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24 de julio de 2026

Stefhany Rojas Wagner, 2 poemas 2



LA MUJER QUE AMÓ A LOS HOMBRES
 
Cuántas veces en tu lecho
no te recogiste entre las manos
tendiendo el cuerpo ante un hombre
preciso y solitario
con la boca llena de sal y pantano,
metiendo los dedos en sus cabellos
deslizando las piernas, el vientre, lo que era tuyo,
sus huesos, su vaho tembloroso sobre ti,
sintiendo el sudor del verano, de los truenos.
Un hombre que llegaba a la puerta de tu casa,
siempre uno a la vez a cualquier hora del día,
rodeado por tus brazos.
Qué importa que este hombre tenga tantos cuerpos
y que se llame de mil formas,
siempre será el mismo frente al nacimiento,

con las uñas en tu carne sensual
de serpiente, de gasolina, con olor a leche.
Qué importa que te pida de madrugada
que seas su hogar, que cultiven una huerta,
que tengan hijos hermosos, dicen todos ellos a la vez.
Después de esta ventisca, ¿qué hogar puedo ser para los otros?
¿Qué hogar puedo tener dentro del pecho?
Si son este hombre o ninguno,
no pueden decir que no los amé
como si fueran especies en peligro
o países en la guerra.


THE WOMAN WHO LOVED MEN

How many times in your bed
You pulled yourself together,
Laying your body before a lonely, Meticulous man
With your mouth full of salt and bog,
Moving your fingers through his hair,
Sliding your legs, your belly, that which was yours,
His bones, his tremulous breath over you,
Feeling the summer’s sweat, the clap of thunders.
A man who used to come to your house’s door,
Always one at a time at any hour of the day,
Hugged by you.
What does it matter if this man has so many bodies
Or that he’s known by so many names,
He’ll always be the same when facing birth,
With his nails over your snake-like
Sensual flesh, with the scents of milk and gasoline.
What does it matter if he asks you at dawn
To be his home, to cultivate a garden,
To have beautiful children together, they all say at once.
After this blizzard, what home can I be for others?
What home can I have inside my chest?
If they are this man or none,
They can’t say I didn’t love them
As if they were endangered species
Or nations at war.

Traducción de Miguel Falquez-Certain

 

PLEGARIA DESDE UNA FÁBRICA DE PLÁSTICO

En este cráneo comprimido
estoy yo cubierta por una costra de plástico
enloqueciendo. Mira el mundo, Madre,
comemos y bebemos de la desesperación,
después dormimos felices sintéticamente.
Cuando despierto miro la montaña
con los dientes quebrados; y estoy aquí, en esta ruina,
viviendo mi edad adolescente
en el naufragio circular de mis razonamientos.
Ven, Madre, en este musgo nocturno
mis ojos se descocen con el vapor de la maquinaria.
Sácame de este monólogo y déjame
ser un elefante en la llanura africana.
Deshójame, pacientemente, con tu ternura.



Breve tratado de la melancolía, Valparaíso Editorial, 2020
VIII Premio Nacional de Poesía "Obra Inédita" 2020


Breve tratado de la melancolía, Abisinia Editorial
Traducción de Miguel Falquez-Certain
Contratapa de Margaret Randall





Stefhany Rojas Wagner 
(Bogotá, Colombia, 1994) 
POETA/ARTISTA/EDITORA/GESTORA CULTURAL/
CO-FUNDADORA Y DIRECTORA DE ABISINIA EDITORIAL
de Breve tratado de la melancolía, Valparaíso Editorial, 2020
VIII Premio Nacional de Poesía "Obra Inédita" 2020
para leer + en CÍRCULO DE POESÍA

13 de julio de 2025

Fátima Vélez, 2 poemas 2


Fotografía de Elizabeth Gadd
OJOS ABIERTOS

Sin poder distinguir si soy yo
o es la distancia apresurando el cuerpo
enmudeciendo los pasos que se acercan
vigilando los rincones que no están
pero que a ti se dirigen
con esa voz de donde huyen las cosas

en el fondo algo amanece
sin poder asegurar que sea el sol
o el deseo de verter mi corazón sobre todo lo que veo

de Orillas, 2003-2009
en Casa paterna - Antología poética, 2003-2015
Universidad Externado de Colombia
Decanatura Cultural, 2015


