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17 de octubre de 2025

Eve Ensler, Encima de eso


Don’t let the bastards grind you down.” -
The Handmaid’s Tale
ENCIMA DE ESO

Estoy cansada de las violaciones.

Estoy cansada de la cultura de la violación, de la mentalidad de la violación y de las páginas de violación de Facebook.

Estoy cansada de que la gente no entienda que la violación no es una broma, y estoy cansada de que me digan que no tengo sentido del humor, y que las mujeres no tienen sentido del humor, cuando la mayoría de mujeres que conozco (y conozco muchas) son jodidamente chistosas. Simplemente no pensamos que penes no invitados en nuestros anos, o en nuestras vaginas, sean motivo de risa.

Estoy cansada de todo el tiempo que le toma a cualquiera responder a la violación.

Estoy cansada de los cientos de miles de mujeres en el Congo que todavía esperan a que las violaciones terminen, y que los violadores sean retenidos.

Estoy cansada de las miles de mujeres en Bosnia, Burma, Pakistan, Sudáfrica, Guatemala, Sierra Leona, Haiti, Afganistán, Libia, tu di el lugar (Argentina), que todavía esperan justicia.
Estoy cansada del que las violaciones ocurran a plena luz del día.

Estoy cansada de las 207 clínicas en Ecuador, apoyadas por el gobierno, que capturan, violan y torturan lesbianas para "enderezarlas".

Estoy cansada de que una de tres mujeres en el ejército de EE. UU. sea violada por sus llamados "camaradas".

Estoy cansada de las fuerzas que le niegan a las mujeres que han sido violadas el derecho a abortar.

Estoy cansada de que las víctimas de violación sean violadas de nuevo cuando las denuncias se hacen públicas.

Estoy cansada de las mujeres somalíes que se mueren de hambre, y que son violadas en el centro de refugiados Dadaab, en Kenia, y estoy cansada de mujeres violadas en la Ocupación de Wall Street, y que se callan las violaciones porque están protegiendo un movimiento que pelea para ponerle fin al pillaje y a la violación de la economía y de la Tierra, como si la violación de sus cuerpos fuera algo separado.

Estoy cansada de que las mujeres sigan calladas sobre la violación, porque les han hecho creer que es su culpa, o que hicieron algo para que las violaran.

Estoy cansada de que la violencia contra las mujeres no sea la prioridad internacional número uno, cuando una de tres mujeres será violada o golpeada en su vida -la destrucción y el callar a las mujeres, y la desvalorización de las mujeres es la destrucción de la vida misma-.

Estoy cansada de la cultura de la violación en donde los privilegiados con poder político, físico y económico, toman lo que quieren y a quien quieren, cuando quieren, todo lo que quieren, en el momento en que quieren.

Estoy cansada de las interminables resurrecciones de las carreras de los violadores y explotadores sexuales -directores de películas, líderes mundiales, ejecutivos corporativos, estrellas de cine, atletas-, mientras que las vidas de las mujeres a las que violaron son permanentemente destruidas, a menudo obligándolas a vivir en el exilio social y emocional.

Estoy cansada de la pasividad de los hombres buenos.

¿En donde diablos están?

Ustedes viven con nosotras, nos hacen el amor, son nuestros padres, nuestros amigos, nuestros hermanos, se nutren de nosotras, son nuestros hijos, y son eternamente apoyados por nosotras, entonces, ¿porqué no están de pie junto a nosotras? ¿porqué no se vuelven locos y actúan por las violaciones, y las humillaciones hacia nosotras?

Estoy cansada de años y años de estar cansada de la violación.

Y de pensar en la violación todos los días de mi vida desde que tenía 5 años.

Y de que me enferme la violación, y de deprimirme por la violación, y de enojarme por la violación.

Y de leer en mi buzón increíblemente lleno de horribles historias de violación cada hora de cada día.

Estoy cansada de ser "políticamente correcta" sobre la violación. Ha pasado mucho tiempo. Hemos sido demasiado comprensivas.

Hay aproximadamente mil millones de mujeres en el planeta que han sido violadas.

MIL MILLONES DE MUJERES.

OVER IT

I am over rape.

I am over rape culture, rape mentality, rape pages on Facebook.

I am over the thousands of people who signed those pages with their real names without shame.

I am over people demanding their right to rape pages, and calling it freedom of speech or justifying it as a joke.

