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4 de octubre de 2015

Céline Rainoird, 3 poemas 3 (+1)


Fotografía de Burçin Esin

CAT ARE SIX

versos y versos 
y migas de vida
unas y otras veces 
me acompañan 
y me sanan 
bendita poesía. 





Fotografía de Robin MacMillan


VIVIR 

Cerrar los ojos, respirar, respirar hondo
y sentir cuán lejos de casa se está 
atreverse, lanzarse a ser, en fin, 
sí misma, escuchar lo que dicta 
el compás del corazón, 
amar 




Fotografía de Robin MacMillan

BUCEAR 

soy poeta: 
buceo en la sangre 

- a veces me atraganto en lo rojo 
y toco de cerca los huesos de la muerte - 

luego dejo 
que mi cuerpo vuelva 
a la superficie 

como el recién nacido 
que al respirar por primera vez 
sabe lo que deja atrás 
en el líquido que escupe 
y entra en el baile 



B O N U S  T R A C K


Amamantar. Colechar. Portear.
Besar. Abrazar. Susurrar. Acariciar.
Lamer. Cuidar. Arropar. Canturrear. Llorar.
Acompañar. Sostener. Sonreír.
Amar.
Llevan pegados a mi piel dos años
estos verbos que antaño poco usaba... casi nunca.
Desde que nuestra hija eligió nacer a nuestro lado
una revolución se puso en marcha
cálida y potente que nadie puede parar.




Céline Rainoird
(Draguignan, Provenza-Alpes-Costa Azul, Francia, 1981)
ACTRIZ/NARRADORA/POETA/CUENTACUENTOS
extraídos de su BLOG y  su otro BLOG
para leer MÁS

12 de agosto de 2014

Céline Rainoird, 2 poemas 2


Fotografía de Olaf Martens

SOMOS NUMEROSAS

Somos numerosas
nosotras, ruinas de lo que fue
un día
un techo para una vida

Jalonamos las ciudades
fantasmas transitorios
atrayendo en vano
la mirada nostálgica
de los poetas del alma

Somos numerosas
nosotras, las casas demolidas
las paredes abolidas
vaciadas de contenido
al igual que una vejiga

Y en nombre de qué leyes
de qué transacción financiera
especulación inmobiliaria
se permiten derribarnos
así sin la menor duda
sin piedad ninguna
por lo que fue
un día
un techo para una vida

¿En nombre de quién?

¿Adónde irán los recuerdos
que nuestros muros soportaban
las risas de los cuartos de los niños
los suspiros exaltados de los amantes
las baldosas de ajedrez
el último suspiro de la viuda de Román
y los jirones del papel pintado?

¿Adónde?

¿Quién ha permitido esta carnicería
quién nos ha vaciado las entrañas
de lo que teníamos, nosotras,
para ofrecer a este mundo?

¿Quién recordará todas estas vidas
vividas aquí en nuestros senos
(de) madres heridas?

¿Quién?

Y de nuestras tripas brota un rumor
de loca rebelión

Escupiros a la cara
como vomita la noche
cada ladrillo, cada baldosa
de lo que
un día
fue
un techo para una vida.

(Traducción al castellano de la autora y de AQUARIA)



Ilustración de Fernando Vicente



CUANDO LES DIGO QUE ESCRIBO POESÍA

cuando les digo que escribo poesía quieren leerla.
cuando la han leído ya no dicen nada 
una pregunta que me hago qué entienden por poesía? 
no saben que puede ser una piscina llena de cuchillos 
y que sirve de algo aprender a nadar?




Céline Rainoird 
(Draguignan, Provenza-Alpes-Costa Azul, Francia, 1981)
para leer MÁS
su BLOG 
y otro BLOG

5 de marzo de 2013

Daniel Rabanaque, Confianza


Mirella Petteni
fotografiada por opt-arte visionnaire Franz cristiana Gundlach, 1963
CONFIANZA

si fuese posible abrir un espacio de suspensión un tiempo un lugar a partir del cual los recorridos se hubiesen cancelado
si fuese posible despertar sin lagañas los paisajes internos de los espejos
si en este momento nos fuese dada la oportunidad de ceder a aquello que escapa a las palabras más íntimas

tal vez así sería posible entrar en nuestra propia piel sin pillarnos los dedos, reencontrar nuestros hábitos más ligeros, avanzar al inicio de un viaje que no aña-diese a nuestras personalidades reales la deformación del esperpento ni el camufla-je diario, abrir una posibilidad tras la cual encuentros, abandonos, traiciones y caricias fuesen entendidos como parte del delicioso juego de ser

si no será el amor
la base de tanta pregunta sobre la propia existencia
y de esta ardiente necesidad de creer en alguien
casi en cada uno
casi en cada una de vosotros


CONFIANCE

s’il était possible d’ouvrir un espace de suspension, un lieu, un temps depuis lequel les parcours se seraient annulés et notre conscience de nous même se présenterait lisse comme un monde à peine effleuré
s’il était possible de réveiller sans sécrétions au coin de l’oeil les paysages internes des miroirs,
si, pour un moment les certitudes les plus banales se dissolvaient comme l’écho du brouillard
si en cet instant nous était donnée l’opportunité de céder à ce qui échappe aux paroles les plus intimes

ainsi peut-être serait-il possible d’entrer dans nos peaux sans s’écraser les doigts,
retrouver les habitudes les plus légères, nous dénuder, nous émouvoir,
annoncer le début d’un voyage qui n’ajouterait pas à nos personnalités réelles
la déformation de l’épouvante ni le camouflage quotidien,
ouvrir une possibilité derrière laquelle rencontres, trahisons, abandons et caresses
seraient comprises comme formant partie du douloureux jeu d’être

si ce n’était pas l’amour
la base de tant de questions sur la propre existence
et de cette ardente nécessité de croire en quelqu’un
presque en chacun

Traducción de Céline Rainoird


Daniel Rabanaque 
(Zaragoza, España, 1976)
LICENCIADO EN HISTORIA DEL ARTE/
GESTOR CULTURAL/AGENTE CREATIVO
su blog AQUARIA BEN LADEN
para leer MÁS
su BLOG









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