Mostrando entradas con la etiqueta sophie delaporte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sophie delaporte. Mostrar todas las entradas

18 de octubre de 2017

Mundia Magdaleno, 5 poemas 5 (+1)


Fotografía de Sophie Delaporte
MADRE

Cuando yo nací, me recibió el vecino. Era pescador y pescadero.
No había nadie en casa, y el grito de madre lo despertó, lo trajo, y lo hizo abrirle las piernas.
Después de los hombros, se escurrió mi sexo. Dijo “es niña, es niña”. Y yo sentí que entonces me hice niña. Me puso en los brazos de madre, se puso de pie, de frente, nos observó a las dos como un tajalí antes de despedazarlo. Madre cerró las piernas. La placenta volvió a abrírselas. Yo no lloré. Miraba al pescadero mirarme. Madre oró para que la mar lo devolviera a su orilla. El pescador escuchó el rezo y lanzó sobre los tres una red de mecatillo que colgaba en la entrada de su casa. Las aguas lo mancharon de sangre y a él eso poco le importó. Madre puso mi boca en su pezón izquierdo. Pero yo seguía con mis ojos la ruta del pescador. Alzó su lanza contra la luna oscura y brillaron sus escamas, para entrar a la cueva de caldos. Yo sabía vivir ahí porque yo venía de ahí. Madre se murió un poco. Cogí aire de adentro y la besé para que volviera. El vecino sacó de ella el cardumen de un dolor negro. La dejó la hiel, sin barniz, la dejó volver con otras aguas a poblar el misterio. Y madre volvió a mirarme. El pescadero seguía en frente. Nos miraba a madre, a mí, a su pezón rosa.
Madre balbuceaba una súplica.
Madre yace, ola que se repliega al final, en la ribera, ahí donde le reza a Dios y Dios no le responde. Yace en el silencio. Mira cómo me hago palabra. Madre sabe que parió su final.
Cuando yo nací, me recibió el agua. Y madre sedienta. Y un pescadero que no sabía que sabía. Me recibí salvándola. Y desde entonces me suplica por su vida.
¡Ay madre, si pudiera matarte!



Fotografía de Sophie Delaporte
AMANTE

Yo sé que no soy buena como es buena una yerbera. Sé que hay preguntas que no me puedo responder y respuestas que no he de mencionar. Mi nombre es el espacio que hay entre cada palabra. Un silencio breve. Ese momento de la noche en que ni Dios existe. Sé que no soy buena aunque evada el juicio. Soy la masa de semen que se empelota en la bolsa que sostiene el escroto de un mediohombre, una mujer a la que se olvida, la amante.




Fotografía de Sophie Delaporte
ÚLTIMO

Hazme niña cuando deje las entrañas del aire, 
quiero ser una niña, nunca un héroe.
Déjame al resguardo de un tronco macho,
bajo la violencia de los árboles sin frutos.
Déjame sola quiero estar sola saber estar
sola cuando al fin sepa cómo morir. No
quiero misericordia ni milagro. No quiero
regresar. Quiero dormir.



Fotografía de Sophie Delaporte
MANUAL

Tengo cuarenta años
la edad justa para darme cuenta de que
no es importante Dios
la física lo es más
porque la gravedad
nos termina por sembrar,
que los hijos se van
mientras se contiene el bostezo
que perdiste la vida y se van,
que los mangos maduros atraen las
moscas
y los verdes, manchan,
que no me doy cuenta todavía
por dónde se pone el Sol
ni si mi piel crece cuando llueve
o si abro los ojos al Oriente.
Tengo un poco más de la mitad de mi
vida
y dicen que formo parte de la clase
media
que estoy en medio
justo en el casi
y no llego a fin de mes
sardina por salmón
sonrisa a crédito.
Tengo
la rabia contenida en las manos
las manos hinchadas
sin decir que no quería esto
porque no lo quiero.
Que afuera la pira agrieta el cemento
que quién soy yo para que no tarde en
atravesarme a mí
que qué es mi sangre, sino la mutación
de la hiedra.
Tengo cuarenta años
y ningún manual para aprender a morir.



