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29 de agosto de 2020

Delfina Goldaracena, 6 poemas 6


Fotografía de Robert Gaa
TIEMPO EFÍMERO

Como arena
proyectando lo infinito
dejo que el agua
tonifique la sangre
(fascinación macabra)
Madre, descansa tu mirada
La niña elegirá sus colores
y te llevará a volar
de la mano
para que juntas
cultiven
una y otra vez
lo absurdo
lo irreverente
dejando que los juncos
absorban los años
y el río
los imbuya entre las aguas

Y que el tiempo evapore
la memoria
entre sus manos

Regalo de cumpleaños a Cristina Domenech
21/06/2006


Fotografía de Robert Gaa
Me arranco las sombras
me arranco lo que fui
me arranco el pecho y con él se va el alma
saco la tierra
mi cara se cubre de polvo
mi mano se desvanece como la sangre
mis pies se queman como arena
pierdo la mirada
y con ella el olfato y la gracia
mi ser se va por los caminos desnudos
me arranco el lápiz y con él se va mi vida.

Primer Premio de Poesía, Club Náutico San Isidro ‘Nuestros Socios Escriben VIII’, 1999



Fotografía de Robert Gaa
EL DÍA Y LA NOCHE

El sueño de una estrella es el que se cuenta
cuando el cielo lo decide
el día de sol no es un día de aventuras de cuento
son días que
ya saben
que el rostro puede sentir aire mojado
seco
o
ya saben
aquel bosque que conocí era raro
no tenía
árboles
claro
tenía árboles pero eran
ya saben
los árboles comunes
del sueño son
rosa el tronco y azul la copa



Fotografía de Robert Gaa
LA MANO

Era una mano tan sólo lo que se me acercó
no era el monstruo que pensaba mi cabeza
tampoco era esa pluma verde que el vecino me advertía tocar
Tan sólo era una mano

La mano que desliza amor y poemas de antes



Fotografía de Robert Gaa
El amor es sencillo

así

como pelearse con la foto
de un desconocido

No hay cautela que sirva
Mi piel se vuelve antigua

De todos modos moriré algún día
y se irán las sombras



Fotografía de Robert Gaa
MI MUNDO

Mi mundo es una hoja
de árbol que ha caído de su mundo
¿Cómo comprende la hoja que ya es tiempo de vivir?
¿Cómo canta el pájaro antes de cenar?
¿Cuál es el viento que sorprende a las nubes?
¿Es ese el sonido que vuela por mi vida?
El mundo se gasta y luego descansa con la hoja a su lado
y con un poema dentro




Ph extraída del facebook
Delfina Goldaracena
(Buenos Aires, 1990 - Santa Fe, Argentina, 2006)
POETA/ESCRITORA
de Tiempo efímero, Editorial Crawl, 2007
Declarada de Interés Cultural por la Municipalidad de San Isidro  
Prólogo de Leopoldo Castilla
Contratapa de Susana Szwarc
reeditado por el Ministerio de Educación de la Nación, 2015
Contratapa de Luis Alberto Spinetta, Micaela Vita y Edgardo Pígoli
para leer una reseña por Albeiro M. Guiral en EL ESPECTADOR
para escuchar a Luis Alberto Spinetta leer sus poemas







9 de febrero de 2012

Luis Alberto Spinetta, Gricel





No debí pensar jamás
en lograr tu corazón
y sin embargo te busqué
hasta que un día te encontré.
y con mis besos te aturdí
sin importarme que eras buena.


Tu ilusión fue de percal
se rompió cuando partí
pues nunca nunca más te ví
oh, que amarga fue mi pena.


No te olvides de mi
de tu Gricel
me dijiste al besar
el cristo aquél


y hoy que vivo enloquecido
porque no te olvidé


ni te acuerdas de mí
Gricel, Gricel.


Me faltó después tu voz
y el calor de tu mirar


y como un  loco te busqué
pero nunca te encontré
y en otros besos me perdí
mi vida toda fue un engaño.


Que será Gricel de ti
se cumplió la ley de Dios,
ah, que amarga fue mi pena.







Luis Alberto Spinetta 
(Buenos Aires, Argentina, 1950-2012)
Música de Mariano Mores y letra de Juan José Contursi, 1942
para LEER la historia del tango Gricel

3 de junio de 2011

María Gabriela Epumer, Canción para los días de la vida




CANCIÓN PARA LOS DÍAS DE LA VIDA

Este día empieza a crecer
voy a ver si puedo correr
Con la mañana silbándome en la espalda
o mirando  las burbujas.

Tengo que aprender a volar
entre tanta gente de pie.
Cuidan de mis alas unos gnomos de lata
que de noche nunca ríen.

Si la lluvia llega hasta aquí
voy a limitarme a vivir.
Mojaré mis alas como el árbol o el ángel
o quizás muera de pena.

Tengo mucho tiempo por hoy
los relojes harán que cante

Y la espuma gira en torno a mi piel
me han puesto manos para hablarle
a las cosas de mi.

Y al fin mi duende nació
tiene orejas blancas
como un soplo de pan y arroz

Y un hongo como nariz
cuatro pelos locos
y un violín que nunca calla
solo se desprende y es igual a las guirnaldas.

Este día es algo de sal
me dejó vibrando al nacer
pesa y es liviano como un hilo sin nombre
suena un poco a mi guitarra.

Tengo que aprender a volar
entre tanta gente detrás.
Me pondré las ramas de este sol que me espera
para usarme como al aire.

Y es que al fin mi duende se abrió
tiene el corazón de mantel y batón
y un guiño al ver que todo es verdad.

Ya los gnomos cuiden
a un violín que siempre canta
nunca se adormece y es igual a las guirnaldas.

Y es que nunca calla, solo se desprende
y es igual a las guirnaldas.



María Gabriela Epumer 
(Buenos Aires, Argentina, 1963-2003)
Letra de Luis Alberto Spinetta
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