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7 de octubre de 2025

Stefania Battistella, Señor Dios, Señora Inteligencia


SEÑOR DIOS, SEÑORA INTELIGENCIA

Yo no soy una bomba,
no soy un niño muerto,
no soy Hamas y no soy Israel
y no soy ni siquiera Sudán ni Mali,
Siria o Líbano,
no soy ni siquiera aquello
no soy los muchos mutilados y ni siquiera las enfermedades
y tampoco la aspirina que bastaría para sanarlos
aún menos soy la concepción de la vida
y aquella que permite el hambre, mosquitos y vientres hinchados.

No soy el Islam y no soy el Cristianismo
no soy las cruzadas y no soy los egipcios
no soy un esclavo y no soy ni una hechicera ni un mago.

No soy un bunker
no soy un campo de concentración
no soy una prisión y no soy un mortero.
No soy una pistola o un fusil o una piedra lanzada,
ni siquiera el ácido en el rostro.

No soy ni siquiera un misil en la frente de un hospital
no soy una ambulancia
que dispara sólo cuando parte y no dispara al volver

no soy un jefe de estado corrupto
ni un partido extremista por un lado o por el otro
ni siquiera un ciudadano que se llena la boca de palabras
sin saber por dónde llegan
no soy ni blanco ni negro
no soy el Papa no soy Mahoma

no soy Buda y cada otro nombre que haya tenido
esta concepción y su relativo movimiento.

No soy estúpida, y no soy ni siquiera muy inteligente,
sin dudas, lo que sé es que no soy una madre que llora
porque ya no soy madre

no soy la locura del hombre
y sobre todo no soy todas sus concepciones.

Sé todo lo que no soy,
pero, excepto eso, no queda nada más
que lo que soy.

¿Cómo se hace para ponerlo todo en práctica,
querido Dios, querida Inteligencia?



Stefania Battistella 
(Treviso, Italia, 1989)
Antología de Salamanca, 2016
Antólogo Alfredo Pérez Alencart
para leer + en CREAR EN SALAMANCA
MÁS

21 de junio de 2023

Anna Swir, Ella no recuerda


Again Into the Wind, obra de Andrea Kowch

ELLA NO RECUERDA

Ella fue una mala madrastra.
Ahora vieja, está muriendo lentamente
en una covacha vacía.

Se retuerce
como una garra de papel ardiendo al fuego.
No recuerda que fue mala
pero sabe
que siente frío.

Traducción de Bernardo Gómez

SHE DOES NOT REMEMBER

She was an evil stepmother.
In her old age she is slowly dying
in an empty hovel.

She shudders
like a clutch of burnt paper.
She does not remember that she was evil.
But she knows
that she feels cold.

Traducción del polaco de Czeslaw Milosz y Leonard Nathan



Anna Swir – Anna Świrszczyńska
(Varsovia, 1909- Cracovia, Polonia, 1984)
en CLAVE. Revista de Poesía, No. 18, Septiembre 2012
para leer MÁS

16 de mayo de 2023

Leire Bilbao, 3 poemas 3 (+2)


Ilustración de Monica Garwood

LAS SALAS DE ESPERA ESTÁN REPLETAS de
[mujeres
rellenando formularios
con buena letra, pacientes,
no vayan a confundirse de idioma. Nos dicen
con el lenguaje universal de las manos, de las 
[miradas, de los gestos:
introduzcan solamente una letra por recuadro,
no confundan su nombre, su género, su fecha
[de nacimiento,
no traspasen los límites de la página;
el bolígrafo es un arma peligrosa.

Quién nos avisará de nuestro turno,
quién nos ordenará espere,
el 84-B hoy, ayer el 32-D
con las manos más negras que la tinta,
la carne más arrugada que las hojas,
letras torcidas nuestros cuerpos:
las mujeres estamos repletas de salas de espera,
las sillas no van a hacer la revolución por nosotras.

itxarongelak emakumez beteta daude
inprimakiak betetzen
letra txukunez, patxadatsu
ez nahastu hizkuntzaz, esaten digute
eskuen begien keinuen lengoaia unibertsalaz
sartu banan-banan zure letra bakoitza karratutxoetan
ez nahastu zure izenaz zure sexuaz zure jaiotze dataz
ez igaro orriaren mugak
boligrafoa arma arriskutsua da

nork esan behar digu noiz den gure txanda
nork agintzen itxaron
84-B zenbakia gaur, 32-D atzo
eskuak tinta baino beltzago
haragia orriak baino zimurrago
okertutako letrak gure gorputzak
urteen zenbakiz hornitzen
emakumeok itxarongelaz beteta gaude
aulkiek ez dute gugatik iraultzarik egingo



Ilustración de Monica Garwood


MOJARSE
como los pájaros se mojan cuando llueve.
Pensar con las plumas.
Dar de comer a las crías en la boca.