Fotografía de Elizabeth Gadd
PROMESA DEL DÍA MUERTO

El día congela mis párpados ante la espera
y la mañana no nos besa las manos
ni traza con firmeza sus líneas
y una luz no se instala con voz propia
mostrándonos el camino
y un grito no traspasa el instante del abandono
de todo lo que habita y nació muerto entre nosotros

pues donde había corazón
hay una piel que se resiste a tomar forma
y la complicidad del silencio que extiende sus dominios
con raíces oscuras

y nosotros
contemplamos la lluvia
cuando ciegamente creíamos en el cielo azul de esta
mañana

de Orillas, 2003-2009
en Casa paterna - Antología poética, 2003-2015
Universidad Externado de Colombia
Decanatura Cultural, 2015


Fátima Vélez Giraldo
(Manizales, Colombia, 1985)
Reside en Nueva York 
POETA/ESCRITORA/PROFESORA/PRODUCTORA CULTURAL/
MÁSTER EN ESCRITURA CREATIVA
para escucharla en HABLEMOS ESCRITORAS
para leer + en
VICE

8 de julio de 2025

María Mercedes Carranza, 2 poemas 2 (III)


Fotografía de Aikaterini Theocharidou

Yo quise ser la mujer de la casa.
Quise coser, planchar, bordar, zurcir.
Quise cocinar sopas sustanciosas.
Quise encerar los pisos, quitar el polvo, sacudir los muebles.
Quise hacer dulces, natillas, conservas.
Quise tener muchos hijos.
Quise estar siempre alegre.
Quise no quejarme jamás.
Quise servir la comida a la hora exacta.
Quise llevar al marido las pantuflas.
Quise estar perfumada y sonriente.
Quise no hablar cuando había que callar.
Quise aceptar con humildad los consejos.
Quise no discutir con nadie.
Quise hacer respetar las buenas costumbres.
Quise ser la mujer de la casa.
Y me morí de rabia.

de La mujer de la casa, 1971


Fotografía de Aikaterini Theocharidou

MALDICIÓN

Te perseguiré por los siglos de los siglos.
No dejaré piedra sin remover
Ni mis ojos horizonte sin mirar.

Dondequiera que mi voz hable
Llegará sin perdón a tu oído
Y mis pasos estarán siempre
Dentro del laberinto que tracen los tuyos.

Se sucederán millones de amaneceres y de ocasos,
Resucitarán los muertos y volverán a morir
Y allí donde tú estés:

Polvo, luna, nada, te he de encontrar.

MALDIÇÃO

Vou te perseguir pelos séculos dos séculos.
Não deixarei pedra sem mover.
Nem meus olhos horizontes sem mirar.

Onde queira que minha voz fale
Levará sem perdão ao teu ouvido
E meus passos estarão sempre
Dentro do labirinto que tracem os seus.

Sucederão milhares de amanheceres e de ocasos
Ressuscitarão os mortos e voltarão a morrer
E ali onde tu estejas:

Pó, lua, nada, hei de te encontrar.

Traducción al portugués de Antonio Miranda


María Mercedes Carranza 
(Bogotá, Colombia, 1945-2003)
POETA/PERIODISTA/ACTIVISTA POLÍTICA
en Antología, Universidad Externado de Colombia
Facultad de Comunicación Social-Periodismo, 2004
Lectura recomendada por Reynaldo Cedeño-Serrano
para leer + en POESIA.US
MÁS


26 de enero de 2025

Mary Grueso Romero, 4 poemas 4


Fotografía de Rachel Baran

LA INJUSTICIA

He sonreído frente a este mar inmenso
he sonreído frente a la turbulencia del mar
he sonreído mirando el cielo estrellado
he sonreído mirando las gaviotas volar;
pero me he entristecido cuando el hombre despiadado
levanta la mano para su hermano matar.

Me he entristecido frente a la injusticia humana
aunque se pregone cada día la paz
si no te importa lo que sufra tu amigo
cuando te peleas por un mendrugo de pan
o dejas unos hijos huérfanos y parias
y te vanaglorias viendo su orfandad.

Y me pregunto ¿qué es la justicia?
cuando la injusticia se palpa por doquier
y a nadie le importa lo que sufre el vecino
si no le arropa la injusticia también.

¿Qué es la moral?, vuelvo y pregunto
esa palabra quedó escrita en el papel
la esgrimimos solo cuando nos conviene
pero la primera piedra ¿quién se la tira a quién?