I am over people not understanding that rape is not a joke and I am over being told I don't have a sense of humor, and women don't have a sense of humor, when most women I know (and I know a lot) are really fucking funny. We just don't think that uninvited penises up our anus, or our vagina is a laugh riot.

I am over how long it seems to take anyone to ever respond to rape.

I am over Facebook taking weeks to take down rape pages.

I am over the hundreds of thousands of women in Congo still waiting for the rapes to end and the rapists to be held accountable.

I am over the thousands of women in Bosnia, Burma, Pakistan, South Africa, Guatemala, Sierra Leone, Haiti, Afghanistan, Libya, you name a place, still waiting for justice.

I am over rape happening in broad daylight.

I am over the 207 clinics in Ecuador supported by the government that are capturing, raping, and torturing lesbians to make them straight.

I am over one in three women in the U.S military (Happy Veterans Day!) getting raped by their so-called "comrades."

I am over the forces that deny women who have been raped the right to have an abortion.

I am over the fact that after four women came forward with allegations that Herman Cain groped them and grabbed them and humiliated them, he is still running for the President of the United States.

And I'm over CNBC debate host Maria Bartiromo getting booed when she asked him about it. She was booed, not Herman Cain.

Which reminds me, I am so over the students at Penn State who protested the justice system instead of the rapist pedophile of at least 8 boys, or his boss Joe Paterno, who did nothing to protect those children after knowing what was happening to them.

I am over rape victims becoming re-raped when they go public.

I am over starving Somali women being raped at the Dadaab in Kenya, and I am over women getting raped at Occupy Wall Street and being quiet about it because they were protecting a movement which is fighting to end the pillaging and raping of the economy and the earth, as if the rape of their bodies was something separate.

I am over women still being silent about rape, because they are made to believe it's their fault or they did something to make it happen.

I am over violence against women not being a #1 international priority when one out of three women will be raped or beaten in her lifetime - the destruction and muting and undermining of women is the destruction of life itself.

No women, no future, duh.

I am over this rape culture where the privileged with political and physical and economic might, take what and who they want, when they want it, as much as they want, any time they want it.

I am over the endless resurrection of the careers of rapists and sexual exploiters - film directors, world leaders, corporate executives, movie stars, athletes - while the lives of the women they violated are permanently destroyed, often forcing them to live in social and emotional exile.

I am over the passivity of good men. Where the hell are you?

You live with us, make love with us, father us, befriend us, brother us, get nurtured and mothered and eternally supported by us, so why aren't you standing with us? Why aren't you driven to the point of madness and action by the rape and humiliation of us?

I am over years and years of being over rape.

And thinking about rape every day of my life since I was 5 years old.

And getting sick from rape, and depressed from rape, and enraged by rape.

And reading my insanely crowded inbox of rape horror stories every hour of every single day.

I am over being polite about rape. It's been too long now, we have been too understanding.

We need to OCCUPYRAPE in every school, park, radio, TV station, household, office, factory, refugee camp, military base, back room, night club, alleyway, courtroom, UN office. We need people to truly try and imagine - once and for all - what it feels like to have your body invaded, your mind splintered, your soul shattered. We need you to let our rage and our compassion connect us together so we can change the paradigm of global rape.

There are approximately one billion women on the planet who have been violated.

ONE BILLION WOMEN.


Eve Ensler 
(Nueva York, EE.UU., 1953)
Publicado originalmente en su WEB en el 2011
Lectura recomendada por Cecilia Antolini
para leer + en EMMA GUNST

29 de mayo de 2023

Nina Jäger, 2 poemas 2 (+3)


“Trabajadoras” de Gabriela Golder

HOY HAY MENOS MUJERES EN EL MUNDO

no importa
cuando leas esto

alguien se encargó
de hacerles cumplir
éste que está volviéndose
el destino trágico
de toda una mitad: morir
a manos de la otra
podría decir un número: tantas
fueron asesinadas
en tantos días. pero esa
cifra fría
siempre estará
intrínsecamente
desactualizada: todo el tiempo
a todas nosotras
nos estarán matando



s/d del autxr

POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA

I.

mido el tiempo
en otras unidades. las horas
si son
largas son
una sola pero
a veces no. solo son
arena y se escurre
con cada teta
cada caca
cada
siesta


soy de la economía doméstica
de obligaciones primarias
de primates
sé que no me da
la materia gris
para lo otro. no entiendo
de noticias, de política
no puedo seguir
un hilo

II.

no existen
los despetadores
me tienen
en vilo las necesidades
ajenas

la semana que viene
qué lejos parece y qué
a la vuelta de la esquina
vuelvo 
trabajar. ¿en serio?
¿esto no era trabajo?
habrá otra vez reloj: menos veinte, y cuarto pasadas
puntualidad con otros
para quienes no soy
irreemplazable y por eso mismo
me pagan

III.