Masticar la idea
de devorarlas.

Busti
txoriak euri egunetan bustitzen diren moduan.
Lumekin pentsatu.
Kumeei ahotik ahora jaten eman.

Animalia karraskaria bazina
hazi ezin dituzun jaioberriak
irensteko senari
itzuri egin ahalko zeniokeen
mamurtu.


Ilustración de Monica Garwood

CORTAR EL CORDÓN
cuando deje de latir.

Romper el papel
si no late.

Moztu zilborrestea
taupada egiteari uzten dionean.

Moztu orria
taupada egiten ez badu.



LEIRE DIXIT (x2)

Etxeko Urak, Editorial Susa, 2020

«La poesía es mi género natural, y una de sus preciosas limitaciones, que a mí me parece una ventaja, es que te obliga a economizar: los silencios son poderosos, y hay que decir lo máximo posible, crear un universo, con el mínimo de recursos posible.⁣ Cuando quise leer sobre la maternidad, me di cuenta de que los libros a los que solemos recurrir, un manual para dar el pecho o un decálogo sobre la crianza, por ejemplo, no me interesaban. No encontraba en ellos ninguna respuesta. Por el contrario, la literatura, la ficción, sí me daba respuestas para las preguntas que me podían surgir.⁣ En el proceso de escribir este libro, he leído otros en los que sí he encontrado lo que buscaba. La ficción ofrece muchas veces respuestas. Y la poesía, además, te ofrece, la oportunidad y la cercanía necesarias para crear una primera persona creíble en la que camuflar tanto aquellas cosas más personales como otras que no son atribuibles a ti misma.⁣ 
Ya lo decía Pessoa: "O poeta é um fingidor".»⁣



Aguas madres, La Bella Varsovia, 2023

«Me gusta decir que no es un libro sobre la maternidad, sino que es un libro escrito desde la perspectiva de la maternidad. Entiendo que la poesía es eso, un punto de vista, una perspectiva, un sitio desde donde mirar. Y la maternidad me dio esa nueva mirada, incluso un nuevo idioma debajo de la piel, debajo del vientre. Un idioma más físico.»




Leire Bilbao 
(Ondarroa, Bizcaya, España, 1978)
de Etxeko Urak, Editorial Susa, 2020
en Aguas madres, La Bella Varsovia, 2023
Traducción de Ángel Erro
para leer + en EMMA GUNST

6 de febrero de 2023

Carmen Berasategui, 2 poemas 2 (+1)


LA ESCRITURA ES NUESTRA

La escritura está en las mujeres.
La escritura no está en cualquier sitio.
Está aquí, entre nosotras.
Nos la han negado y la reclamamos, hoy, aquí.

Con estas paredes como testigos
Con toda esta gente que nos mira
La escritura multiplica nuestras voces
y desata el estruendo por las rechazadas, las no invitadas,
las silenciadas, las agredidas, las ocultas, las ignorantes,
las eternas acompañantes, las beatas, las condenadas,
las inmorales, las excesivas y las mosquitas muertas.
Se desata en todas nosotras.
Porque somos tan fuertes como el poema que nos narra, más necesarias.

La escritura está en las mujeres y en las salas de parto,
en las migas de las mesas, en los insomnios, en el despertador y en el tedio,
en los pechos de las madres, en la libertad de las no madres
en el sudor cotidiano, en la edad del cuerpo
en quién soy, a quién amo, en las flores que hoy me compro,
en el hambre, la sed, el deseo,
en saber cuidar, en no saber cuidar, en descuidarnos,
en la maldita autoexigencia.

Bienaventurada escritura, ahora sí, eres nuestra
para atestiguar nuestras audaces miradas
y todo, todo aquello que ha de ser contado.
el llanto y la risa, cada derrota, cada conquista.

La escritura es hoy y mañana.
La escritura está en las mujeres.
En ti, en ella, en nosotras, en vosotras, en las ahora ausentes.
Florece en este grito íntimo, en la luz y la penumbra
de este espíritu que os habla.

Leído en ZENDA LIBROS



LA ESPERANZA TIENE NOMBRE DE ÁRBOL

Y de pronto,
los adultos no quieren ser adultos
y los niños dejan de serlo antes de tiempo.
Desdibujo los confines de lo viejo, lo joven,
la dichosa edad inventada.
Puede que lo muestre la longitud de nuestra sombra.

