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4 de julio de 2023

Soledad Álvarez, Clase de religión (+1)


Obra de Catherine Murphy

CLASE DE RELIGIÓN

Dicen que Dios está en todas partes
           que todo lo ve.
                                     ¿Estás en todas partes, Dios
todas las guerras el hambre viva los estómagos
           embalsamados
                                      el ojo inmenso
de cíclope insomne de Dios, lo ve?

La sangre en la cisura brutal del estupro
el puñal del asesino la ferocidad del malestar
¿y no se espanta Dios no llora no toma partido
la eternidad imperturbable?
Lo nimio también lo ve Dios.
La araña tejiendo el hilo de seda para la presa
la hormiga en busca del alimento

¿también a mí me mira cuando me miro desnuda
            frente al espejo
cuando me peino fumo a escondidas quiero matar
            y me avergüenzo?
Perdí la virginidad bajo la mirada de Dios.
El gran voyeur.

de Autobiografía en el agua,
Amigo del Hoga
r, 2015



-Poetas en español del siglo XX (1886-1960)-,
Colección Visor de Poesía, 2016

*

MUCHACHA ENAMORADA

Después de la cena
de dormir a los niños y dejar cabeceando
al marido en su sillón mullido frente al televisor
la mujer casada lava los platos
y en el agua de jabón
en la espuma del cansancio
la muchacha enamorada que fue
regresa del olvido al inicio del camino:

entre la loza muda la risa
la cabellera al aire que no es el aire
sino la ventada del deseo
la alegría de correr con los brazos abiertos
a los brazos que la esperan
desbocado el corazón a los brazos del hombre
que dice querer vivir solo para quererla
mirar por sus ojos oír tocar lo que ella
hacerla feliz.

Música del cielo la declaración de amor
postal romántica los dos embelesados en el banco del parque
(mirándose algo que no conocen entreabre las puertas a la inmensidad)
él le entrega como sacramento el anillo de compromiso
ella dice que sí al arrebato de seguirlo sin cláusulas
sin preguntar hacia dónde hasta cuándo
¿hasta que la muerte nos separe?

Al fondo los árboles insaciables de pájaros y amores núbiles
testigos tantas veces de la ficción.


de Después de tanto arder,
XXII Premio Casa de América de Poesía Americana
Colección Visor de Poesía, 2022



Ph Casa América
Soledad Álvarez
(Santo Domingo, Rep. Dominicana, 1950)
POETA/ENSAYISTA/FILÓLOGA/
PREMIO NACIONAL DE LITERATURA REPÚBLICA DOMINICANA 2022/
LICENCIADA EN LITERATURA HISPANOAMERICANA
Leído en EL ESPAÑOL
para leer + en REVISTA ALTAZOR
para leer una nota en AL DÍA


7 de enero de 2017

Ana Merino, 2 poemas 2 (de Curación)


Fotografía de Antonio Palmerini


VENGO A SER TESTIGO

Vengo a ser testigo
de un milagro,
la resurrección de las palabras
emergiendo del mar
con ansias de justicia.

Vengo vestida
con el disfraz de la penumbra
para escuchar
el murmullo de las cosas
que habitan
en cada casa de madera y chapa.

Pensamientos prohibidos
que llegan a la orilla
y mecen la basura que vomitan.
No hay caminos de conchas ni arena transparente
sólo plástico fino y grasa de motores
como una capa más sobre la tierra,
como una mascarilla
que ahoga a las gaviotas
y envenena a los niños
que salen a buscar erizos en las rocas.

Vengo a ser testigo
de las contradicciones
con las que fraguan el cemento
de los grandes edificios
que nunca se terminan
y acaban cobijando en sus rincones
las venas de los chicos
que se inyectan
escamas de serpiente triturada.

Vengo a despertarme
porque no encuentro a Dios
en la miseria.


 I COME TO WITNESS

I come to witness
a miracle,
the resurrection of words
emerging from the sea
with the desire for justice.

I come dressed
disguised as penumbra
to listen
to the murmur of things
that inhabit
in each house made of wood and tin.

Prohibited thoughts
that moor at the coastline
and sway the trash that they vomit.
There are no paths made of shells or transparent sand
only fine plastic and motor oil
as though it were one more layer upon the earth,
like a mask
that suffocates seagulls
and poisons the children
that go searching for sea urchins upon the rocks.

