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17 de agosto de 2014

Ana Hatherly, En lo profundo (+1)


Fotografía de Natasha Gudermane

EN LO PROFUNDO (*)

En el profundo azul
en el espejo de una delicada tristeza
que mis ojos reflejan:
me ves?
me ves como soy?
me ves como algo que se descubre
en la acrobacia de la imagen?

En la sensual tranquilidad de la palabra
el poeta intenta una orden arriesgada
y entra en la fábula y el reportaje

simula mentir
para alcanzar
la suprema verdad


NO FUNDO

No fundo azul
no espelho de uma delicada tristeza
que os meus olhos reflectem:
vês-me?
vês-me como eu sou?
vês-me como algo que se descobre
na acrobacia da imagem?

Na sensual tranquilidade da palavra
o poeta tenta uma arriscada ordem
e entre a fábula e a reportagem

simula mentir
para atingir
a superior verdade



B O N U S  T R A C K


MAIS-MENOS

Quero dizer mais
e digo : mais

Mas cada vez
digo menos
o mais que sei
e sinto




Ph ©Maria José Palla [2003]
Ana Hatherly
(Oporto, 1929 - Lisboa, 
Portugal, 2015)

de A Idade da EscritaEdições Tema, Lisboa, 1998
Traducción del portugués de Myriam Rozenberg
para leer + en POEMARIODEMUJERES

14 de agosto de 2014

Sirkka Turkka, Cuando los pensamientos son lencería (+2)


Fotografía de Natasha Gudermane

CUANDO LOS PENSAMIENTOS SON LENCERÍA

Cuando los pensamientos son lencería,
apilados en los estantes, ordenados, alineados
como las copas de champán y ponche,
la grabada plata deslustrada y el viejo oro liso.
Y llega el invierno, comandante en jefe Ulysses Simpson Grant,
el rey Lear, su barba blanca.
El lago se vislumbra entre los árboles, en el lago
una perca rayada, tigre ártico.
Entre el bosque se vislumbra la tierra, cuya cuna
es de alto pino tambaleante.
Del cual no podemos soltar los ojos,
del cual nos levantamos,
al cual nos abismamos, cuando los pensamientos
están apilados, ordenados,
apinados, cuando son de puro
pino, de su raíz.
Cuando duerme el pez.
Entra en otro mundo y cierra los ojos.
Aquí no florece el liquen, así es su color de advertencia.
Y cuando matan a la hembra de un tiro, quedan las crías.
Aquí la sangre está parada, encantada,
con un truco de magia meten el corazón bajo la piedra
y lo sacan.
Aquí empujan el corazón hasta al pecho de la perca.
Oh qué alegría, cuando a la pena sigue la pena.
Cuando el invierno siempre está llegando y yendo
como la marcha de Rákóczy,
como el Lear, su barba blanca,
una tragedia verdadera, el otoño es su materia.
Uno lo sabe con los ojos cerrados: el invierno llega tras el invierno,
como la pena llega tras la pena, el verano allí en el medio
como un tumor maligno, que rompe la arquitectura del bosque:
tantas hojas y no se ven los árboles.
Y no llega el verano, la enfermedad, sin el invierno, el rey agujereado,
el comandante en jefe de la aurora boreal, no sin la barba congelada.
Donde nosotros, la tribu de gallinetas de agua, estamos condenados a vagar,
donde nosotros, las estrellas, estamos condenadas a centellear.
Donde la perca se hunde hasta el fondo,
cierra los ojos y se queda mirando.