El ciclo de la vida se rebela con el mismo empuje
con el que las cigüeñas blancas toman el cielo
para llegar a África en invierno.
O como los árboles,
que florecen a partir del año de vida,
otros tardarán más,
pero una vez lo hacen,
irán erigiéndose poderosos
hasta el final de sus días.

Un diminuto ejercicio en esta odisea,
un segmento de universo
en el que sentimos rozarnos los distintos vientos,
la danza no se rinde
y los inviernos conquistan la noche.

Leo sobre la esperanza de vida de un árbol.
Aquí mi florilegio arbóreo,
hay especies muy obstinadas:

Acacia: 40-60 años.
Adansonia (baobab): más de 1500 años.
Fagus (hayas): unos 250 años.
Olea (olivos y acebuches): más de 1700 años.
Prunus (cerezos, almendros, …): 40-50 años.
Quercus (robles, encinas, …): unos 1000 años.
Sequoia: más de 3000 años.

La esperanza tiene nombre de árbol
el árbol siempre permanece,
se abre paso
se cuela en lo más profundo
de nuestra carne
mientras siento su raíz en mi vientre.
La savia que golpea.
Y siento muy fuerte
que mi madurez torna mi piel corteza y
oscurece mi sombra en la tierra.
La vida que medra es exultante,
pecho barro,
dedos musgo,
corazón cielo,
ráfaga de muslos,
mejillas en rama.

La esperanza tiene nombre de árbol
porque la vida siempre triunfa en el bosque.
Un bosque es un árbol y otro árbol y el de al lado y el de más allá.
Un bosque es una fantasía de árboles anudados
mediante sus raíces. Una fantasía que respira.
Un bosque es un poema que no muere,
un ángelus sin fin, la danza sencilla
del acontecer de la vida.

Paseo de la mano
con mis hijos por un bosque sin nombre.
Me florece un vértigo extraño mirándolos,
riendo y  levantando hojas
con su movimiento efusivo;
no rige el tiempo en la honda cadencia
de este momento hermoso.
Puedo no irme nunca, pienso,
vestirme de encina, olivo o roble
o quedarme desperdigada en el sotobosque,
observando, muda,

—raíz, luz, agua—

mi propia sombra que no acaba.

Leído en ZENDA LIBROS

Cosas asombrosas ocurrirán hoy
Olifante Ediciones de Poesía, 2022
Prólogo de Olga Novo

B O N U S  T R A C K 



NUTRIR

Amamantar y escribir.
Escribir y amamantar.
Ambas acciones son luz,
un encuentro insólito de vacío y vida,
de deshoje de árbol
de habitar el silencio.
Amamanto mientras escribo.
Escribo mientras amamanto
y mi caligrafía a veces
se ve rociada de leche,
de fervor,
de animal vulnerable.
No quiero dejar de escribir.
No quiero dejar de mirar a esta criatura.
Me imagino que la tinta impregna el pecho,
que este ser fantástico bebe mis versos.
Me imagino que mi savia es el nuevo tintero,
que escribo en blanco espeso,
que la bruma se disipa,
que construimos una huella invisible.
La muerte no tiene cabida
en este tiempo extraño.

Leído en MAMAGAZINE


Prólogo a cargo de Raquel Vicedo





Carmen Berasategui Verástegui -Mara Carver-
(Vitoria, España, 1978)
POETA/EDITORA EN TRAMPA EDICIONES/GESTORA CULTURAL/
ARTISTA VISUAL/DIRECTORA DE NUDO FESTIVAL
para leer una entrevista en ALTAVOZ CULTURAL
para leer + en LAS FURIAS MAGAZINE



28 de junio de 2021

María Malusardi, 5 textos 5 (+2)

Ph Arnold Genthe (1910s)

La necesidad de abrazar. De apretar. Practico con mis gatos lo
que no hice con mis hijos. Si acuno es demasiado. Si beso, se
fastidian. La opulencia de sus pelajes interfiere entre mi intención
y mi boca. A veces me reinventan con su mirada. La perplejidad en
sus ojos talla y festeja la ovación del aire, lo fantasmal del tiempo 
alrededor de los cuerpos. Los gatos no están hechos
para ser hijos. Los gatos están hechos para escapar.



Fotografía de John Gutmann

La idea de maternidad es inseparable de la infancia. El momento
de la necesidad, de la dependencia, del escozor. La infancia es un
intervalo del infierno.

La enfermedad es la infancia, augura Kertész.

Apenas nacemos, comienza el abandono. Del sentido.


