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30 de mayo de 2024

Susi Abecasis, 3 poemas 3


MANOS QUE AMASAN

Lo que importa
en el brocado de la masa
es el gesto,
(tan piel,
tan cuerpo, 
tan amparo).
No la forma de las manos. 




Obra de Andrea Kowch
CONMIGO BOLLO Y CEBOLLA

Hay mucha mañana
en la punta de mis dedos.
De harina,
menta
y estragón
la perfumo.
Mi aderezo
es con ella.
Con delantal
de aplicada cocinera
rodeo con otros
la mesa.
Soy banquete
y pleitesía.
 
Hay tarde
sin desarraigos
en el umbral
de las ventanas.
Se alargan
mis latitas dulces,
las galletitas sin sal
y la claridad
con la que desparramo
el encuentro
en el centro de la mesa.
Soy merienda
y entrega.

Hay agua y manos
en la tierra.
Rumio la explosión verde
del árbol,
la hiedra en el muro,
los aromitos bajo el nido
y mi capacidad de asombro.
Soy naturalmente
fruta, reparo y semilla.

Hay contemplación
de ese instante
en que el sol me habla
y, porque lo traduzco,
me conmuevo.
Releo ese horizonte que se tiñe,
las puertas secretas,
nuestro crepúsculo
al dente
Y al escribir me escribo.
Soy arrebol y primera estrella.
 
Hay cáscaras de pan,
levadura que crece
y se desguaza.
Ya en la cena
voy por la charla
y por la risa.
Soy ellos y yo.
Yo porque ellos.
En el medio. Entre.

Hay noche
para el amor.
Busco los ojos en los ojos.
Lío los ojos en las manos.
  
Soy en la extensión
de este día.
Artesana.
Conjurada.
Plegadora de detalles.
Pluralísima.

Porque la vida
es plato,
es buena,
es tanta.


Ilustración de Alexandra Dvornikova
ÁGAPE

Pulir el poema,
marinarlo,
azucararlo
volverlo pulcro,
como hecho
de viento,
y beberlo 
como   
a una flor.
 
Definitivamente
será mi lugar
de tardecita,
lejos del dolor,
cerca del sabor,
lejos del miedo.



Lo que tengo de pan, 2023



Susana "Susi" Abecasis
(Ascensión, Bs. As., Argentina, 1961)
Reside en Rosario
PROFESORA DE LENGUA Y LITERATURA/
LICENCIADA EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
Primer Premio Nacional Adolfo Bioy Casares Poesía 
Año 2022 - 16º Edición 
Ilustración Jorge Molina

6 de mayo de 2024

Alfonsina Clariá, 10 poemas 10 (de La felicidad de las perdices)


Ilustración de Alfonsina Buteler

Una noche
me acosté tranquila
sin sentir otra urgencia
que la de soñar.



Obra de Andrea Kowch

Los cuentos que me contaron
tenían el mismo final:
una gran fiesta
y un banquete para dos.

Pero la niña de ayer
hoy está sola.

El vuelo gris de un pájaro
apaga el último sol

y pronto llegará la luna
como un plato vacío.

                 
Obra de Dominique Fortin
Una joven camina
por las páginas de un libro.

La noche se abre
húmeda y fragante
como un bosque.

Perdida entre las hojas
no siente miedo
sino deseo de adentrarse.

Obra de Dominique Fortin
"Mujer pequeña"
era el título del cuento.

Habré preguntado seguramente
por qué era pequeña la mujer
que una mañana
encuentra una gallina
y la esconde en un aparador.

Al llegar la noche se duerme
y en el sueño una voz
le ordena que devuelva el ave.

Cuando despierta
corre hacia el armario
que está vacío.

Aunque sentí la tristeza
no entendí la historia.

Había que vivir lo suficiente
para leer en la fábula
la tragedia
había que perder lo atesorado
de la noche, a la mañana.


Obra de Andrea Kowch
              "Y fueron felices
y comieron perdices"
leo en la última página del libro
grabado en mi memoria.

Lo cierro e imagino una perdiz.
No está en un plato
está en su nido
oculto en los pastizales
escuchando el viento
y la respiración tranquila
de sus pichones dormidos.

Nadie me contó esa historia
que al final del día
invento para mí.

Obra de Andrea Kowch
Toda la casa tiene ventanas
por las que miro el cielo.

Quizás el cielo tenga ventanas
que se abran a la casa

y el día se despierte
con el llanto de un niño

la tarde sea un espejo
de los azules y anaranjados
que nuestros hijos mezclan
cuando dibujan

y la noche nos cubra con las alas
de los ángeles que ellos sueñan.

