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18 de diciembre de 2015

Ángeles Mastretta, Mar y volcanes


Fotografía de Julian Hibbard

MAR Y VOLCANES

Los volcanes brotaron del fondo de la tierra para consuelo y joya, para sombra y cobijo de quienes nunca nada entienden. Hace millones de años que están ahí mirándose y que el tiempo es un juego para su juramento y nuestro juramento es otra pena para su largo tiempo de escuchar juramentos.

Ellos lo saben, y ella mientras los mira va sabiendo: no hay una tarde igual a otra, no hay amor de hoy igual al de mañana, no hay te juro que siempre, no hay detente. Y en un millón de años y el mes que entra, aunque sigan ahí todo será distinto, por idéntico que todo parezca todo será distinto, porque todo en la vida es único, irrepetible y fugaz. Todo, hasta los inmutables volcanes y su carga de juramentos olvidados.

Hay cosas en la vida que son como lava, algo que nos alcanza más pronto de lo que imaginamos, algo que nos toca a pesar de todo el esfuerzo que dediquemos a tratar de evitarlo. Sin embargo, uno casi siempre corre cuando lo siente venir.



Ángeles Mastretta 
(Puebla, México, 1949)
de Puerto libreMéxico: Cal y Arena, 1993
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24 de julio de 2015

Rocío Álvarez-Albizuri, Emperadores de la nada


Fotografía de Julian Hibbard
EMPERADORES DE LA NADA

Creo que será sólo un disparo,
y llegaré a mi paradero.
Juegos, nombres y recomendaciones
Caminar eternidades y pasillos de juzgados

Será como jugar al escondite de forma vitalicia
Dignidad ahora o después, eso nunca importó
Todo serán correos y mensajes sin cifrar

Serán horas
Y tendremos que empezar otra vez
Una y otra vez
Serán claves escondidas en las cloacas
Serán ondas
Serán edificios de papel de plata

Es muy tarde para encontrar la germinación del metacrilato ó el tacto vegetal y calizo de las aceras
Para crear modernidades y semejanzas en la oscuridad social necesitamos nadar como los peces de aguas subterráneas

Así que al final, ya está, por la mañana zumo de naranja con cereales.

Nos hemos coronado emperadores de la nada
y podemos decir que contamos con su total aprobación.

Me compré gafas de buceo resistentes a los residuos urbanos,
estoy preparada con mi bombona de oxigeno transgénico para volar hacia el núcleo terrestre a salvarte de tu cremosa soledad.
Llegaré a media tarde, ¡no te mueras!

TODOS ESTAMOS ESPERANDO





Rocío Álvarez-Albizuri 
(Madrid, España, 1987)
su blog: DE PUNTILLAS
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26 de marzo de 2015

Nancy Bacelo, 5 poemas 5


Fotografía de Julian Hibbard


Si es un riel
                de esos que no corren
aunque debieran correr y
 deslizarse no insistas.
                        No insistas.





s/d del autor de la fotografía


Borra esa marca, bórrala,
es de noche y aunque no se ve
se verá igual cuando enseguida aclare.
Tanta raya en las manos tanta búsqueda
tanto camino incierto y más que cierto.
Porque en el mundo se abren tantos ojos
así como se cierran otros tantos
la multiplicidad de la mirada vuelve
al abrir y cerrar y eso es lo cierto.




Obra de Jarek Puczel

Recojo apenas a penas junto
un poco de besos la piel del abrazo
una ceja / esquivo el hielo / el filo
del cuchillo / doy de comer al labio
inferior / busco la oreja izquierda
digo el mensaje cierro el recorrido
y un terremoto atronador
me arrastra sin sentido.




Obra de Jarek Puczel


Haz un garabato en el cielo
sé un avioncito de juguete
con la cola de humo
y escríbeme "te quiero"

Fai uno scarabocchio nel cielo
sii un aereo giocattolo
con la coda di fumo
e scrivimi: “ti amo”



Fotografía de Ines Rehberger


Era como Dios. Ocupaba como Dios
el centro de mi plexo.
No es atroz decirlo. Era como Dios.
Yo le rezaba.

Era come Dio. Occupava come Dio
il centro del mio plesso.
Non è atroce dirlo. Era come Dio.
Io lo pregavo.




Fotografía de Diana Mines
Nancy Bacelo (José Batlle y Ordóñez, 
Lavalleja, Uruguay, 1931-2007)
en de sortilegios, Siete Poetas Hispanoamericanos, 
Montevideo, 2002
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Claudia Magliano, 2 poemas 2


Fotografía de Julian Hibbard


Comemos carne todo el año viernes santo cuaresma herejía/ muerte al ganado impreso
con fuego/ un lote de corderos se exhibe en las vitrinas frías de los supermercados/ una
pata de cabra/ abracadabra la muerte del ganado es mágica porque no la vemos como
aquellos muertos flotando en el río no la vemos y tragamos una y otra vez tragamos ni
la sangre se salva de caer en el vacío para volverse espuma roja disecada por el aire/ no
queda ni un solo resto/ nada/ salvo el rabo de las ovejas que nadie quiere/ hay ciertas
cosas que no se comen/ agradecer al señor este alimento no el viernes santo no
cuaresma herejía/ hoy morirá aquella vaca. No lo sabe.




Fotografía de Julian Hibbard


Los hombres carnean porque son rudos son machos son duros en el oficio de matar a los
animales no tienen miedo los hombres los animales son sólo presa y ese es su destino
matarlos y las mujeres en la cocina esperan la carne caliente húmeda de sangre que
sobre los hombros traen los machos para el desayuno/ las mujeres no dicen nada como
los animales mientras los matan no dicen nada/ no hay rastros de lucha en la muerte de
las vacas ni de las ovejas/ no hay rastros de huida/ ese es su destino ser ganado ganancia
alimento de otras bestias algo menos sublimes.




Claudia Magliano 
(Montevideo, Uruguay, 1974)
de res, Ático Ediciones, Serie Poética Breve, 
Montevideo, 2010
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