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28 de septiembre de 2025

Samanta Schweblin, Mariposas


Obra de Ofra Amit
MARIPOSAS

Ya vas a ver qué lindo vestido tiene hoy la mía, le dice Calderón a Gorriti, le queda tan bien con esos ojos almendrados, por el color, viste; y esos piecitos… Están junto al resto de los padres, esperan ansiosos la salida de sus hijos. Calderón habla pero Gorriti solo mira las puertas todavía cerradas. Vas a ver, dice Calderón, quedate acá, hay que quedarse cerca porque ya salen. ¿Y el tuyo cómo va? El otro hace un gesto de dolor y se señala los dientes.
No me digas, dice Calderón. ¿Y le hiciste el cuento de los ratones…? Ah, no; con la mía no se puede, es demasiado inteligente. Gorriti mira el reloj. En cualquier momento se abren las puertas y los chicos salen disparados, riendo a gritos en un tumulto de colores, a veces manchados de témpera, o de chocolate. Pero por alguna razón, el timbre se retrasa. Los padres esperan. Una mariposa se posa en el brazo de Calderón, que se apura a atraparla. La mariposa lucha por escapar, pero él une las alas y la sostiene de las puntas. Aprieta fuerte para que no se le escape. Vas a ver cuando la vea, le dice a Gorriti sacudiéndola, le va a encantar. Pero aprieta tanto que empieza a sentir que las puntas se empastan. Entonces la sostiene con una mano, desliza los dedos hacia abajo y comprueba que la ha marcado. La mariposa intenta soltarse, se sacude y una de las alas se abre al medio como un papel.
Calderón lo lamenta, intenta inmovilizarla para ver bien los daños, pero termina por quedarse con parte del ala pegada a uno de los dedos. Gorriti lo mira con asco y niega, le hace un gesto para que la tire. Calderón la suelta. La mariposa cae al piso. Se mueve con torpeza, intenta volar pero ya no puede. Al fin se queda quieta, sacude cada tanto una de sus alas, pero ya no intenta nada más. Gorriti le dice que termine con eso de una vez y él, por el propio bien de la mariposa por supuesto, la pisa con firmeza. No alcanza a apartar el pie cuando advierte que algo extraño sucede. Mira hacia las puertas y entonces, como si un viento repentino hubiese violado las cerraduras, las puertas se abren, y cientos de mariposas de todos los colores y tamaños se abalanzan sobre los padres que esperan.
Piensa si irán a atacarlo, tal vez piensa que va a morir. Los otros padres no parecen asustarse; las mariposas sólo revolotean entre ellos. Una última cruza rezagada y se une al resto. Calderón se queda mirando las puertas abiertas, y tras los vidrios del hall central, las salas silenciosas. Algunos padres todavía se amontonan frente a las puertas y gritan los nombres de sus hijos. Entonces las mariposas, todas ellas en pocos segundos, se alejan volando en distintas direcciones. Los padres intentan atraparlas. Calderón, en cambio, permanece inmóvil. No se anima a apartar el pie de la que ha matado, teme, quizá, reconocer en sus alas muertas, los colores de la suya. 





Samanta Schweblin
(Buenos Aires, Argentina, 1978)
Reside en Berlín
de Pájaros en la boca, EMECÉ, 2009
Pájaros en la boca y otros cuentos, reeditado por Editorial Random House, 2018
para leer + en CECI MAUGERI
en X


10 de febrero de 2019

Luisa Iglesias, 2 poemas 2


Ilustración de Ofra Amit



me dijeron que no volviese sola a casa
que tuviese cuidado con el chico que me acompañase
de vuelta a casa
me dijeron que fuese independiente
sin que se notase demasiado
que no dependía de mí misma
sí de alguien
sí de nadie

en realidad no me dijeron nada de eso
no a mí directamente
de alguna manera
flota en el aire
de alguna forma
como un líquido de podredumbre que nos engrasase
las articulaciones

a veces
en bici de vuelta a casa en leipzig
miraba la quietud por encima del hombro
pienso cómo es vivir
sin pensar
en que alguien te sigue
sin apretar las llaves en la mano
sin pedalear más rápido
pienso cómo es vivir
sin haber tenido un acosador a los dieciocho años
sin hombres-escolta
hombres-muro
hombres-violencia

pienso
cómo es vivir

mi cuerpo con vello es varonil
mi cuerpo valiente es excesivo
mis ganas de follar
no me caben
en los corsés
de una sociedad que me limita
a la mala comprensión
de mi cuerpo

soy una mujer más
en la estadística europea
de mujeres
que sufren abusos sexuales
las estadísticas huelen a papel
a despacho
y a micrófono
pero estos números están manchados
de horas en silencio
de supervivencia
de miedo a perder (más)
de poder
estos números están manchados
de sangre, insultos, semen
y violencia

quisieron pegarme por besar a una mujer a los diecisiete
pasé meses comiendo menos de 1000 calorías al día
durante tres años
tuve un acosador a los dieciocho
un hombre abusó de mí a los diecinueve
me insultaron a gritos por tener vello a los veinte
aún no sé hablar de mi (no)género a los veintiuno

pienso cómo es vivir
sin esta sonrisa
que nos enseñan a poner
cuando las cosas van mal
cómo es vivir salvaje
y real
en los espejos

pienso
cómo es vivir

extraído de: COMPOSTIMES





Ilustración de Ofra Amit



(...)
no es posible salvarse siempre
menos si salvarse significa
atraer el dolor hacia dentro
dejar que el dolor
entre
más abajo del útero
el dolor como la violencia
el dolor es sagrado

pero no es posible salvarse siempre
es necesario romper
es necesario salir
y no tener miedo
de ausentarse
por meses
de la casa que hemos habitado
del cuerpo que hemos habitado