Alejandra viene casi a diario
a pedir. lo dice
así sin distinguir
qué: ropa, fruta, plata para cargar
la Sube, una persona
que escuche, una palabra que la ayude
a tomar
alguna decisión

le cuento a Alejandra
la novedad
mi regreso al mundo
laboral
el llamado productivo
qué bien, me dice,
¿y hasta cuándo?


B O N U S  T R A C K (x3)



LA ESTIRPE DEL AGUIJÓN

fui picada decenas de veces
como vos ahora
lloré y mordí trapos
pronuncié palabras en lenguas
secretas, sonidos guturales
cuando me ponían, como a vos
ahora, frío en la roncha
decenas de veces vi
a mi pie no entrar en ningún calzado
crecer hasta volverse
globo rojo
conozco la dinámica y puedo
para vos volverla
palabra aunque no sirva
de ungüento: el movimiento equívoco
una pisada fuera de lugar
te ubica de golpe
y porrazo sobre una de ellas
no hay forma de evitarlo
está ahí y tu sola
sombra es amenaza. para vos
o para mí, su reacción
es un clavo inoculando
odio de fuego negro
para ellas es
defensa de la tribu: son infinitas
me la tienen jurada y yo
tramo mi guerra
secreta. ahora vos, hija,
sos mi soldada.


Cada una de las fibras
de la lana
del poulover
de mamá
da forma a mi abrazo
abundante que contiene
carencias
de mi otra abuela, un armazón
enorme donde calza
perfecta mi lente
su marco limita
el tamaño de mi mundo

ELONGACIÓN

Paso
el tiempo encontrando
formas de pasar
el tiempo sin que se note
del todo que el tiempo
pasa sin necesidad
de nosotros

Nina Jäger
(Buenos Aires, Argentina, 1987)
POETA/LICENCIADA Y PROFESORA EN LETRAS/PROFESORA/
ESPECIALISTA EN LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL/EDITORA
de Por toda herencia, Agua Viva Ediciones, 2022
Contratapa de Florencia Fragasso
para leer + en FLOR DE AVE

12 de mayo de 2022

Cecilia Antolini, 3 poemas 3



Ilustración de Zafouko Yamamoto

MI REVOLUCIÓN SOY YO

Para vieja soy joven
y para joven, vieja
La revolución es, para mí, la novedad de la menopausia, el sofocón del vino con amigas, el descubrimiento del cuento del nido vacío, la apropiación de la soledad, mi plusvalía
Mi cuerpo no tan distinto porque dos piernas me llevan más segura, dos brazos que aprietan y, ¡ojo! también sueltan, una arruga nueva sobre la boca de reírme tantos años
Los surcos alrededor de los ojos, de llorar y de gozar la vida
La revolución es también para mí, la mujer nueva, la que sabe que el amor no es dolor, que nadie la completa como a la media naranja porque ella, triste o feliz, está entera; la que se despide de una culpa hasta que aparece otra pero desde que descubrió "que para ellas la culpa y para ellos la disculpa" entonces chau, la que puede decir que quiere salir corriendo de algunos lugares y personas
También la que no, pero ahora lo piensa
La que milita una causa, la que es su propia causa
La que va a la marcha pintada con brillos, o a cara lavada, y se saca una foto con el celular, movida y feliz aunque el motivo sea tristísimo
La que retomó una pasión y la que la defendió con uñas y dientes
La que elige, la que cree que elige, la que todavía no puede pero quiere
Que si le gusta bailar se va a la milonga o al Tropi y mueve la cola y las manos arriba al ritmo de la cumbia con una jarra de Pantera Rosa
Y el lunes a zumba y a dar la vuelta mil veces a la plaza del barrio mientras se cuentan ese WhatsApp que las dejó ternurita
La que le dice al chabón ¿qué mirás? y se defiende ella y a las pibas porque ya no cree que provocan
La que primerea porque tiene ganas, con o sin vergüenza
La que baila en la murga, llena de lentejuelas, una lengua bordada y fileteada la risa ¡qué emoción es verla levantar las piernas como tijeras!
La que dejó el corpiño con pushup o la que ya no usa
Que si le gusta la calza se la pone, o la remera animal print, que disfruta de su pelo largo porque ya no se come el cuento de la manzana, o corto porque no le importa lo que dicen que es femenino
La que se tiñe de violeta o rojo y la que luce las canas
La que hoy tiene plata y dice "yo invito"
La que se saca una entrada para escuchar a su artista preferida, preferido, y va sola y no se siente solita
La que se compra 6 meses antes un pasaje en tren y se anima a conocer el mar, o las sierras, o el mar y las sierras porque su frase de cabecera es ¿porqué no?
La que volvió a estudiar y la que no pudo ir al secundario y es tan sabia
La que se prepara el mate y se lo lleva a la cama el domingo a la mañana o el sábado a la noche, con la gata, el perro o sola, y disfruta una peli y deja de estar pendiente de ese mensaje, porque está para ella
Mi revolución soy yo, peleándome para mirarme con cariño, 
mientras las espero a todas en el reflejo de mi espejo