                
Obra de Andrea Kowch

Me pregunto si la felicidad
dura un instante en un jardín

si estará oculta entre las flores
caídas del jacarandá
en las macetas que nadie riega
en los primeros pasos
de un niño sobre el césped.

Me pregunto si la felicidad
tendrá el color de los disfraces
que nuestros hijos corren a ponerse
apenas llegan del colegio
si estará guardada en los secretos
que me dicen al oído
y en estas palabras que anoto
venciendo el frío y el sueño
a las tres de la mañana.

                  
Obra de Dominique Fortin
Sentada al borde de la tarde
veo mi sombra:
una mujer delgada
con un lápiz en la mano
anotando lo que debe.

Una sombra cansada
suma y resta monedas
que nunca alcanzan.

Desde la medianera
llegan oleadas de perfume
del jardín vecino.

Respiro profundo
y armo para mí
un ramito
con jazmines ajenos.


    Obra de Andrea Kowch
                                                                           Sueño con una mujer
que deambula buscando
algo que ha perdido.

A lo lejos divisa una fuente
y se encamina hacia ella.

Al llegar
oye una voz que dice:
"En la fuente del sueño
hay monedas
que arroja el deseo."

Pero ella
sólo distingue palabras.


Obra de Andrea Kowch
Las palabras
que quería escribir
se hunden
en la fuente del sueño.

Acerco mi mano.
y al rozar el agua
me despierto.


La felicidad de las perdices
que se presentará el miércoles 15 de mayo, a las 19 horas,
en la Alianza francesa (Ayacucho 46)
Ciudad de Córdoba



Alfonsina Clariá 
(Córdoba, Argentina, 1972)
POETA/LICENCIADA EN LETRAS MODERNAS/ 
ESCRITORA/DOCENTE/INVESTIGADORA
de La felicidad de las perdices, Narvaja Editor, 2024
para leer + en EMMA GUNST

28 de diciembre de 2023

Cele Aichino, 2 poemas 2


s/d del autxr

Inicié mi día con un acto mágico:
limpié los vidrios de las ventanas,
la mirada hacia el futuro
Les dí con ganas,
pero quedaron rayados
¿Malos augurios?
Vetas de lo que no controlo,
de lo imposible de saber

Sigo ahora por el espejo,
el presente
Ojalá tenga más suerte
y mis ojos me regalen
el coraje para adentrarme
entre las vetas


de Vetas de lo que no controlo, Ediciones Halley, 2023


B O N U S  T R A C K


Obra de Andrea Kowch

Es otoño.
Después de tres días grises,
hoy hay sol
Tengo mandarinas y poco tiempo
El río está cerca y lejos
Subo a la terraza
y recuerdo el otoño del 2020,
nuestro único sol permitido,
al alcance del cuerpo
sin la excusa de las compras
sin terminación del DNI
sin el miedo mío a la yuta
sin el miedo tuyo al virus.

El sol atenuado del otoño,
los colores más apagados
en el 2021 aún me demolían,
en el 2022 todavía jodían
en el 2023 apenas duelen.

Otras heridas siguen actuando
cuando cruzo las interminables puertas de la cárcel,
cuando yo salgo y detrás dejo mil presos,
vuelvo a sentir en el cuerpo,
una y otra vez,
que no hay peor pena que el encierro,
que no hay crimen que justifique que te quiten la libertad
de usar tu cuerpo,
tu tiempo
tu espacio
a discreción
a que exista el cuerpo como propio
el tiempo como propio
el espacio como propio
y pienso en los mil motivos por los cuales esas cosas se nos expropian,
se nos niegan,
siendo que hay espacio para todxs,
siendo que algunxs son dueñxs de comprar el tiempo de otrxs,
siendo que hay cuerpos sometidos
al abuso de padres y maridos y chulos y médicos y jefes y mandatos de belleza

Y pienso de nuevo en qué es la libertad,
esa fiebre,
y siento que no puedo explicarla más que por su opuesto,
como no se siente la salud hasta que una muela dolorida ocupa todo.
Así se presenta la libertad,
como su opuesto,
como un pecho ahogado,
como una mueca mordaza,
como miedo.

Creí que el otoño ya no dolía,
supongo que habrá que pasar algunos más antes de poder cantar victoria.
Y lloro un poquito,
solo porque puedo.
Y siembro semillas de mandarina
sobre una membrana plateada
estéril y cegadora
en una terraza que se eleva sobre una ciudad
también estéril
también cegadora
más o menos como cualquier ciudad
de estos tiempos que creemos nuestros.