Luisa Iglesias
(España)
su blog: VEO PÁJAROS

21 de enero de 2019

Milagros Terán, 2 poemas 2 (II)


Ilustraciones de Ofra Amit


MONÓLOGO

En esta edad no temo a nada 
el cuerpo no rinde más culto 
a la belleza 
ni el alma busca a tientas su origen.

A mis tres años 
tengo la experiencia de una mujer 
de setenta, 
liberada de selvas y de cazadores 
blancos 
sin miedo a entrar en aguas 
de verdes cocodrilos.

En esta edad 
no temo a sentarme mal, 
tengo las dos piernas abiertas 
donde se divisa un hueco negro marco de tu risa.

Tengo la energía para jugar con leones, 
dar paseos lentos subida a un elefante, 
perezoso y tristón, 
asida a su lomo ceniciento.

Agarro con mis manos las tormentas 
caben en un rincón las nubes 
todo el hemisferio austral 
en la sonrisa.

En un cuento de viejas 
una enérgica niña 
salta de una alta pared al vacío.

Harare, 2001

de Sol lascivo, Editorial ANIDE, Ardisa, Managua, 2007




Ilustraciones de Ofra Amit



NO QUIERO QUE ESTA GUERRA ME CAMBIE

No quiero que se me acabe
la alegría.
No quiero que esta guerra
me cambie,
que el peso de su rueda
me marque.

No quiero que el espejo
me devuelva en la mañana
su huella
en la comisura de mis labios.

Me resisto a esta metamorfosis,
A los años de consignas
proféticas
que calan hondo
dentro del corazón
y me entristecen.

Necesito oxígeno
para sembrar la bandera
en el campanario más alto.

Acariciar con el resto de hombres
y mujeres -Prometeos-
el vientre del espacio.

Managua, 1986

de Las luces en la sien, Managua, Editorial Vanguardia, Nicaragua, 1993




ph Dan Walsh

Milagros Terán 
(León, Nicaragua, 1963)
POETA/TRADUCTORA/CRÍTICA LITERARIA
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12 de abril de 2018

Xela Arias, Hoy me estoy abandonando de ti amor... (+1)


Obra de Ofra Amit


HOY ME ESTOY ABANDONANDO DE TI AMOR...

Hoy me estoy abandonando de ti amor
estoy fuera en las higueras cargadas y las aguas de las nubes
pero no fui yo quien eligió partir
una nave extraña que me robó tu mano
me succionó la decisión

¡cómo parten mi amor las ramas en el río bajaban
escaleras de preguntas
como tu boca y mi boca se abrasan
atontando esta distancia que buscamos
aún no aún no podemos -arder
como frágil leña en los incendios
de las selvas las casas del mar como somos
dos caballos cuatro peces y un larguísimo aliso
tejiendo dibujos por el viento movido
esas hojas
el jugo de estas venas
es sangre de animal asesinado!

¡cómo parten mi amor los pájaros hacia el más allá!
tal vez golondrinas en los tejados posen hoy
la palabra que no digo pero cómo clavaron
los veleros arrastrados huyendo de la tormenta
cómo clavaron nuestros movimientos
secos -de un golpe- contra las paredes!
¿deserción móvil? mi amor porque te amo


Hoxe estoume abandonando de ti amor
estou fóra nas fgueiras cangadas e as augas das nubes
pero non fun eu quen elexiu partir
unha nave extraña que
me roubou a túa man
succionoume a decisión

como parten meu amor os
ramallos no río baixaban
escaleiras de preguntas
como a túa boca a miña
boca se abrasan
atordoando esta distancia que buscamos
aínda non aínda
non podemos —arder
como febles garabullos nos incendios
das selvas as
casas do mar como somos
dous cabalos catro peixes e un longuísimo amieiro
tecendo debuxos polo vento movido
esas follas
o zume destas venas
é sangue de animal asasinado!

como parten meu amor os paxaros cara lonxe!
tal vez anduriñas nos tellados pousen hoxe
a palabra que non digo pero como cravaron
os veleiros arrastrados fuxindo a treboada
como cravaron os nosos movementos
secos —dun golpe— contra as paredes!

deserción móbil? meu amor pois que
te amo.

(Denuncia do equilibrio)

X E L A  D I X I T

"Lector de poesía, creo yo, es quien se ha sometido al autoaprendizaje de la convivencia con los textos, y ha superado la prueba". La poesía en la postmodernidad es un acto de creación/comunicación: "Se crea cuando se escribe y se crea cuando se lee, y crear es inventar un mundo y los márgenes del mundo".