Y frente a este mar de situaciones
donde el hombre es protagonista principal
edifica su imperio y lo destruye
como barajas de naipes tiradas al azar

Buenaventura: Marymar, 1997

*
NEGRA SOY

¿Por qué me dicen morena?
Si moreno no es color,
yo tengo una raza que es negra
y negra me hizo Dios.
Y otros arreglan el cuento
diciéndome de color
dizque pa’ endúlzame la cosa
y que no me ofenda yo.
Yo tengo mi raza pura
y de ella orgullosa estoy,
de mis ancestros africanos
y del sonar del tambó.
Yo vengo de una raza que tiene
una historia pa’ contá
que rompiendo sus cadenas
alcanzó la libertá.
A sangre y fuego rompieron,
las cadenas de opresión,
y ese yugo esclavista
que por siglos nos aplastó.
La sangre en mi cuerpo
se empieza a desbocá,
se me sube a la cabeza
y comienza a protestá.
Yo soy negra como la noche,
como el carbón mineral,
como las entrañas de la tierra
y como el oscuro pedernal.
Así que no disimulen
llamándome de color,
diciéndome morena,
porque negra es que soy yo.


de Negra soy, 2008

*

Mary Grueso retratada por Jair Coll

DE DÓNDE SOY

Que de dónde soy
Me preguntan muchas veces.
Soy una mujer negra del Pacífico colombiano
Donde muchos ríos descienden cantarinos,
Se anudan al mar con dulzura
A beber agua salobre de sus entrañas
Donde los peces viajan insistentes en mi memoria
y los alcatraces pescan esperanzas
Donde el viento se lleva el sonido del tambor
y te trae el olor de la marea en lontananza.

de Tomame antes que la noche llegue, 2009 -pág.29-

*

Ilustración de Vanessa Castillo
MUÑECA NEGRA

Le pedí a Dios una muñeca
pero no me la mandó;
se la pedí tanto, tanto,
pero de mí no se acordó.
Se la pedí a mi mamá
y me dijo: “pedísela duro a Dios”,
y me jinqué de rodillas
pero a mí no me escuchó.
Se la pedía de mañanita
antes de rayar el sol
para que así tempranito
me oyera primero a yo.
Quería una muñeca
que fuera como yo:
con ojos de chocolate
y la piel como un carbón.
Y cuando le dije a mi taita
lo que estaba pidiendo yo
me dijo que muñeca negra
del cielo no manda Dios;
“buscáte un pedazo’e trapo
y hacé tu muñeca vo”.
Yo muy tristecita
me fui a llorá a un rincón
porque quería una muñeca 
que fuera de mi color.
Mi mamá muy angustiada,
de mí se apiadó
y me hizo una muñeca
oscurita como yo.

de La muñeca negra, Apidama Ediciones, 2011

de La muñeca negra, Apidama Ediciones, 2011
Ilustrado por Vanessa Castillo



Mary Grueso Romero
(Chaure Napi, Cauca, Colombia, 1947)
POETA/LICENCIADA EN ESPAÑOL Y LITERATURA AFROCOLOMBIANA/
PROFESORA/MAESTRA/LITERATURA INFANTIL
para escucharla en YOUTUBE
para leer + en NOTICIAS CARACOL
para leer poemas traducidos al italiano por Gianni Darconza
su WEB

5 de marzo de 2024

Virginia Gutiérrez de Pineda, Mujeres


Fotografía de Oswaldo Rocha

MUJERES

Rosa Delia de los santanderes, Deyanira del Valle, Carmen Elisa de los llanos del Tolima y el Huila, María de la Costa Pacífica, Alta Gracia del Litoral del Caribe, Raquel de Antioquia, Floralba de la trilogía Caldense, Etelvina de los altiplanos cundiboyacense, Bertila de Nariño y del Cauca, Rosa María de los Llanos Orientales:

Mujeres que lavan arenas auríferas en la pluviosa selva.
Que 'harapean' jirones para vestir a sus hijos.
Que traen 'lichigos' a la espalda en los mercados provincianos.
Que 'bultean' sal y recogen divividivi en los sedientos cardonales guajiros. 
Que bordan capelladas de alpargatas, recogen algodón
y modelan vasijas de barro primigenio.
Que venden 'cocadas' por las calles, anuncian el pescado frito
y cargan en la cabeza la botija de agua en las soleadas llanuras norteñas.
Que enseñan el abecedario y los guarismos en las escuetas aulas.
Que cosen pacotilla mal pagada y escriben cartas de gerencia.
Madres solteras de todos los sitios colombianos.
Co-esposas que comparten el pan y el marido transeúnte.
Mujeres que viven el periódico abandono de su hombre,
siempre en pos de 'otra', o que lloran su muerte.
Madres que conciben, gestan y paren en tugurios, en ranchos de “cuatro estacas”, en la labranza y en la canoa ribereña.
Madres todas que se ganan el pan, que lo multiplican en la boca de sus hijos hambreados y lo mezquinan en la propia.
Que duplican su vida para ser padres y madres.
Indefensas madres, gestoras de esta patria:
para vosotras mi trabajo y mi fe sin límites.





Virginia Gutiérrez de Pineda
(Socorro, Santader, 1921 - Bogotá, Colombia, 1991)
ANTROPÓLOGA/INVESTIGADORA COLOMBIANA/EDUCADORA
en LAS AURORAS, de la Red de Mujeres Víctimas en la Provincia Comunera,
Santander, 2010
para leer una nota en EL PAÍS
y + en UN PERIÓDICO
en WIKIPEDIA



1 de agosto de 2021

Manuela Gómez Quijano, Juguetes





JUGUETES

No sé qué responder

cuando mis amigos
me dicen valiente
porque tengo un hijo.

Apenas ayer lloré
frente a un montón
de juguetes tirados
en el suelo.

No es la fuerza
la que cuenta.

Porque hay más.

Cada noche
desde que nació,
paso los dedos
de sus pies
por mi cara,
lo peino
con las manos,
toco
el espacio
suave que tiene
entre las cejas,
llevo mi boca
hasta sus mejillas.

Después,
siempre me levanto
lo contemplo
en la distancia
y me siento
como ese astronauta
que atraviesa la atmósfera
solamente
para ver
su planeta
entero
ahí
abajo
brillando.




Manuela Gómez Quijano 
(Medellín, Colombia, 1985)
POETA/MAESTRÍA EN CREACIÓN LITERARIA/
TALLERISTA/PROFESORA
para leer más en OTRA PARTE

3 de julio de 2021

Lilián Pallares, 3 poemas 3 (+2)


Ilustración de Alia Penner

COMPASIÓN

Veo llorar a la niña que fui.
Está esperando en la cocina a que su madre llegue,
mientras borracho su padre escucha rancheras.
A oscuras, estrenando su ropa del siete de diciembre, sabe
que no encenderá las velas ni jugará a las chispitas mariposas,
que cuando la canción acabe tendrá que poner otra
y servir un trago más de ron.
Por eso
a escondidas, detrás de la nevera,
sin que él la vea, prueba un sorbo.
Cree así mitigar el sufrimiento
de quien se siente cómplice.
En su corazón sabe que su madre no volverá.
Quiero abrazar a esa niña y secar sus lágrimas.
Pero ella tiene que ser fuerte
y mantenerse en pie toda la noche
hasta que la cabeza de su padre caiga al suelo.

COMPASSION

I see the child I once was, crying.
She waits in the kitchen for her mother to arrive
while her drunk father listens to Mexican folksongs.
In the dark, with new clothes for December the seventh, she knows
she won’t be lighting the candles or playing with sparklers,
that when the song ends she’ll have to change the record
and pour another rum.
So,
hidden behind the fridge
out of his sight, she tries a sip
believing it can mitigate the suffering
to which she feels an accomplice.
In her heart she knows her mother won’t return.
I want to hug this girl and dry her tears.
But she has to be strong
and stay on her feet all night
until her father’s head falls to the floor.

Traducción al inglés de Charles Olsen



Ilustración de Alia Penner
AGUARDIENTE

Ni el pudor,
ni el calor del verano me quitan estas ganas.

Quiero llamar a cada uno de mis amantes,
invitarles a mi casa, que vengan en fila india
con las palabras no dichas y los besos no dados.

Sentarnos a beber aguardiente,
a compartir mi fiebre,
y como buenos amigos
brindar por los sudores y las camas revueltas,
contarnos las infamias y escuchar
canciones que en verdad duelan.

Amarnos sin planear la próxima venganza.