Ilustración de Zafouko Yamamoto

Soy sola, no solita
Sola con dos hijos
aclarando para no dar "solterona", porque hasta eso aprendimos a escuchar calladitas la boca
-mujer sin marido es frígida, santurrona o indeseable-
Sola con toda la responsabilidad,
inclusive la de haber elegido ese hombre como padre
y de criar varones
"¿Quién les enseña a ser machistas? Las madres!!!" gritan por ahí creyendo haber ganado una batalla de una pelea que nosotras, con todas las contradicciones, damos para arriba y no para el costado
Ahora cumplo un sueño de años,
mis hijos están grandes,
soy deseable porque me sacudo todo lo posible lo que dicen sobre nuestros cuerpos descartables después de la turgencia y sigo deseando pese a los pronósticos de sequía
Soy como el desierto florido
Cuido y defiendo mis proyectos con uñas y dientes, porque aprendí de la usurpación de mi primer territorio
Especialmente a nosotras nos cuentan el cuento del nido vacío, del arrasamiento de la menopausia, de la ausencia de deseo
"Ya vas a ver, no vas a querer que te toquen ni con un palo"
Si, quiero tocar y ser tocada
aunque me haya dado el sí a mí misma hace tiempo ya, como dice la poeta de mi poema de cabecera
De a ratos soy feliz y eso es un montón
No me engaño con papeles metalizados, no creo todo lo que me dicen tampoco, no idealizo
Quiero para mí lo que para todas:
quererme, dejarme querer, amar,
tener una casa con muchas flores y animales
Ir y venir como se me dé la gana
Y, a veces, quedarme en un abrazo que no me asfixie



Ilustración de Zafouko Yamamoto

COMO UN DÍA DE DOMINGO

Deseo
un jardín de gentes que no sufran el exilio, 
los desahucios ni los desplazamientos.
Que no tengan que abandonar sus casas, cruzar el mar en botes, las fronteras. Mejor todavía, que se desdibujen las fronteras.
Que construyan su hogar,
o, si lo prefieren, que sean pasajeras y pasajeros del mundo.
Que rían o lloren de tanto amor.
Que celebren su libertad.
Que a nadie se le ocurra envenenarles el agua, la comida, los sentimientos.
Que no les disparen a los ojos.
Que no les maltraten.
Que no incendien sus barrios, sus bosques, sus adoradas selvas.
Que no tengan que explicar porqué creen en lo que creen, porqué caminan, respiran y aman.
Un mundo donde lxs niñxs no trabajen y puedan leer y se imaginen otros mundos: el mar si nunca lo vieron, los volcanes, los saltos, los cerros, la nieve, los animales de otros hemisferios.
Que deseen y sueñen 
Que jueguen.
Que no haya que explicarles sobre las diferentes pieles, ni enseñarles a quién amar o limitarles sus sentimientos.
Que no sufran el abuso.
Que conozcan el cine y los helados.
Que no les maten a sus madres.
Un paisaje húmedo y colorido para las mujeres.
Que escuchen su música preferida.
Que canten, afinadas o no,
que saquen la voz.
Que caminen sin miedo.
Que no se atrevan a llamar putas a sus amigas.
Que no las vendan porque a nadie se les ocurra comprarlas.
Que no mueran en abortos clandestinos
o a manos de sus parejas.
Un pueblo lleno de bordados, de polleras, de trenzas, de cajas, de danzas, de cuentos contados de boca en boca, donde la cultura se disfrute y valore.
Agua
Pan
Tierra
Frutas
Vino
Fuego
Aire
Para todas, para todos
Un imposible, 
una utopía, una quimera
Una lucha
Una memoria
Un orgullo
Una esperanza