Fotografía de Sophie Delaporte
GUEVONADA

Decías que el amor se acaba. Y una ama también las criaturas que le nacen muertas. Decías que se acaba como se acaba el arroz, que termina por hacerse mierda. Yo tengo arroz, aun cuando a los demás le falta. Soy la semilla muerta, el huerto de tierra negra. Dime, cómo crecen las palabras sobre tu espalda. Pensaba en eso de que el amor se acaba mientras cocía el arroz y según los cálculos ningún arroz deja de multiplicarse, no hay registro de alguno que haya amado ¿Cómo se siembra el arroz? ¿Qué coño tiene que ver el arroz con tu guevonada?




Fotografía de Sophie Delaporte

MANTEL

Que a una la tumben sobre la mesa
le abran como a una cortina
y le mordisqueen la entrepiernas
no es presumir del trabajo del marido
es dejarse tender como un mantel
sobre el agua.





Mundia Magdaleno
(Caracas, Venezuela, 1984)
-Heterónimo de Indira Carpio Olivo-
en twitter RAÍZ ARBOLADA

21 de marzo de 2015

Belén Reyes, 3 poemas 3 (+1)


Fotografía de Sophie Delaporte (Paris, Francia, 1971) 

DEBERÍA EXISTIR ALGÚN SEGURO

Debería existir algún seguro
igual que los de vida, o los del coche,
o los de a todo riesgo.

Debería haber :
seguro de que me llama,
seguro de que siente,
seguro de que me ama,
seguro de que vuelve.

(¿Sería un poco raro asegurar
sus manos en mi pecho,
sus ojos en mis ojos,
su voz en mi silencio?)

Si Dios es abogado
¡y el mejor!
Si tiene miles de oficinas en el cielo,
no sé cómo no se pone
y cualquier día
se lía a hacer seguros.
¡Fuera el miedo!

El miedo a un siniestro total
si nos chocamos,
el miedo a que se queme nuestro pecho,
el miedo a que nos roben la esperanza,
el miedo a tener miedo.

El miedo a una riada de tristeza,
el miedo a que se muera un sentimiento,
el miedo a que te den un golpe bajo,
el miedo a que te timen con un beso.

(¿Sería un poco raro asegurar
una muerte digna,
un manantial de amor,
una galería de recuerdos?)

Debería haber algún seguro
que cubriera todos estos riesgos.

(de Desnatada, Editorial Torremozas,1992, 
con prólogo de Gloria Fuertes y Ángela Serna )




Fotografía de Sophie Delaporte (Paris, Francia, 1971) 

ME INTERESA SABER

ya casi me obsesiona,
qué hace una mujer
como yo, ahora.
Qué hace una mujer
después de su papel
después de ser tan fiel
después de tanta hiel...
Me interesa saber
qué hace una mujer
cuando está sola.
Si ponerse a coser
hilvanando el ayer.
Si ponerse a beber
inventando otra sed..
Si ponerse a perder
apostando otra vez.
Me interesa saber
qué hace una mujer
cuando se agota.



Fotografía de Sophie Delaporte (Paris, Francia, 1971) 

AFIRMACIONES PARA LA AUTOESTIMA

Soy una tía cojonuda.
Cuando hablan los otros
me quedo muda.
Soy una tía inteligente.
Diez días y diez noches
suman veinte.
Soy una tía alucinante,
me gusta ver el culo
a quien va delante.
Soy una tía generosa,
que doy lo que no tengo
y aún me sobra.
Soy una tía super-guapa,
cuando salgo a la calle
tiembla el mapa.
Soy una tía impresionante.
Si llegaste al final...
Atrévete a olvidarme.

(de Atrévete a olvidarme, Editorial Olifante, 2007)


B O N U S  T R A C K

Fotografía de Sophie Delaporte (Paris, Francia, 1971) 

UN POEMA DE CARNE Y HUESO

Soy una mujer ni más ni menos
sin un hijo fuera
sin un hijo dentro.

Soy lo que leéis…
Este puto verso

Un bastón de tinta donde apoyo el miedo.