Traducción de Aida Presilla Straus


B O N U S  T R A C K (x2)

Fotografía de Natasha Gudermane

Las estrellas vuelven a ser como una quejumbrosa balada y por
las tardes
los perros afinan sus agrietados violines.
Yo no dejo que se me acerque la pena,
no la dejo acercarse a mí.
Mil metros de nieve encima del corazón.
Murmuro mucho para mis adentros, por la calle
canto en voz alta.
A veces me veo pasar, con sombrero en la cabeza,
por el viento, y con alguna idea torcida.
Hablo de muerte cuando quiero decir vida. Ando con los papeles
desordenados, no tengo ni una sola teoría, solo un perro que blasfema.
Cuando pido aguardiente, me sirven helado,
a pesar de todo claro que soy español, con el nacimiento del pelo bajo
de esta manera, de verdad:
no parezco ser de aquí.
Sudo y trato de hablar, entretanto
tiemblo.
Casi más que la muerte lamento mi nacimiento.
Y todo lo que pido
son mil metros de nieve encima de mi corazón.

de Mies joka rakasti vaimoaan liikaa, 1979,
en Poesía Nórdica,
Antología preparada por Francisco J. Uriz,
Ediciones de la Torre, Biblioteca Nórdica


Fotografía de Natasha Gudermane

Cuando los árboles se cansan, las hojas,
el parque se mete en sí mismo, sin luz,
la oscuridad se acerca
como el hambre.
Me apoyo en el tronco
pienso en un fragmento de poema en mis deudas
en ti
cómo podría yo darte
mi ternura en una caja
y además que significa eso.
Pero tú estás detrás de las cortinas
en otra ciudad,
parten los trenes el viento reúne las hojas
y yo aquí
comienzo a mezclarme en la nevada,
a ser impresionista.

de Huone avarruudessa, 1973
Antología preparada por Francisco J. Uriz,
Ediciones de la Torre, Biblioteca Nórdica

Poesía Nórdica, Ediciones de la Torre,
Biblioteca Nórdica, 1999



Sirkka Turkka 
(Helsinski, Finlandia, 1939-2021)
POETA/LICENCIADA EN HUMANIDADES/
VETERINARIA/AGRICULTORA/BIBLIOTECARIA
para leer + en ENFOCARTE Nº 24
y MÁS

Linsabel Noguera, 3 poemas 3 (+1)


Obra de Adriana Varejao

JUSTICIA

es justo
que tu mano sea la medida

que mi boca celebre

injusta es
la huida





Fotografía de Natasha Gudermane

POÉTICA DOMÉSTICA

toda la vajilla sucia
y la hoja en blanco





Obra de Adriana Varejao

MAPAMUNDI

Bajo tu fronda joven

la piel se hace más suave

si allí me quedo
tiemblo

mi lengua te dibuja sin decoro
y entonces
te guardo en mí

eres
mi mapa del placer

MAPPAMONDO

Sotto la tua giovane fronda
la pelle si fa più morbida

se resto lí
tremo

la mia lingua ti disegna senza pudore
e allora
ti conservo in me

sei

la mia mappa del piacere



BONUS TRACK

Fotografía de Annija Muižule

quizás me he convertido en una costumbre
sabes que estoy aquí
eso te basta
ya la sed ha mermado
el ansia por mi piel
quizás hasta prefieres la distancia
te leo otra vez
la memoria me traiciona en este juego que inventé
se adelanta a tus frases
me dicen que son tus cartas viejas
palabras amarillas
tú distante





Linsabel Noguera 
(Valencia, Venezuela, 1968)
POETA/ACTRIZ/NARRADORA ORAL/PROMOTORA DE LECTURA/BLOGUERA
de Poética doméstica, libro ganador del concurso para autores inéditos de Monte Ávila Editores Latinoamericana 2009
para leer + en POR 12 METROS DE CULTURA
su blog POMARROSASYCEREZOS
su web LA RANA ENCANTADA

19 de julio de 2014

Anabel Torres, 2 poemas 2 (II)


Fotografía de Natasha Gudermane
Siempre soñé con unos ojos claros
color violeta
en un rostro de cera temperatura ambiente

todos los ojos me tallan
todos me zarandean
todos los ojos me preguntan algo
que yo no sé

hoy no me miren
tengo
ojos de sola


de Wounded Water / Agua herida, Ediciones Árbol de papel, Bogotá, 2004
Traducción de la autora
extraído del blog TALLER KAIKO


I have always dreamed with some clear eyes
violet in color
in a wax face at neutral temperature

all the eyes carve me
all shake me up
all the eyes ask me something
that I do not know

do not look at me today
I have
eyes of solitude





Marilyn Monroe por Milton H. Greene

NO ME LLOREN, YO TUVE 

No me lloren yo tuve 
tardes rojas 
manos cálidas (¡tuve manos!) 
que se rompan mis cuerdas 
si los pájaros 
jugaron en mi oído con sus arpas de niebla. 
Un llanto frío calentó mis ojos 
y la luna 
de pronto 
salpicó mi cabello con sus dedos redondos 
de los soles mas blancos. 
Le regalé mi risa al soldado más bello 
mandé a hacer una estrella. 
No me lloren 
yo quise. 