Cecilia Antolini
(Buenos Aires, Argentina, 1962)
LICENCIADA EN TRABAJO SOCIAL Y ESTUDIOS DE GÉNERO/
LECTORA DE POESÍA
para escuchar una entrevista en MUJERES QUE NO FUERON TAPA
para leer una nota en DIARIO DIGITAL FEMENINO







27 de noviembre de 2021

Mónica Alicia Spesso, 2 poemas 2 (de Travesía II)


s/d del autxr

VOS NO

Vos no porque tu cuerpo...
vos no porque tu voz...
vos no porque tu cabello…
tu pollera... 
tus senos, tus bigotes, tus caderas,
tus formas que no encajan.
Vos no porque no entiendo qué sos,
porque me das miedo.

¿Y si tu hijo,
y si tu hermano, tu nieta,
tu amiga?
¿Y si vos…?

Ese que negás... 
¿Y si le vieras callarse, esconderse, llorar,
ahogarse, deprimirse,
partirse, cortarse, escindirse,
¿mirarías su cuerpo, su ropa, su cabello?
¿Le dirías: “vos no”?

Y otra cosa,
¿por qué vos sí
 y elle no?
¿quién sos vos?


Fotografía de Alberto Polo Iañez
CUERPOS

¿Qué parte de esa persona te atrae?
Sé que una es el bigote
que se te lanza como un cachetazo,
después te hace bajar la mirada
por el torso donde se aloja el corazón
que gotea rojo y se abre invisible,
ese torso partido, con senos y el bigote,
siempre el bigote,
te dispara una cama con cuerpos
que no te caben en la cabeza.



Mónica Alicia Spesso
(Sacanta, Córdoba, Argentina, 1961)
Reside en Las Varillas, Córdoba
PROFESORA/TRADUCTORA DE INGLÉS/
LICENCIADA EN LENGUA INGLESA
para escucharla en PÁGINAS ELEGIDAS
para leer MÁS
en FACEBOOK
en INSTAGRAM


25 de noviembre de 2021

María José Mateo, 3 poemas 3 (+1)



Fotografía de Amanda Tinker


ME MUTILARON UN PECHO

Me mutilaron un pecho
y después de las salas blancas
y después del silencio y del miedo
me creció el cuerpo.

Mis dedos se alargaron como espigas doradas.
Es así como con estas manos de pan
alimento mi cuerpo,
y con ellas lucho, me río, me defiendo:
construyo lo venidero.

Mis piernas se hicieron fuertes
pero suaves como los besos
y sostienen mi peso en el camino del viento.

En mis brazos ahora caben más cuerpos,
mis hijos y mis nietos se me hunden en ellos
y mis brazos se agrandan para recogerlos
como si fueran flores de pétalos de mi sangre,
de raíces entrelazadas en la misma siembra.

Mis ojos se abren al amanecer hambrientos de mar y besos,
de caminar con los pasos de los míos,
que no tienen miedo y van hacia la vida
como semillas a los vientos,
libres y felices como niñ@s pequeños.

Mi boca está llena de palabras
para construir la vida de nuevo,
la misma que quiero.

Y mis pechos son más hermosos
porque no se rindieron
y esperan caricias y amor,
abrazos y besos.

Y detrás mi corazón rojo como mis sueños
de todos todos,
de futuros buenos.



Estamos en la construcción

Aunque el miedo repliegue las almas y el dolor
sacuda a los adictos,
se construye el futuro entre nosotros, se propaga la
esperanza,
se sacude el sentido de la obediencia, se limita la
seguridad

-Un libro por la igualdad y contra la violencia de género-


Fotografía de Amanda Tinker

Si no me dejas la palabra
si ni siquiera las sílabas,
entonces esta locura
saltará de una a otra flor
en busca del pólen,
de amor.

1989


-Un libro por la igualdad y contra la violencia de género-





P A L A B R A S  S O B R E  S E S É




"Sesé caminaba siempre dos pasos para construir un mundo mejor [luchando por los derechos de las mujeres, trabajando con los colectivos oprimidos, implicándose en movimientos sociales, colaborando con la comunidad educativa en proyectos de sensibilización sobre los derechos de los pueblos indígenas…] y nadie podía imaginar que un crimen machista segaría su viva y cortaría esta trayectoria tan llena de energía. En su lucha también tuvo cabida la superación de una grave enfermedad. Amante de la lectura y la poesía, escribía para canalizar todo el caudal de emociones que la vida le brindaba y que llevaba dentro."