Clarence John Laughlin Photograph Collection

Mi madre tiene setenta y ocho años. Le hago preguntas sobre
su maternidad. Sobre su ser hija, sobre su madre y su ser abuela.
La vida es una sucesión de madres subvencionando mi escritura.



Fotografía de John Gutmann

A fin de cuentas, la maternidad no se ejerce sino con indecencia.
Lo dice Marguerite Duras. A propósito de su propia madre. Y
de su propia maternidad. "Se vive en plena indecencia". La
maternidad. Un estado de plenitud en la zona de lo erróneo y
lo salvaje. De lo que se deduce. Fracaso a priori, dolor e indolencia.
Una tensión de opuestos y de equívocos. La indecencia se acuna en lo ilícito.
Lo que no se debe se hace igual. Lo que no se quiere se hace igual.
Es el vínculo más denunciante, feroz, creativo, perverso. A veces puede ser bello.



Fotografía de John Gutmann

Leo para agazaparme en el lenguaje, que es la madre sustituta.

O la lengua, la madre de todas las madres.

Mi maternidad se ha constituido una espina que el cuerpo
preserva (que cubre, protege, con capas de células muertas
que ya no sienten pero amparan la zona). Y que el alma acepta
con rezongo.

Mientras atravieso los humedales secantes del climaterio, escribo
sobre lo que no tiene retorno. Y leo el dolor de otras personas, 
sin esquivar mi dolor. Nada se opone a la noche de Delphine de Vigan.
Talla cuerpos muertos sobre mi cuerpo descalzo. Maternidades varias:
madres de madres, hijas de hijas. Locura muerte maternidad. 
Una tríada férrea e insobornable.

Mi madre, mis dos abuelas y yo. En mí se corta. Siento cierta
responsabilidad "quizá positiva" de aniquilar el mandato. Soy
la que mejor fracasa.


B O N U S  T R A C K 

Clarence John Laughlin Photograph Collection

las mujeres de mi familia nos parecemos
dos abuelas mi madre y yo
somos una de ojos mezclados
en mí derivamos
cada vez que alguna muere me ensancho
soy
la tumba de todas






"No te he perdido a ti,
sino al mundo".
(Poesía completa de Ingeborg Bachmann)

Disidencia. Una palabra extasiada en estos tiempos. Soy disidente: no he tenido hijos. He querido no tener hijos. He sufrido por no tener hijos. He sufrido por no querer. He sufrido por querer y no poder. ¿He perdido al mundo? 

La maternidad es un estado ambiguo sin precedentes.



María Malusardi
(Buenos Aires, Argentina, 1966)
POETA/ESCRITORA/PERIODISTA CULTURAL/DOCENTE
Texto de contratapa de María Teresa Andruetto
para adquirir el libro en Waldhuter Libros
para ver la presentación del libro en YOUTUBE
para leer una entrevista en LA POESÍA ALCANZA
para leer + en PÁGINA DE POESÍA



24 de marzo de 2021

Florencia Piedrabuena, 4 poemas 4


Ilustración de Harumi Hinoraka
DESARME

El primer día iba a matarte por proliferación de miradas hacia las paredes del bar.
El segundo día iba a abandonarte después del sexo.
El tercer día iba a competir con palabras, pegarte con la lengua y su saliva.
El cuarto día iba a partirte y esclavizarte.
El quinto día, cuando ya no me quedaban balas,
iba a envenenarte
besándote.
El sexto día decidí que no me bancaba la incertidumbre 
y fui a abrirte la cabeza para meterte dudas
y una bomba de tiempo. 
No estalló. 

El séptimo día iba a decirte que no.
El octavo ya no puedo.
Soy otra.
En mi afán por mostrarte que puedo destruirlo todo
rompí conmigo,
y me desarmé.
es decir,
soy mis pedazos
y también
me quedé sin armas
pero también

me quedé con vos. 


Ilustración de Harumi Hironaka
LEGÍTIMA DEFENSA
 
every man I knew went to bed with Gilda
 and woke up with me
 -Rita Hayworth
                                                                            
tener en el cajón
de los forros
al lado, un cuchillo
filoso, pequeño, maleable
por si a mi amante se le ocurre
algo que yo no quiera
y aprender a cortar
que es lo que más me cuesta
no fui hecha para amar entre puñales
no deseo encarnar la pesadilla
prefiero la blancura de las lunas en mis sábanas
en mi imaginación, mi cama es el mar
y yo soy una sirena mitológica
siempre soñé cantar melodías más dulces
para que puedas naufragar en mí
quiero olvidar que guardo un arma entre mis cosas
pero mis uñas no me dejan tranquila
si ellos piensan que sólo están para pintarlas de colores
un cuchillo
si ellos creen que yo no diré nada
un cuchillo
si ellos osan eclipsar los astros de mis noches
un cuchillo
y prepararme en la modestia del alba para el amor
y la guerrilla
si guardo un cuchillo cerca no duermo sola
el color metálico invoca a la legión fantasma
de mis hermanas muertas con todo su brillo
desear como sirena es metáfora
transformarme en femme fatale es un imperativo