(fragmento)

(en Cien mujeres colombianas: antología de poemas,
Editor Ediciones Cama/León, 1992)


Anabel Torres 
(Bogotá, Colombia, 1948) 
POETA/TRADUCTORA
para leer MÁS

17 de julio de 2014

Rocío Silva Santisteban, Mariposa Negra


Fotografía de Natasha Gudermane
MARIPOSA NEGRA

El papel que he puesto sobre las ventanas ha quedado empañado
La humedad de su saliva sobre mis piernas, entre mis dedos
Se guarda y en pequeñas cavidades, destroza
Esto que a veces pretendo inventar. 
No, amor, no basta con lamer nuestros cuerpos,
No basta con patearnos y gritar, jadear hasta pulverizarnos
No, amor, 
No preguntes la hora después, no enciendas la luz, no hables, no pienses, no respires
Quieto
Deseo recorrer con mis sucias manos tu cuerpo inerte
Y sentir que mis olores te poseen, se incrustan entre tus vellos
Te deshacen.
Mi habitación rojiza se abre como una niña y espera
Pero este rojo tuyo no puede mezclarse ni sangrar, no puede
Rebajar esta brecha de tormento entre tu espacio y el mío
Tu saliva de nuevo sobre la palma de mi mano y tus ojos intentando
No amor
No basta con emitir gruñidos de animal en celo,
No basta con destrozar mi ropa en jirones al aire, no basta
Con inyectarnos veneno en este encuentro
No amor,
Cuando termino de escuchar la música que dejaste
Cuando corto un pedazo de pan y lo mastico para engañar mi furia 
Cuando recorro con ojos lascivos la habitación en rojo
Y constato tu presencia en el interior de otra 
Habitación vacía, cuando
Enredo entre mis dedos el ansia y la distancia
Sólo la imagen de tu sombra estirada sobre el papel fucsia permanece en mi silencio
Y una mariposa negra, presagio de la muerte, me acompaña.




Rocío Silva Santisteban 
(Lima, Perú, 1963)
ESCRITORA/PROFESORA/ACTIVISTA DE DERECHOS HUMANOS Y ZURDA
de Mariposa Negra, Jaime Campodónico Editores, Lima, 1993
su web KOLUMNAOKUPA
para leer MÁS

23 de noviembre de 2012

Giovanna Pollarolo Giglio, 2 poemas 2 (de La ceremonia del adiós)


Ilustración de Brian-Froehlich-Sara-Simpson, "La ceremonia"

PRIMERA DECLARACIÓN DE LA ESCLAVA

Yo jadeo por ti.
Muero por tu mano en la mía
sueño con tu abrazo
mi ilusión es que un día me digas
ven, quiero besarte
te adoro, eres hermosa.
Yo podría si me dejaras
decirte mil veces
te quiero, quiero estar contigo
mañana, tarde y noche
a pesar de estos mil años
horas de horas viendo televisión
amor intenso
o tibio, o largo o breve.
Pero callo
sé que me despreciarías
como a una perra pegajosa y babeante
que no deja de mover la cola
la lengua afuera
cuando llegas;
que se orina en las alfombras
cuando presiente una caricia.



Fotografía de Natasha Gudermane

SEGUNDA DECLARACIÓN, DE RODILLAS

No quiero santificar Tu nombre
pero lo santifico y musito:
Estira Tu mano y llévame contigo
a Tu reino
aunque no vea Tu voluntad.
Eres mi Señor
y debes cuidar de esta sierva
ante Ti hincada
mira mi abatimiento, sácame de mis angustias
de este valle de lágrimas en el que vivo
mis días están en Tus manos
mis manos alzadas sólo ansían Tu benevolencia
llévame contigo
como si fuera Tu hija
como si fueras Mi Padre
presta oídos a mi ruego
como Dios, a Sus Bienamadas criaturas.




