Mostrando entradas con la etiqueta ana ajmátova. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ana ajmátova. Mostrar todas las entradas

10 de junio de 2013

Ana Ajmátova, Estamos tan intoxicados uno del otro...


Natalie Portman

Estamos tan intoxicados uno del otro
Que de improviso podríamos naufragar,
Este paraíso incomparable
Podría convertirse en terrible afección.
Todo se ha aproximado al crimen
Dios nos ha de perdonar
A pesar de la paciencia infinita
Los caminos prohibidos se han cruzado.
Llevamos el paraíso como una cadena bendita
Miramos en él, como en un aljibe insondable,
Más profundo que los libros admirables
Que surgen de pronto y lo contienen todo.





Ana Ajmátova 
(Odessa, Rusia, 1889-1966)
Traducción de Jorge Bustamante García
para leer MÁS

8 de diciembre de 2012

Ana Ajmátova, Una desconocida


Fotografía de Tom Chambers


UNA DESCONOCIDA

Mi vida ha transcurrido en algún sitio
del que yo estaba ausente.
¡Cuántas veces se levantó el telón
y la escena vacía
en vano ha esperado por mí!
¡Cuántas veces
tendió el amor los brazos
hacia mi cuerpo trémulo
y abrazó solo arena, 
una mujer sin nombre,
mientras yo sonreía en otra parte!
A mis mejores amigos
los perdí en algún recodo del camino
antes de haberlos encontrado.
Conozco palmo a palmo una ciudad
y nunca he estado en ella.
Me han conmovido hasta las lágrimas
mares que nunca he visto,
versos que nunca he escrito,
un rostro en el espejo, 
que era el rostro de mi madre
y el de la hija que no tuve
y el de una desconocida
que me miraba con extraño amor,
pero nunca era el mío.
Alguien que se llevó mis risas,
me ha dejado sus lágrimas.
¿De quién son estas lágrimas,
de quién este dolor 
que me traspasa un pecho que no es mío?
Me han robado mi vida,
no lloréis en mi tumba. En ella yace,
bajo mi nombre, una desconocida.





Ana Ajmátova 
(Odessa, Rusia, 1889-1966)
de Revista Cultural Turia
para leer MÁS

24 de octubre de 2011

Ana Ajmátova, 19 de julio de 1914


Fotografía de Adrian Fish, Anonymous Portraits, 1998

19 DE JULIO DE  1914

Envejecimos cien años
aunque esto sucedió sólo en una hora.
Se terminaba ya el corto verano;
humeaban las llanuras labradas.
De repente se abigarró el camino quieto;
voló el llanto como un toque de plata.
Cubriéndome el rostro supliqué a Dios
que me matase antes de la primera batalla.
Desaparecieron las sombras de goces y pasiones
de la memoria, como una carga inútil.
Y una vez vacía, el Señor le ordenó
convertirse en un libro de noticias terribles.

(Traducción de Vera Vinogádova)


IN MEMORIAM, JULY 19, 1914

We aged a hundred years and this descended
In just one hour, as at a stroke.
The summer had been brief and now was ended;
The body of the ploughed plains lay in smoke.

The hushed road burst in colors then, a soaring
Lament rose, ringing silver like a bell.
And so I covered up my face, imploring
God to destroy me before battle fell.

And from my memory the shadows vanished
Of songs and passions—burdens I'd not need.
The Almighty bade it be—with all else banished—
A book of portents terrible to read.

(Traducción de Stephen Edgar)



Ana Ajmátova 
(Odessa, Rusia, 1889-1966)
leído en FARO VACÍO
para leer MÁS

19 de septiembre de 2011

Ana Ajmátova, Sótano del recuerdo


(*) sin datos del autor de la fotografía

SÓTANO DEL RECUERDO

Es pura tontería que vivo entristecida
Y que estoy por el recuerdo torturada.
No soy yo asidua invitada en su guarida
Y allí me siento trastornada.
Cuando con el farol al sótano desciendo,
Me parece que de nuevo un sordo hundimiento
Retumba en la estrecha escalera empinada.
Humea el farol. Regresar no consigo
Y sé que voy allí donde está el enemigo.
Y pediré benevolencia... pero allí ahora
Todo está oscuro y callado. ¡Mi fiesta se acabó!
Hace treinta años se acompañaba a la señora,
Hace treinta que el pícaro de viejo murió...
He llegado tarde. ¡Qué mala fortuna!
Ya no puedo lucirme en parte alguna,
Pero rozo de las paredes las pinturas
Y me caliento en la chimenea. ¡Qué maravilla!
A través del moho, la ceniza y la negrura
Dos esmeraldas grises brillan
Y el gato maúlla. ¡Vamos a casa, criatura!

¿Pero dónde es mi casa y dónde mi cordura?


THE CELLAR OF MEMORY

But it is nonsense that I live in sorrow.
That I am gnawed upon by memory.
I'm not remembrance's guest too often,
And yet it's always fooling me.
Whenever I descend to the cellar
With my lamp, it begins to seem
That the staircase is collapsing behind me,
That I can’t turn around anymore,
And I know that my enemy is waiting
And I ask him for mercy... But there
It is quiet and dark. My festival’s over.
Thirty years since the ladies have left,
And old age has taken that trickster,
I'm too late after all. What a shame!
I can't show my face anywhere.
But I touch the walls, with their paintings,
By the fireplace seek for some warmth.
A wonder—through all of this mildew and rotting,
In the darkness two emeralds gleam,
The meow of a cat. Let's go home!

But where is my home, where is my reason now?




Ana Ajmátova 
(Odessa, Ucrania, 1889 – Moscú, Rusia, 1966)
Versión de Jorge Bustamante García
para leer MÁSMÁS
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...