Obra de Barbara Perrine Chu
LINAJE MATERNO

¿me vas a buscar
una hojita de laurel?
en el fondo
había un árbol
de ramas en copa
llenas de hojas de laurel
y yo iba
y buscaba una
que estuviera sana,
limpia

mi mamá no siempre me pidió cosas:
después de la salsa que hacía los domingos
me contaba la vida de freddie mercury
y se las ingeniaba para siempre explicarme
qué significaba dictadura

a la noche me leía a quiroga
o me avisaba que ya era hora de ver
alguno de esos clásicos de terror
el exorcista
el bebé de rosemary
el hombre elefante
hoy la llamé, le conté que estaba cocinando

todo lo bueno de su parte
lo recuperé con el tiempo
en la militancia
en abrir los ojos
frente al terror
también
en los guisos con hojas de laurel
está mi madre
enseñando


Fotografía de Ronaldo Schemidt
EL POEMA LEGAL

nadie me enseñó ni me trajo ni me dijo
los derechos no se piden por favor
estar en carne viva es un azar de los esclavos
en la montaña en el desierto en la pampa húmeda
germinarás como una planta en un invernadero
serás la vaca inseminada camino al matadero
te comerán entre varios a punta de facón
y seremos el olor pestilente que emanan los frigoríficos
del conurbano en que crecí, por ejemplo, donde cada tanto
se mezcla la sangre de la faena con la de un río
o un arroyo que da a una casa precaria
al lado de un barrio cerrado y siniestro con su lago artificial
también ensangrentado por el silencio de todos
en estas tierras el agua de riego baja envenenada
y se hace tormenta
no somos la metáfora de la tierra fértil donde pastan
las vacas gordas
reclamo que se me escriba como persona
y me quiten el sello de objeto literario nacional
exijo que esta toma de la palabra
de comienzo a nuestros libros de personas libres
dejar asentado en este hemisferio sur
que no seremos la cautiva
sino el malón
de la rabia organizada contra el sujeto que nos
pinta a caballo de un hombre cualquiera
y nos intercambia por el símbolo inquisidor de la cruz
cada historia tiene un cuerpo
luchando por emanciparse
hoy es nuestra hora,
indiada,
vamos a tomar la palabra que se oiga
sino, que arda
por la liberación de nuestros cuerpos
que los derechos no se piden, se arrancan
con la fuerza de esta consigna,
sino, que arda
y recordemos siempre
los nombres que sostienen el genocidio
hasta que caiga
dejar asentado en este hemisferio sur
que no somos la cautiva
sino un malón
gritando el poema legal
en la montaña en el desierto en la pampa húmeda
que somos el malón y también la lanza.




Florencia Piedrabuena
(El Talar, Pacheco, Buenos Aires, 1989)
POETA/ESCRITORA/PROFESORA/ARTISTA VISUAL/TALLERISTA/ 
EDITORA DE MALDEMAR
para leer una entrevista en LA IZQUIERDA DIARIO
para leer + en LAMULA.PE




11 de diciembre de 2020

Julieta Lanteri, Arden fogatas de emancipación...



Arden fogatas de emancipación femenina, 
venciendo rancios prejuicios 
y dejando de implorar sus derechos. 
Éstos no se mendigan, se conquistan

Liga de los Derechos de la Mujer, 1922


LOS DERECHOS NO SE MENDIGAN

por Ana Laura Lanteri y Sol Lanteri


Julieta Lanteri. La pasión de una mujer,
por Araceli Bellotta,
Ediciones B de bolsillo
(Colección Historia de la Medicina Argentina), 2012





Julieta Lanteri Renshaw
-Julia Magdalena Ángela Lanteri-
(Cuneo, Italia, 1873 - Bs. As., Argentina, 1932)
MÉDICA/POLÍTICA/FEMINISTA ITALO-ARGENTINA/
FUNDADORA DEL PARTIDO FEMINISTA ARGENTINO/
FUNDADORA DE LA LIGA ARGENTINA DE MUJERES LIBREPENSADORAS
para leer + en LA IZQUIERDA DIARIO




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