Giovanna Pollarolo Giglio 
(Tacna, Perú, 1952)
de La ceremonia del adiós, Peisa Eitorial, 1997
para leer MÁS

11 de julio de 2012

Isla Correyero, Extranjeros

Fotografía de Natasha Gudermane

EXTRANJEROS

Han venido de Rumanía a echar paladas de tierra sobre
los cimientos de mi casa. Son dos hombres solitarios
que apenas pueden hablar nuestro idioma y quieren trabajar
como las máquinas.
Me entristezco mirándolos, cubiertos de tierra y agonía,
con sus zapatos mocasines nuevos, llenos de barro y aire.

La empresa constructora los ha enviado, este domingo,
para hacer el trabajo más sucio y doloroso.
No quieren comer con nosotros, de nuestra barbacoa.
Les ofrecemos, vacilantes, unas galletas y un refresco
que aceptan con una amabilidad desgarrada.

Mi marido y mi hermano cogen otras palas y les ayudan.
Pero ellos, no sé, si lo agradecen o condenan.
No hacen gestos felices ni tampoco de odio.

Ya he visto en otros hombres, otros emigrantes de países esclavos,
alguna vez, he conseguido traspasar esos ojos altivos y serenos,
que lo rechazan todo, y sólo desean terminar el trabajo
para caer en la cama y soñar con su país y familia.

Siempre la mirada más allá de cualquier horizonte
y el corazón orgulloso de los humillados.

Después de verlos a ellos trabajar con sus únicos zapatos,
destrozados y rígidos, ya no podré descansar el espíritu,
en esa casa de campo que me están construyendo.

Debemos despedir al constructor o derribar la casa.






Isla Correyero 
(Miajadas, Cáceres, España, 1957)
de La verdadera historia de los hombres, Ed. Eclipsados, 2005
para leer MÁS

22 de junio de 2012

Luciana Reif, 2 poemas 2


Fotografía de Natasha Gudermane

AUSENCIA
  
Me levanto de mi cama, tu cara sigue asfixiando la almohada
como si quisieras descubrir un mundo subterráneo
debajo de mis sabanas, y escurrirte por allí,
desvanecerte hasta volver la siguiente noche a encontrar
mis muslos entre tus manos
que me aprietan y desvisten,
hasta dejarme sola con mi boca y el resto en tus labios

Ayer de nuevo durante el coito, volviste a sumergirte
aunque te pedí que no lo hicieras, mientras tu mano derecha
jugueteaba con mis senos y me mantenía distraída,
empezaste a descender por las sabanas, el laberinto
que tejí para evitar tu escape fue en vano,
en vano mencione tu nombre y pedí que te quedaras
Pero mientras me hacías el amor, se hundía el colchón,
se abría un surco que empezaba a devorar todo tan lentamente
que yo era la única que no me enteraba,
se iba todo, primero sabanas y almohadas
y luego te ibas, pierna a pierna hasta que tus manos que me seguían
tocando se vaciaban de vos

Hoy me levante de mi cama y tu cara seguía asfixiando la almohada
una mueca sonriente en tu rostro,
y yo me pregunto
donde te iras cuando estas conmigo.



Fotografía de Natasha Gudermane
AMEN

En Cali
conocí a una mujer
que tenía la habilidad de rezar
con una sola mano.

Para sentirse más cerca de
            dios
le bastaba con hundir sus dedos
bien profundo debajo de su falda

Rezaba de día
rezaba de noche
en el nombre del padre
del hijo y del espíritu santo.
Amén




Luciana Reif 
(Avellaneda, Buenos Aires, Argentina, 1990)
POEMAS INÉDITOS
Actualmente estudia Sociología en la UBA
para leer MÁS
(1) Extraído de MUCHACHO DE LOS HELADOS
(2) Extraído de CÍRCULO DE POESÍA
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