(en Palabras extremas: escritoras gallegas e irlandesas de hoy, Instituto Universitario de Estudios Irlandesas Amergin y Netbiblo, 2008 / Escrito por Manuela Palacios González, Helena González Fernández)




Xela Arias Castaño 
(Lugo, 1962 - Vigo, Pontevedra, España, 2003)
POETA/ESCRITORA/TRADUCTORA/CORRECTORA DE ESTILO
LICENCIADA EN FILOLOGÍA HISPÁNICA
para leer un estudio de su obra por Jesús Expósito Rabadán
para leer + en ÁLBUM DE MULLERES

20 de noviembre de 2017

Adriana Gibbs, 5 poemas 5


Ilustración de Ofra Amit



I

No siempre se tiene algo que decir.
Y pasan los días,
las semanas,
los meses, los años.

Todo pasa
y pareciera
que no hay nada que decir.

A veces el sosiego
se torna en otra cosa.

Si esto pasa
lo mejor sería
dejar que la vida te atraviese.

Nada de roces,
de mínimo coqueteo.

Dejar   sí   que la vida te atraviese.

Quizá así,
algún día
habrá algo que decir. 




Ilustración de Ofra Amit




II

He iniciado un doble viaje
en direcciones contrarias.

No todo lo visto
es
como me lo habían dicho.
O creído.

Miro

        vuelvo a mirar.

Nada está firme.





Ilustración de Ofra Amit




III

La cita es 
cada miércoles.

Sin mayor esfuerzo 
él nos seduce
y todas
     absolutamente todas
le ofrecemos 
                    con brío

nuestro mejor movimiento.

Quiebre de caderas
y el profesor de baile
                                 divinamente divino

aprueba el gesto.

De siete
a ocho pm
te soy infiel.





Ilustración de Ofra Amit





IV

En la vida hay tres cosas insoportables:
el café frío, el champagne tibio
y las mujeres excesivamente emocionadas
Orson Welles


Ando desbordada.

Lamento
profundamente
desencantarlo
señor Welles.







Ilustración de Ofra Amit


V

Ni le pregunto 
ni me pregunto 
cuánto durará este encantamiento.

No mucho importa
cuán breve o prolongado sea el ardor.

Fugaz o eterno
                       ya cátedra de vida.

Algo se ha añadido para siempre.





Adriana Gibbs 
(Caracas, Venezuela, 1966)
POETA/COMUNICADORA SOCIAL/PSICÓLOGA SOCIAL/
PERIODISTA GASTRONÓMICA
del libro inédito Doble viaje
para leer MÁS
su WEB

2 de agosto de 2017

Silvia Rodríguez Ares, 2 poemas 2



Ilustración de Ofra Amit



BACANTE(*)

vestida con la piel del lobo
que fecunda las magnolias
con el pelo suelto
escapo del jardín

no tengo frío
y por mi calle pasan
las piernas que le ofrecen al amor
una guarida

un rostro que adorar salvaje
junto a todas las mujeres que nacieron
con la misma luna

piel de lobo, este señor
montaña, piel de cabra

¡aullemos por la Luna en Capricornio
con la voz del dios que nos amó
en el eclipse!

bailemos
nuestra danza oscura

a cada una su porción de hierba
nos la deben

hermanas de jardines postergados
y de bosques tan feroces como el sol
cuando acuchilla el nido

del ave que yo ansiaba ser
mientras crecía
esta mujer
que siempre huye




Ilustración de Marija Tiurina



CASANDRA

1

yo predigo
danzo bebo
sueño ayuno
no mastico
las palabras
no digiero
y escupís
sobre mi boca
por no ser
la nena dulce
tengo baba
de serpiente
en los oídos
perdoname
por haberte
enamorado
es que Apolo
no te amo
y sí te amo
pero dicen que
Casandra
por las noches
es la bruja
que se come
a los caballos
y a las liebres
se retuerce te desea
te seduce te rechaza
porque quiere
para siempre
que maldigas
ese don
que matará
mi lengua


2

yo
que veo para nadie
detrás de las cortinas
me avergüenzo de la luz
de la belleza de tus ojos
que son míos y están fijos
en la trampa



3

y dije no
no me escuchaste
es que él
se empeña
en reclamar
amor con flechas
en mi sexo
y en mi lengua
para nada
servirá
mi sangre
(no la bebas)
no podrá
calmar
el fuego
que se enciende
en las torres
infinitas
que mi padre
construyó
son para vos
Apolo
si algún día
te rendís
me liberás
de tu castigo
de ser nadie
de ser todas
y tal vez
entonces
yo me vaya
y vos me olvides




Silvia Rodríguez Ares 
(Mar del Plata, Buenos Aires, Argentina)
Reside en Buenos Aires
POETA/NARRADORA/LICENCIADA Y PROFESORA EN LETRAS
de Mujeres que se van, El Ojo del Mármol, 2017
para leer más en: DE LO QUE NO APARECE EN LAS ENCUESTAS 2 
MÁS
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