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13 de julio de 2018

Carolina Zamudio, 2 prosas poéticas 2 (de La timidez de los árboles)



Fotografía de Ted Preuss
LA AMANTE

En el momento del amor, ve. Pequeñas parcelas de tierra delimitadas por el sembradío. Girasoles, una vid o los arrozales eternos antes de la breña. Campanario en lo alto de un camino de piedras, y el desierto, con una tormenta naranja que de arena la boca impregna. Pura sed. Luces. Son las casas que desfilan al borde de una ruta que atraviesa un pueblo silvestre. La rutina en las ventanas por donde otros intercalan, a la vez, sus propias figuras. A la mira, aunque no se puedan tocar. Si la quieren, observan desprevenidos las secuencias que la conforman. Un ojo abierto; el otro es el de ver. Ella puede mirarse, amar sus paisajes. Escucha, de vez en cuando, aquella frase: Recuerda las lilas del mantel, esta primera sábana. Cubierta por la tela, el agua va en el cuerpo. Y la marejada baja, una sinfonía de todos los tiempos.

(pág. 48)




Fotografía de Ted Preuss
LA VENDEDORA

Tu casa, las sábanas blancas de algodón, con miles de hilos egipcios. El edredón de pluma y encajes. Las hileras de fotos subiendo milimétricas sobre la pared de la escalera. Mi espíritu le dice al cuerpo que lo reclame: Regálame tu vida. No sé qué soy capaz de hacer con ella. Pero, sumisa, me arrodillo y pido. Los canteros del jardín donde, en círculos perfectos, instalaste la huerta; los hijos, los uniformes en fila, ellos mismos de mayor a menor y su coro que canta en perfecto burgués. Tu devoción de madre, la de las imágenes, la real. Deja también a la mucama y su impoluto uniforme blanco. Ella me dirá todo lo que me falta saber de ti. No puedo comprar tu casa. Regálame tu vida, tus secretos, tu cuerpo. El cuadro de cuarta generación, el recato de los pijamas de seda, el cepillo de alpaca con tus iniciales, el espejo ovalado y la foto de tus padres encima de la cama matrimonial. No olvides nada. Aquí está tu sombra, busca florecer de ti.

(pág. 52)





Carolina Zamudio 
(Curuzú Cuatiá, Corrientes, Argentina, 1973) 
Reside en la República Oriental del Uruguay
POETA/ENSAYISTA/MAGÍSTER EN COMUNICACIÓN INSTITUCIONAL Y ASUNTOS PÚBLICOS/PERIODISTA/NARRADORA
de La timidez de los árboles, Hilo de Plata Editores
Medellín, Colombia, 2018
Prólogo de Juan Manuel Roca
y epílogo de Rafael Courtoisie
para leer MÁS

6 de abril de 2018

Julia Gutierrez, 2 poemas 2 (+3)


Fotografía de Ted Preuss

Hoy he decidido que no nacerás.
No tengo razones que darte,
no me perdones
por no dejar que me obliguen
a alumbrar un camino
que oscurece el mío propio,
a cargar con un instinto
que no me pertenece,
ni puta ni santa ni madre,
solo mujer, una raíz
que no es cuadrada.
No me indultes ni me ataques,
yo no te dejo
clavar la cruz de la culpa.
¡Maldita humanidad
que otros imaginaron!
No escribas en mi cuerpo
de lengua diferente
ningún decreto que me resigne,
que me haga menos digna
de mí en este estado.
Hoy he decidido que no nacerás
y no habrás muerto
porque no te he parido.



Fotografía de Ted Preuss

En esta ciudad pequeña
la gente sale armada hasta los dientes
a punta de envidia
y pólvora en los ojos.
Van al ataque disparando
por la lengua,
clavando en la espalda
el cuchillo cobarde.
Hay días en que gritan las calles
queriendo empaparte de miedo,
pero yo solo oigo un piano
y me prometo convencida que nunca
mis pasos seguirán sus caminos.
En esta ciudad el tiempo no existe
y solo el aire es fresco y huele a libre.
Después de todo,
¿para qué lo quieren?
si no abren las ventanas por si entran moscas
y yo las abro para que me refresque.
En esta ciudad pequeña
los odios de unos contra otros
corren dispersos por la acera
uniforme, plana, homogénea,
y un pequeño número
de baldosas sueltas
hemos elegido amar.