Cele Aichino -María Celeste Aichino-
(Córdoba, Argentina, 1983)
POETA/DOCTORA EN LETRAS/PROFESORA



28 de agosto de 2023

Joy Harjo, Quizás el mundo termine aquí


Obra de Andrea Kowch
QUIZÁS EL MUNDO TERMINE AQUÍ

El mundo comienza en la mesa de la cocina. No importa qué, debemos comer para vivir.

Los dones de la tierra son traídos y preparados, puestos en la mesa. Así ha sido desde la creación, y así seguirá.

Perseguimos pollos o perros, los alejamos de ella. Los bebés dientan en las esquinas.  Se raspan las rodillas debajo de ella.

Es aquí donde los niños reciben instrucciones sobre lo que significa ser humano. Hacemos hombres en ella, hacemos mujeres.

En esta mesa intrigamos, recordamos enemigos y fantasmas de amantes.

Nuestros sueños beben café con nosotros mientras abrazan a nuestros hijos. Se ríen con nosotros ante nuestras pobres caídas, mientras de nuevo nos restauramos en la mesa.

Esta mesa ha sido una casa bajo la lluvia, una sombrilla bajo el sol.

Guerras han comenzado y terminado en esta mesa. Es un lugar para esconderse a la sombra del terror. Un lugar para celebrar la terrible victoria.

Hemos dado a luz en esta mesa, y aquí hemos preparado a nuestros padres para su entierro.

En esta mesa cantamos con alegría, con tristeza. Oramos por el sufrimiento y la contrición. 
Damos gracias.

Quizás el mundo terminará en la mesa de la cocina, mientras reímos y lloramos, comiendo el último bocado dulce.

PERHAPS THE WORLD ENDS HERE

The world begins at a kitchen table. No matter what, we must eat to live.

The gifts of earth are brought and prepared, set on the table. So it has been since creation, and it will go on.

We chase chickens or dogs away from it. Babies teethe at the corners. They scrape their knees under it.

It is here that children are given instructions on what it means to be human. We make men at it, we make women.

At this table we gossip, recall enemies and the ghosts of lovers.

Our dreams drink coffee with us as they put their arms around our children. They laugh with us at our poor falling-down selves and as we put ourselves back together once again at the table.

This table has been a house in the rain, an umbrella in the sun.

Wars have begun and ended at this table. It is a place to hide in the shadow of terror. A place to celebrate the terrible victory.

We have given birth on this table, and have prepared our parents for burial here.

At this table we sing with joy, with sorrow. We pray of suffering and remorse. We give thanks.

Perhaps the world will end at the kitchen table, while we are laughing and crying, eating of the last sweet bite.

The Woman Who Fell From the Sky,
W.W. Norton, 1994




Joy Harjo 
(Tulsa, Oklahoma, Nación Muskogee, EE.UU., 1951)
Reside en Albuquerque, Nuevo México
POETA/MÚSICA/NARRADORA
de The Woman Who Fell From the Sky, W.W. Norton, 1994
Traducción de Beverly Pérez-Rego
para leer + en EMMA GUNST
su WEB

23 de marzo de 2023

Marge Piercy, 2 poemas 2


Obra de Andrea Kowch

EL CUMPLEAÑOS DEL MUNDO

En el cumpleaños del mundo
empiezo a considerar
lo que hice y lo que dejé
de hacer, pero este año
no hay tanta reconstrucción

de mi psiquis con daño
permanente, apuntalando amistades
erosionadas, desenterrando los
tocones de antiguos resentimientos
que se niegan a arraigar por su cuenta.

No, este año me quiero llamar
a mí misma y amonestarme por
lo que hice y por lo que no hice
por la paz. ¿Cuánto me atreví
a oponerme?

¿Cuánto puse
en juego por la libertad?
La mía y la de los otros.
Mientras a esas libertades las pelan,
pican y rebanan, ¿dónde

me pronuncié? ¿A quién
traté de movilizar? En
esta estación sagrada, me pongo de pie
para autocondenarme por mi pereza
en una época en la que las mentiras asfixian

la mente y la retórica
somete la razón al deslizarse
de sus boas constrictoras. Aquí
me paro ante las puertas
abiertas, ante el fuego que 

me encandila, y mientras me aproximo
a lo que me juzga, me juzgo
yo. Denme las armas
de destrucción mínima. Dejen que
mis palabras se transformen en chispas.