Belén Reyes 
(Madrid, España, 1964)
Dirige CABRASOLA
para leer + en POEMARIO DE MUJERES 
y MÁS
su WEB

23 de diciembre de 2012

Rosalina Martínez González, Trasnochada


Fotografía de Sophie Delaporte

TRASNOCHADA

Noche tras noche
recuesto mi cabeza
dejo el cráneo abierto
sobre este torbellino de papeles en blanco
para que las ideas corran
a diluirse en sus fibras,

noche tras noche
coloco el corazón en la mano
y lo abro con el bisturí
que rasga el cielo
en versos suicidas,

corto rosas sangrantes
para adornar una ventana
con vista al vacío,

invoco a las musas
y las hago mis esclavas
por unas gotas de poesía
que lamo sobre estas lápidas
cansadas del tiempo

y cansada no busco descanso
sino, 
noche tras noche
intento rescatar el elixir
que sustancia mi ser
noche tras noche, 
me crucifico
en las alas de una estrella,
trago esencia de oscuridad
y alimento
de voces escondidas
bajo las escaleras de un sótano
una idea que se encuba en mi vientre
hace dos o tres eternidades
y no quiere
ver
la luz
del mundo.




Rosalina Martínez González 
(Puerto Rico, 1983) 
Reside en Madrid
su BLOG

7 de julio de 2012

Dorothea Lasky, Asombro: Un diálogo


Fotografía de Sophie Delaporte
ASOMBRO: UN DIÁLOGO

Él siempre estaba distante.
No, no lo estaba

Sí, si lo estaba, se lo decías a todo el mundo.
A veces, no

¿Y qué hay con con la poesía?
Mi amiga decía que se quería suicidar porque no podía escribir un poema

Bueno, ¿y qué es para vos?
La entiendo, ahora me quiero suicidar

Y qué onda con ese que esta ahí y que es real. Te ama.
Nunca me llama

Sí, si te llama, cuando puede.
En realidad, no, no de la forma obsesiva con la que debería hacerlo.

Lo amo
¿Por qué?

Es dulce. Me recuerda a un bosque.
¿A la niebla en un bosque de California?

No, ese no, otra clase de bosque
Ah, ¿los incendios y ese tipo de cosas?

Sí.
No, esos no, como la niebla

¿Y qué es la niebla?
No sé, la saliva del mundo.

¿En serio lo decís?
Sí, quiero decir, el espíritu

¿Y qué hay de las cosas que has aprendido?
No significan nada


¿Y el fuego?
Nada

¿Y la añoranza y el estrépito del metal?
Son ocupantes. Déjenme, soy libre.

¿Entonces porqué estás todavía despierta?
La libertad no es satisfacción. La libertad es sólo arte.

¿Y el amor no es arte?
No, el arte no se parece en nada al fuego

¿Y cómo te sentís?
Me estoy quemando

¿Y qué está pasando?
Mi espíritu está ascendiendo, mi alma está atrapada

¿Y qué la atrapa?
Dios. Dios y el asombro.



AWE: A DIALOGUE

He was always distant.
No he wasn't

Yes he was, you told everyone.
Sometimes he wasn't

And what about poetry?
My friend said she wanted to kill herself because she couldn't      write a poem

Well, what's it to you?
I understand, I want to kill myself now

And what about the real one over there. He loves you.
He never calls

Yes he does, when he can.
Not really, not with the obsessive quality he should

I love him.
Why?

He's sweet. He reminds me of the forest.
Of the fog on the forest in California?

No, not that, the other sort of forest
With the fires and that sort of thing?

Yes.
No, not like that, like the fog.

And what is the fog?
I don't know, the world's saliva

Do you really mean that?
Yes I do, I mean the spirit

And what about the things you've learned?
They mean nothing

And fire?
Nothing

And what of longing and the din of metal?
Those are occupiers. Leave me, I am free.

Then why are you still awake?
Freedom is not contentment. Freedom is only art.

And is love art?
No, art is nothing like fire

And how do you feel?
I am burning

And what is happening?
My spirit is ascending, my soul is trapped

And what is trapping it?
God. God and Awe.




Dorothea Lasky 
(St. Louis, Missouri, EE.UU., 1978)
de Awe, Wave Books, 2007
Traducción de Cecilia Pavón
para leer MÁS
extraído de ONCE SUR

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...