vivre, Éditions Arfuyen, Paris-Orbey, 2018
en Revista Abril, nº 57, Luxemburgo, 2019
Selección y traducción de José Holguera
para leer MÁS

7 de junio de 2019

Lorena Isuani, 3 poemas 3


Fotografía de Elina Brotherus
LO QUE HACEMOS CON LAS MANOS MIENTRAS 
ESPERAMOS EL ARCOIRIS

Soy igual a vos, mamá,
me las arreglo con poco.
Cuando estoy sola
comer es fácil,
liviano,
los bocados pasan
con un rayo de sol
o mientras tiendo la ropa.
En ciertos momentos, una magia
hace lo suyo,
un resplandor
da forma a las sobras,
saca un brillito
a lo que nos pasa.
Veo un estado de cosas
y no sé qué hacer con eso
la mayoría de las veces,
pero tengo paciencia
y amor en cantidad
como para hacer dulce
o una casa.

de Mientras esperamos el arcoíris, Argentina, octubre de 2017
en Revista Palimpsesto Nº 2 /Año 2018 (Pág. 17)



Fotografía de Elina Brotherus
DÍAS DE CHARCO Y DIAMANTES

La lluvia no va a parar
hasta nuevo aviso,
el agua viene pareja después de mucho tiempo.
Pasa frente a la casa,
lleva la basura
que arderá en otra parte.

Nosotros miramos correr el agua,
ponemos las manos en forma de cuenco
cerramos los ojos
pedimos un deseo.
Lo envolvemos
en un triángulo de papel;
toma apariencia de barco
que se va a ir con la corriente.

Esta era, estos días
de charco y diamantes
van a quedarse conmigo.

No sé ni espero otra cosa.
Yo me arrojo
empujada por el brillo de las gotas,
que chocan, precisas, sobre el cauce del agua;
como los barcos de papel
que lentamente van a otro continente
sin saber ni esperar
una geografía
que condicione su rumbo.

de Mientras esperamos el arcoíris, Argentina, octubre de 2017



Fotografía de Elina Brotherus
NEGRO

Tengo que bañarme
entrar las plantas
poner agua y comida
antes de dejar la casa.
Ella va a quedarse echada en su colchón;
mi libertad es su clausura.

de Mientras esperamos el arcoíris, Argentina, octubre de 2017
en Revista Palimpsesto Nº 2 /Año 2018 (Pág. 18)




Lorena Isuani
(Río Primero, Córdoba, Argentina, 1986)
y en Dos arcoíris y un desierto, Editorial La Vieja Sapa Cartonera
Santiago de Chile, 2019
Antología poética de Guillermina Sartor, Anaclara Pugliese 
y Lorena Isuani
para escucharla leer en RADIOCUT
para leer + en LA UBRE AMARGA
y + en JÁMPSTER

4 de octubre de 2018

Susana Benet, 2 poemas 2




Anna Karina en Woman Is a Woman, 1961



NO SE ATREVEN

No se atreven mis manos ni mi boca
a celebrar lo que la vida ahora
generosa me ofrece.

Incrédulos mis ojos
desvían la mirada.
Tan rara es la alegría.
Tan fugaz el placer cuando se alcanza.

Qué fácil ser feliz y qué difícil
será después
condenar al olvido tanto gozo.





Fotografía de Elina Brotherus




LO OLVIDADO

Cómo amo los lugares olvidados.
La calleja que ya nadie transita,
el íntimo cobijo de las cuevas,
el fondo rumoroso del barranco
donde el agua se estanca y los insectos
tejen islas brumosas en el aire.
Tenderme en el pretil de antiguos puentes,
revestidos de zarzas y hojarasca
y escuchar cómo zumban las abejas
en la calma fragante del romero.
Acercarme al misterio de las casas
donde no habitan más que los rosales.
deshojándose lentos en la tierra.
Internarme ligera en la espesura
de secretos parajes, donde el paso
ávido de los hombres no perturba
la paz de los guijarros, ni el festivo
desfile del espliego por las sendas.
Y, atravesando el filo de la tarde,
emprender el camino de regreso
sintiendo que, de pronto, me acompaña
la vacua plenitud de lo olvidado.





Susana Benet 
(Valencia, España, 1950)
ESCRITORA/POETA/ACUARELISTA
LICENCIADA EN PSICOLOGÍA/
IMPARTE TALLERES DE HAIKU
de Lo olvidado, Editorial Frailejón, Colombia, 2015
para leer más en: AUTORRETRATO EN ESPEJO CONVEXO
su BLOG

14 de julio de 2018

Valeria Cervero, 5 poemas 5 (de Seres pequeños)



Obra de Eugenio Cuttica


Tantas imágenes para decir que no estás
por mañanas o tardes; como si pudiera
poner distancia en la distancia,
ocultar el relumbre
fuera de toda razón, aceptar
lo imposible en lo posible,
la palabra en el plano que ya no sé.

(pág. 11)


Fotografía de Stefania Orfanidou / Cold Turkey


el mundo sigue hecho para otros
y aún así sabemos
que hay algo nuestro ahí

(pág. 13)


Fotografía de Stefania Orfanidou / Cold Turkey

amamos porque somos pequeños
y buscamos la razón
que nos libere
de tanta mansedumbre

(pág. 17)





Fotografía de Elina Brotherus



sin cruzada posible me adelanto
porque a veces no hay tronco que salve
solo esa ramita que acompaña
cuando el agua arrastra

(pág. 29)



Obra de Eugenio Cuttica


Pudimos hablar de miles de cosas hoy.
La nueva serie o el último libro,
la poca temperatura del mate, la hilera
de hojas sobre la mesa.
Pero preferí mirarte
como quien sabe esperar lo que guarda el silencio.

(pág. 33)





Valeria Cervero 
(Buenos Aires, Argentina, 1972)
POETA/CORRECTORA/EDITORA/COMPILADORA
de Seres pequeños, Hemisferio Derecho Ediciones, 2018
Contratapa de Alberto Cisnero
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