María José "Sesé" Mateo García
(Chapela, Redondela, España, 1965 - 2017)
POETA/FEMINISTA/ACTIVISTA/SINDICALISTA
para leer una nota en EL PAÍS
+ escuchar y leer en lengua de señas el poema Afirmaciones para honrarme
+ en PRAZA
su WEB




28 de octubre de 2021

Patricia Lockwood, El chiste de la violación


Patricia Lockwood fotografiada por Pari Dukovic
para New York Magazine

EL CHISTE DE LA VIOLACIÓN

El chiste de la violación es que vos tenés 19 años.

El chiste de la violación es que era tu novio.

El chiste de la violación es que tenía una barbita candado. Una barbita candado.

Imagínense al chiste de la violación en el espejo, reflejándose y tratando de parecer más un chiste de una violación. “Ahhhh”, piensa. “Eso. Sí. Una barbita candado”

Sin ofender.

El chiste de la violación es que él tenía siete años más. El chiste de la violación es que lo conocías hacía muchos años, desde que eras demasiado chica para interesarle. Te gustaba esa palabra INTERESARLE, como si fueras un concepto que alguien querría desesperadamente adquirir, asimilar, y después escupir de diferentes maneras a través de la boca enmarcada en la barbita candado.
Después, de pronto, eras más grande, pero no demasiado grande, para nada.
El chiste de la violación es que habías tomado vino con naranja. ¡Vino con naranja! ¿Quién toma vino con naranja? La gente que quiere ser violada, de acuerdo con el chiste de la violación.
El chiste de la violación es que él era un patovica, un tipo que echaba gente para ganarse la vida.
El chiste de la violación es que él llevaba un cuchillo y quería mostrártelo y le daba vueltas y vueltas en la mano como si fuera un libro.
No te estaba amenazando, por supuesto. Es que le gustaba mucho ese cuchillo.
El chiste de la violación es que una vez casi había matado a un tipo tirándolo a través de una vidriera. Al día siguiente te contó que estaba temblando, lo que tomaste como una evidencia de su sensibilidad.
¿Cómo un concepto puede ser estúpido? Pero vos eras estúpida.
El chiste de la violación es que a veces te invitaba a una cita y te llevaba a lo de su mejor amigo Cacho y te hacía mirar videos de lucha libre mientras todos se drogaban.
El chiste de la violación es que su mejor amigo se llamaba Cacho.
El chiste de la violación es que llamaba a la lucha libre “una telenovela para hombres”. A los hombres también les gusta el drama, te aseguraba.
El chiste de la violación es que en su biblioteca tenía libros acerca de asesinos seriales. Te pareció que eso era porque le interesaba la historia, y por eso le regalaste “Mi siglo” de Gunter Grass y él nunca intentó leerlo.
Se pone más divertido.
El chiste de la violación es que él escribía un diario. Me pregunto si escribió algo sobre la violación.
El chiste de la violación es que lo leíste una vez, y hablaba sobre otra chica. La llamaba Miss Geografía, y decía que ya “no tenía urgencias cuando la miraba”, desde que te había conocido. ¡Por un pelo, Miss Geografía!
El chiste de la violación es que había sido estudiante de tu papá en la secundaria —tu papá enseñaba religión. Lo ayudaste a limpiar el aula a fin de año y él te dejó llevarte los libros más arruinados.
El chiste de la violación es que te conoció cuando tenías 12 años. Una vez ayudó a tu familia a mudarse y manejaste desde Cincinnati a St. Louis con él, solos los dos, y fue amable con vos, y conversaron todo el camino. Masticó chicle todo el tiempo y le dijiste que te daba asco y se rió y lo escupió a través de su barbita candado en una botella de Mountain Dew.
El chiste de la violación es que VAMOS, deberías haberlo visto venir. Este chiste de la violación prácticamente se escribe solo.