AGUARDIENTE1

Neither modesty
nor the summer heat take away my desire.

I want to call each one of my lovers,
invite them round, arriving in line
with unsaid words and ungiven kisses.

To sit and drink aguardiente,
share my fever,
and like good friends
toast the sweat and the unmade beds,
tell each other of our disgraces and listen
to songs that truly hurt.

Love one another without planning the next revenge.

Traducción al inglés de Charles Olsen
1 Aguardiente is a Colombian anise-flavoured liqueur


Ilustración de Alia Penner

LA MUJER SEMILLA

Cuentan que por la noche sale a rondar los campos. De sus maracas brotan ríos de agua dulce y en su cadera un golpe de tambor endiablado.
Tiene pie bravo y mirada esquiva, y la piel recubierta de arena mojada.
Desnuda sube a lo alto de la colina, cantando la canción que le susurra el viento, y cuando la luna despliega su larga pollera blanca, acaricia su vientre fecundo hasta que el sol la esconde de vuelta en la profundidad de la tierra.


THE SEED WOMAN

At night, as the story goes, she emerges to wander the countryside. From her maracas sprout rivers of fresh water and in her hips the diabolic beat of a drum.
Bravely she steps with evasive eyes, her skin caked in wet sand.
To the top of the hill she climbs, naked, singing the song the wind whispers to her, and when the moon unfolds its large white dress, she caresses her fertile belly until the sun hides her again in the depths of the earth.

Traducción al inglés de Charles Olsen


B O N U S  T R A C K (x2)

Ilustración de Alia Penner

LIBRE

Nomás quieren mi dinero mi concha mi sangre
De Morgan Parker

Soy libre bajo las siguientes condiciones:
cuando quiero amar amo.
Soy india, negra y blanca,
abre la puerta my love.
Amo la fruta y tengo la cintura caliente.
Un río de agua turbia se desborda por mi boca.
Lo digo porque es tarde
y las mujeres como yo salimos a pensar.
Sé que mi coño es una papaya jugosa y fresca.
Sé que por dentro soy un velón de siete mechas.
A mi marido blanco le confieso que quiero follarme a un negro.
Escucho la voz poderosa de Nina Simone,
Hacen el amor los hombres que amé.
La muerte no es tan distinta.
Todos miran hacia la ventana.
Todos esperan que la lluvia caiga,
Hombres tristes niños solitarios.
Todos heridos por la misma mujer.
En la plaza los negros venden marihuana.
Me saludan y les digo hola con la mano abierta.
Tengo pezones duros y la cartera sin blanca.
Me llaman como si fuera una perra obediente,
con señas y sonidos de manada salvaje.
Así tratan a sus mujeres en África.
En España no es tan diferente.
La policía les pide papeles.
El senegalés me guiña un ojo.
En su sonrisa suena un djembé,
La patrulla se lleva a los míos.
Un borracho me grita sudaca.
Luna azul de julio, ¿a dónde vas?
En casa me espera mi marido sueco.
Tiene el pene erecto pintado de negro.
Me invita a seguirle hasta la cocina.
Solo deseo que me penetre todo el tiempo.
Gemir hasta que llegue el desayuno.
En cuestión de orgasmos, los prefiero mestizos.
¿Por qué coño hago sufrir a los hombres?
Whatever.
Soy libre bajo las siguientes condiciones:
cuando quiero llorar lloro.
Mi corazón tiene un agujero negro.
Sangra, lo sé.
Hablo de él para que sepan que existe,
que quiero amar.
Mis padres nunca lo hicieron.

Estoy sentada en la plaza.
Soy tierra que tiembla en la soledad de la noche.

 Leído en el blog PAPELES DE PABLO MÜLLER


Ilustración de Alia Penner

COMUNIÓN

Mírame,
sin parpadear,
escucha mi piel,
lo que te cuenta,
la canción que nos mueve,
el origen de todas las cosas.

Ahora,
sin miedo,
toma mi mano
que desinteresada te brindo
y déjale plantar un árbol
en mitad de tu pecho.



 
Lilián Pallares
(Barranquilla, Colombia, 1976)
Reside en Madrid desde 2001
POETA/ESCRITORA/ACTRIZ/PERIODISTA/
COMUNICADORA AUDIOVISUAL/
de Bestial, Papeles de Trasmoz, Olifante, 2019
para leer + en AFROFÉMINAS
su WEB




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