Versión en castellano de Sandra Toro

THE BIRTHDAY OF THE WORLD

On the birthday of the world 
I begin to contemplate 
what I have done and left 
undone, but this year 
not so much rebuilding

of my perennially damaged 
psyche, shoring up eroding 
friendships, digging out 
stumps of old resentments 
that refuse to rot on their own.

No, this year I want to call 
myself to task for what 
I have done and not done 
for peace. How much have 
I dared in opposition?

How much have I put 
on the line for freedom? 
For mine and others? 
As these freedoms are pared, 
sliced and diced, where

have I spoken out? Who 
have I tried to move? In 
this holy season, I stand 
self-convicted of sloth 
in a time when lies choke

the mind and rhetoric 
bends reason to slithering 
choking pythons. Here 
I stand before the gates 
opening, the fire dazzling

my eyes, and as I approach 
what judges me, I judge 
myself. Give me weapons 
of minute destruction. Let 
my words turn into sparks.

de The Crooked InheritanceAlfred A. Knopf, 2006

The Crooked InheritanceAlfred A. Knopf, 2006



*



Obra de Andrea Kowch

EL SIETE DE OROS

Bajo un cielo color sopa de arvejas
ella mira allá afuera cómo crece su trabajo
frondoso, activo, como la vid o la chaucha trepadora
como crecen las cosas del mundo real, tomándose su tiempo.
Si se las cuida de la forma adecuada, si se fertilizan, si se riegan,
si en invierno se les brinda refugio y alimento a los pájaros que se comen los insectos,
si brilla el sol y se quitan las orugas,
si vienen la mantis religiosa, la vaquita de San Antonio y las abejas,
entonces las plantas florecen, cada una según su reloj interior.

Las conexiones se hacen lentamente, a veces crecen bajo tierra
y no siempre se sabe lo que pasa con solo mirar.
Más de la mitad del árbol se extiende bajo el suelo que pisamos.
Entrá en silencio como la lombriz que no hace alardes.
Luchá con la persistencia de la peste que derriba el árbol.
Dispersate como la calabaza que invade el jardín.
Roé en la oscuridad, y con el sol fabricá azúcar.

Tejé conexiones auténticas, creá nodos auténticos, construí casas auténticas.
Viví una vida que puedas tolerar: hacé el amor que sea amoroso.
Seguí tejiendo, entretejiendo y asimilando más,
una selva de zarzas y espesura para el afuera pero para nosotras
conectada con las corridas, madrigueras y escondites de los conejos.

Viví como si te gustaras a vos misma, y puede ser que suceda:
tendé la mano, seguí  tendiendo la mano, incorporá,
así vamos a vivir un tiempo largo: no para siempre,
porque todo jardinero sabe que después de cavar, después de sembrar
después de una temporada larga de atención y crecimiento, llega la cosecha.

Versión en castellano de Sandra Toro

THE SEVEN OF PENTACLES

Under a sky the color of pea soup
she is looking at her work growing away there
actively, thickly like grapevines or pole beans
as things grow in the real world, slowly enough.
If you tend them properly, if you mulch, if you water,
if you provide birds that eat insects a home and winter food,
if the sun shines and you pick off caterpillars,
if the praying mantis comes and the ladybugs and the bees,
then the plants flourish, but at their own internal clock.

Connections are made slowly, sometimes they grow underground.
You cannot tell always by looking what is happening.
More than half the tree is spread out in the soil under your feet.
Penetrate quietly as the earthworm that blows no trumpet.
Fight persistently as the creeper that brings down the tree.
Spread like the squash plant that overruns the garden.
Gnaw in the dark and use the sun to make sugar.

Weave real connections, create real nodes, build real houses.
Live a life you can endure: Make love that is loving.
Keep tangling and interweaving and taking more in,
a thicket and bramble wilderness to the outside but to us 
interconnected with rabbit runs and burrows and lairs.

Live as if you liked yourself, and it may happen:
reach out, keep reaching out, keep bringing in.
This is how we are going to live for a long time: not always,
for every gardener knows that after the digging, after
the planting,
after the long season of tending and growth, the harvest comes.

de Circles On The Water, copyright © 1982 by Middlemarsh, Inc. Used by
permission of Alfred A. Knopf, a division of Random House, Inc.
y en In Praise of Fertile Land, editado por Claudia Mauro


Circles On The Water, Alfred A. Knopf, 1982 


In Praise of Fertile Land, edited by Claudia Mauro



Marge Piercy  
(Detroit, Michigan, EE.UU., 1936)
POETA/NOVELISTA/ACTIVISTA SOCIAL 
Versiones en castellano de Sandra Toro
para leer + en EMMA GUNST
+ en PÁGINA 12 
su WEB

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