El chiste de la violación es que estabas boca abajo. El chiste de la violación es que tenías puesta una gargantilla verde que tu hermana te había hecho. Más tarde cortaste esa gargantilla en pedazos. Sentías el colchón de una manera específica y tu boca se sentía de una manera específica contra él, como si estuvieras hablando, pero no estabas hablando. Como si tu boca estuviera abierta durante diez años, hacia el futuro, siempre recitando un poema llamado El chiste de la violación.
El chiste de la violación es que ese momento es siempre diferente, se pone más horrible y también más habitable y acomoda tu necesidad de escapar cada vez más profundamente dentro de él.
Como el cuerpo, que más que una forma concreta es una capacidad.
Sabés que tu cuerpo es elástico, que puede aguantar mucho y que se cura rápido.
El chiste de la violación es que por supuesto había sangre, porque en los seres humanos está muy cerca de la superficie.
El chiste de la violación es que te fuiste a tu casa como si no pasara nada, y te reíste del asunto al otro día y al otro, y cuando le contabas a la gente te reías, y eso era el chiste de la violación.
Fue un año antes de que le contaras a tus padres, porque él era como un hijo para ellos. El chiste de la violación es que cuando le contaste a tu padre, él hizo el signo de la cruz y dijo: “Te absuelvo de tus pecados, en el nombre de Padre y del Hijo, y del Espíritu Santo” lo cual a pesar de ser tan malintencionado también fue muy dulce.
El chiste de la violación es que te volviste loca durante los siguientes cinco años, y te mudaste a otra ciudad, y te mudaste a otro estado, y pasaste días enteros en el pozo pensando por qué había pasado. Como si fueras a mirar tu patio y de pronto ya no está ahí, y en cambio estás mirando el centro de la tierra, en donde se representa el mismo acto rojo perpetuamente.
El chiste de la violación es que después de un tiempo ya no estabas loca, pero por un pelo, Miss Geografía.
El chiste de la violación es que durante los siguientes cinco años lo único que hiciste fue escribir, y nunca sobre vos, sino sobre manzanas en los árboles, islas, poetas muertos y los gusanos que se los comen, y no había cuerpo desde el cual escribir porque se había ido a otro lugar.
El chiste de la violación es que al final es simple. El chiste de la violación es que no escribís con simpleza.
El chiste de la violación es que escribís un poema llamado El chiste de la violación, y estás pidiendo que eso sea la única cosa que la gente recuerde de vos.
El chiste de la violación es que le preguntaste por qué lo hizo. El chiste de la violación es que contestó que no sabía, y ¿qué otra cosa puede decir el chiste de la violación? El chiste de la violación dijo que VOS eras la que estaba borracha, y el chiste de la violación dijo que te acordabas mal, lo que te hizo reír muy fuerte durante un largo segundo abierto y dividido. El vino con naranja no era tinto, pero hubiera sido más divertido para el chiste de la violación si lo hubiera sido. Era blanco con Fanta naranja y lo tomaste sin hacer preguntas y confiando con el corazón de Cincinnati, Ohio.
¿Pueden ser divertidos los chistes de la violación?, esa es la pregunta.
¿Puede alguna parte del chiste de la violación ser divertida? La parte en que termina —jaja, es un chiste. A pesar de todo, soñaste con matar al chiste de la violación durante años, soltando toda su sangre y contando todo.
El chiste de la violación grita para ser contado.
El chiste de la violación es sobre cómo pasó.
El chiste de la violación es que al día siguiente te regaló un oso de peluche. Dijo que lo sentía y te regaló un osito de peluche. Vamos, eso es un poco gracioso.
Admitámoslo.

