Mostrando entradas con la etiqueta dorothea lange. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dorothea lange. Mostrar todas las entradas

21 de febrero de 2014

Ana María Rodas, 3 poemas 3 (II)


Fotografía de Frances Pellegrini
HOGAR

Y uno llega a su casa
y se encierra
entre los cuatro muros
de la soledad
del silencio.
Y uno está en su casa
y le acompañan
el que no está
lo no vivido
un colchón frío
y una
ventana
abierta

(de El fin de los mitos y los sueños, 1984)

CASA

Uno arriva a casa sua
e si chiude
tra le quattro mura
della solitudine
del silenzio.
Uno sta in casa
e lo accompagnano
quello che non c’è
il non vissuto
un materasso freddo
e una
finestra
aperta



Fotografía de Dorothea Lange

IN PACE

He domado el lugar que ocupan
mis pies
sobre la tierra.
Sí lo reconozco algo he hecho
he pagado mi cama y mi pan. Sé que merezco
el tranquilo descanso bajo este terreno
que he domado con mis propias entrañas.

(de El fin de los mitos y los sueños, 1984)





Fotografía de Angela Bacon-Kidwell

Tienes la gran cualidad
De convertir en mortaja las palabras
Y la gracia
De volver mezquino lo sereno.

No hay duda,
Por más que trataras de negarlo,
Eres un hombre de cuerpo entero.

(de Poemas de la izquierda erótica, 1973)


Hai la grande qualità 
Di trasformare in sudario le parole
E la grazia
Di fare meschina la quiete.

Non ci sono dubbi,
Per quanto cerchi di negarlo,
Sei un uomo tutto d’un pezzo.



Ana María Rodas 
(Guatemala, 1937)
para leer MÁS

26 de diciembre de 2012

Louise Bogan, Mujeres


Fotografía de Dorothea Lange

MUJERES

Las mujeres no son insensatas,
en su lugar son prudentes,
satisfechas en las cálidas y estrechas celdas de sus corazones
de comer pan espolvoreado.

No ven ganado pastando rojo césped invernal.
No escuchan
al aguanieve caer en las alcantarillas,
superficial y claro.

Esperan, cuando deben volver a sus jornadas,
se atiesan, cuando deberían cimbrarse.
Usan contra sí esa benevolencia
de la que ningún hombre es amigo.

No pueden pensar en muchas cosechas para un solo campo
o en madera finamente tallada por un hacha.
Su amor es un anhelo sin sentido,
muy tenso, o muy laxo.

Escuchan en cada susurro que les dirigen
un grito y un llanto.
Como si nada (mientras toman vida a través de los umbrales de sus puertas)
deberían dejarlo ir.


WOMEN

Women have no wilderness in them,
They are provident instead,
Content in the tight hot cell of their hearts
To eat dusty bread.

They do not see cattle cropping red winter grass,
They do not hear
Snow water going down under culverts
Shallow and clear.

They wait, when they should turn to journeys,
They stiffen, when they should bend.
They use against themselves that benevolence
To which no man is friend.

They cannot think of so many crops to a field
Or of clean wood cleft by an axe.
Their love is an eager meaninglessness
Too tense or too lax.

They hear in any whisper that speaks to them
A shout and a cry.
As like as not, when they take life over their door-sill
They should let it go by.




Louise Bogan 
(Livermore Falls, Maine, 1897 - 
Nueva York, EE.UU., 1970)
de Body of this death: poems,  R. M. McBride&Company, New York, 1923
versión de Isabel Jazmín Ángeles
para leer el LIBRO
para leer MÁS
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...