B O N U S  T R A C K (x3)





Las mujeres no somos
de piedra.
Relámpago en los dedos
y luego agua.



Ilustración de Natalie Foss


Solo a mí
se me ocurre tener un corazón latiendo
en otro cuerpo.




Ilustración de Natalie Foss


Al final el amor
es una cuestión de echarse
de menos
y estar siempre,
a veces,
es estar de más.




Julia Gutiérrez
(Huelva, España, 1972)
POETA/LICENCIADA EN FILOLOGÍA INGLESA/
ESPECIALIDAD EN LITERATURA AFROAMERICANA
de Saltaré si hay abismo, Editorial Las Modernas, 2017
Prólogo de Carmen Maroto
para leer más en PAPELES DE PABLO MÜLLER


13 de noviembre de 2011

Miren Agur Meabe, Notas de hastío (1 y 2) (+1)


Fotografía de Ted Preuss

NOTAS DE HASTÍO ­ 1

Teníamos un alegre hilillo en la red de la piel.
Una hebra cruda,
fina como un collar de nervios.
Una hebra bella,
cara como la risa de los ciegos.
Pero se ha roto.

Ahora nada puede coser
los desgarrones que aquel hilván bordaba
en la piel de la memoria.
No hay aguja que remiende
aquella trama deshilachada sin aviso.



Fotografía de Ted Preuss
NOTAS DE HASTÍO ­ 2

Si te pido una caricia,
acuérdate de la hiedra.
La sed la sorprende mientras trepa.
En pie la encuentra hasta en la mayor carencia,
adherida al muro conocido.

También yo hago lo mismo, aferrada a tu contacto,
atenta, débil hiedra confundida,
incapaz de saber si lo que siento
es sed de tu agua o es sed de ahogarme sin tu aliento.

AKIDURAZKO OHARRAK, 2

Laztan bat eskatzen baldin badizut huntzorriaz oroitu.
Goranzko bidean harrapatzen du beti egarriak.
Ezune larrienean ere zutik aurkitzen du,
horma ezagunari atxikia.

Neu ere, halaxe nago, oraka zure ferekari,
tente, huntzorri mehetua,
maite-ur egarriz ala ukoaren itoguraz naizenentz
argitu ezinik

NOTES DE TEDI, 2

Si et demane una carícia, recorda l'heura.
La set la sorprén mentre s'enfila.
La troba dreta fins en la caréncia pitjor,
adherida al mur conegut.

Jo faig igual aferrada al teu contacte,
atenta, débil heura confosa,
incapaç de saber
si tinc set de beure l'aigua teua
o set d'ofegar-me sense el teu alé



BONUS TRACK

Fotografía de Ted Preuss

ADENTRO

Yo mirando adentro
hablando en silencio.

Tú en mi vientre
atento y dormido,
aprendiendo mi nombre

BARRUAN

Ni barrurantz begira eta
barrurantz berbetan.

Zu, nire sabelean,
belarria ipinita eta lo aldi berean,
nire izena ikasten

ENDINS

Jo mirant endins
parlant en silenci.
belarria ipinita eta lo aldi berean, nire izena ikasten.

Tu al meu ventre
atent i adormit,
aprenent el meu nom




Miren Agur Meabe 
(Lekeitio, Bizkaia, España, 1962)
POETA/ESCRITORA/LICENCIADA EN FILOLOGÍA VASCA/
DIPLOMADA EN MAGISTERIO
de Anzalaren kodea / El código de la piel, Barcelona Bassarai, 2002
Traducción de la  autora y Kepa Murua
para leer MÁS
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