Traducción de Lucrecia Labarthe
RAPE JOKE

The rape joke is that you were 19 years old.

The rape joke is that he was your boyfriend.

The rape joke it wore a goatee. A goatee.

Imagine the rape joke looking in the mirror, perfectly reflecting back itself, and grooming itself to look more like a rape joke. “Ahhhh,” it thinks. “Yes. A goatee.”

No offense.

The rape joke is that he was seven years older. The rape joke is that you had known him for years, since you were too young to be interesting to him. You liked that use of the word interesting, as if you were a piece of knowledge that someone could be desperate to acquire, to assimilate, and to spit back out in different form through his goateed mouth.

Then suddenly you were older, but not very old at all.

The rape joke is that you had been drinking wine coolers. Wine coolers! Who drinks wine coolers? People who get raped, according to the rape joke.

The rape joke is he was a bouncer, and kept people out for a living.

Not you!

The rape joke is that he carried a knife, and would show it to you, and would turn it over and over in his hands as if it were a book.

He wasn’t threatening you, you understood. He just really liked his knife.

The rape joke is he once almost murdered a dude by throwing him through a plate-glass window. The next day he told you and he was trembling, which you took as evidence of his sensitivity.

How can a piece of knowledge be stupid? But of course you were so stupid.

The rape joke is that sometimes he would tell you you were going on a date and then take you over to his best friend Peewee’s house and make you watch wrestling while they all got high.

The rape joke is that his best friend was named Peewee.

OK, the rape joke is that he worshiped The Rock.

Like the dude was completely in love with The Rock. He thought it was so great what he could do with his eyebrow.

The rape joke is he called wrestling “a soap opera for men.” Men love drama too, he assured you.

The rape joke is that his bookshelf was just a row of paperbacks about serial killers. You mistook this for an interest in history, and laboring under this misapprehension you once gave him a copy of Günter Grass’s My Century, which he never even tried to read.

It gets funnier.

The rape joke is that he kept a diary. I wonder if he wrote about the rape in it.

The rape joke is that you read it once, and he talked about another girl. He called her Miss Geography, and said “he didn’t have those urges when he looked at her anymore,” not since he met you. Close call, Miss Geography!

The rape joke is that he was your father’s high-school student — your father taught World Religion. You helped him clean out his classroom at the end of the year, and he let you take home the most beat-up textbooks.

The rape joke is that he knew you when you were 12 years old. He once helped your family move two states over, and you drove from Cincinnati to St. Louis with him, all by yourselves, and he was kind to you, and you talked the whole way. He had chaw in his mouth the entire time, and you told him he was disgusting and he laughed, and spat the juice through his goatee into a Mountain Dew bottle.

The rape joke is that come on, you should have seen it coming. This rape joke is practically writing itself.

The rape joke is that you were facedown. The rape joke is you were wearing a pretty green necklace that your sister had made for you. Later you cut that necklace up. The mattress felt a specific way, and your mouth felt a specific way open against it, as if you were speaking, but you know you were not. As if your mouth were open ten years into the future, reciting a poem called Rape Joke.

The rape joke is that time is different, becomes more horrible and more habitable, and accommodates your need to go deeper into it.

Just like the body, which more than a concrete form is a capacity.

You know the body of time is elastic, can take almost anything you give it, and heals quickly.

The rape joke is that of course there was blood, which in human beings is so close to the surface.

The rape joke is you went home like nothing happened, and laughed about it the next day and the day after that, and when you told people you laughed, and that was the rape joke.

It was a year before you told your parents, because he was like a son to them. The rape joke is that when you told your father, he made the sign of the cross over you and said, “I absolve you of your sins, in the name of the Father, and of the Son, and of the Holy Spirit,” which even in its total wrongheadedness, was so completely sweet.

The rape joke is that you were crazy for the next five years, and had to move cities, and had to move states, and whole days went down into the sinkhole of thinking about why it happened. Like you went to look at your backyard and suddenly it wasn’t there, and you were looking down into the center of the earth, which played the same red event perpetually.

The rape joke is that after a while you weren’t crazy anymore, but close call, Miss Geography.

The rape joke is that for the next five years all you did was write, and never about yourself, about anything else, about apples on the tree, about islands, dead poets and the worms that aerated them, and there was no warm body in what you wrote, it was elsewhere.

The rape joke is that this is finally artless. The rape joke is that you do not write artlessly.

The rape joke is if you write a poem called Rape Joke, you’re asking for it to become the only thing people remember about you.

The rape joke is that you asked why he did it. The rape joke is he said he didn’t know, like what else would a rape joke say? The rape joke said YOU were the one who was drunk, and the rape joke said you remembered it wrong, which made you laugh out loud for one long split-open second. The wine coolers weren’t Bartles & Jaymes, but it would be funnier for the rape joke if they were. It was some pussy flavor, like Passionate Mango or Destroyed Strawberry, which you drank down without question and trustingly in the heart of Cincinnati Ohio.

Can rape jokes be funny at all, is the question.

Can any part of the rape joke be funny. The part where it ends — haha, just kidding! Though you did dream of killing the rape joke for years, spilling all of its blood out, and telling it that way.

The rape joke cries out for the right to be told.

The rape joke is that this is just how it happened.

The rape joke is that the next day he gave you Pet Sounds. No really. Pet Sounds. He said he was sorry and then he gave you Pet Sounds. Come on, that’s a little bit funny.

Admit it.



Photograph by Grep Hoax

Patricia Lockwood 
(Fort Wayne, Indiana, EE.UU., 1982)
POETA/NOVELISTA/ENSAYISTA
para leer una nota de Gabriela Esquivada en INFOBAE
para leer + en CÍRCULO DE POESÍA
+ en el blog de MARIO SGROMO

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