I come to witness
the contradictions
used to concoct the cement
for the large buildings
that go on forever
to shelter in their corners
the veins of the young
that inject
the scales of crushed serpents.

I come to despair
because I don’t find God
in the misery.





Fotografía de Antonio Palmerini

SI ESTÁS VIVA

Si estás viva
tendrás que acostumbrarte
al desamor
con su desapacible exuberancia;
neutralizar
cualquier indicio
de su patógena presencia
para volverte inmune
sin perder la cordura.

Ser metódica,
tragar el desafecto
con ternura
y reírte en secreto
de tu propia tristeza.

Si logras superar
este fracaso,
te harás adicta
a lo que más te duele,
al entramado hostil
de las causas perdidas
que deambulan contigo
por esa geografía
de plenitud ingrávida
que te ayuda a volar
cuando los espejismos
se mezclan con las huellas
de los rinocerontes
que lloran enjaulados.

Silencia lo que intuyes,
drena su desnudez
para que cauterice,
y nunca olvides
que el tiempo enamorado
es una medicina
que se agota,
entonces no podrás
ocultar sus secuelas.


IF YOU ARE ALIVE

If you are alive
you’ll need to get used to
the absence of love        
with its disagreeable exuberance;     
neutralize
any indication
of its pathogenic presence
so that you may be immune
without losing your senses.

Be methodical,
imbibe the disaffection 
with tenderness
and secretly laugh
at your own sadness.

If you manage to overcome
this defeat,   
you’ll be addicted         
to that which pains you the most,
the hostile structure       
of lost causes
walking about with you
along that geography
of tenuous fulfillment   
helping you to fly
when the mirages
merge with the tracks of rhinoceros  
mourning in their cages.

Silence that which you intuit
drain its nakedness        
so it may cauterize,
and never forget
that the time in love
is like medicine   
that runs out,
then, you’ll not be able
to hide its consequences.



Ana Merino 
(Madrid, España, 1971)
POETA/DRAMATURGA/NARRADORA
de Curación, Visor, 2010 
Accésit Premio Jaime Gil de Biedma
Traducción al inglés de Aburto Guzmán
para leer más en: PEQUEÑA CAJA DE TORMENTAS
MÁS

30 de marzo de 2014

Ana Merino, 4 poemas 4


Fotografía de Lissy Elle Laricchia

Café descafeinado
para una mujer que tiembla
y está sola
en ese lugar de la nostalgia
y el deseo silenciados.

Para una mujer que escribe
en las hojas que se le marchitan
al amor cotidiano,
para una mujer que sueña
anhelos que nunca se cumplen.

Café descafeinado
para una vieja loca
que se inventa la vida de los muertos
leyendo lápidas.

Para una mujer que dice que se aburre
y se pone a llorar a cada rato
y grita por las noches
porque imagina
arañas de metal
en las paredes.

Café descafeinado
para que, al menos,
su corazón lata despacio
y pueda disfrutar del sol
por las mañanas.



Fotografía de Alin Ciortea

Mi vida se hizo frágil
al saberse mortal.
Aquel ritmo frenético
de los instantes y de su efervescencia
comenzó a ser corrosivo
y me partió en dos.

Quedaba yo a un lado
y también quedaba yo al otro.
Una mitad de mí miraba absorta,
la otra trataba de aprender
a caminar con una sola pierna,
y se apoyaba en los muebles
y estaba triste
porque el corazón
se había quedado en la mitad inmóvil.

Mi vida se hizo frágil
y mi corazón dejó de latir,
pero cuando quisieron juntar
todo mi cuerpo,
y enterrar mis dos mitades
en una misma fosa,
esa parte de mí sin corazón ya estaba lejos,
había puesto un reloj
en el espacio fingido de la vida,
y no estaba dispuesta
a morirse sin más
cosida al desaliento
de la mitad suicida de mi cuerpo.




Fotografía de Stefany Alves

¿DE DÓNDE SOY?

¿De dónde soy?
Soy de lo que leo,
estanterías viejas
de libros y selvas,
páginas de tierra ensangrentada
por los disparos que agujerean las paredes
y le cierran los ojos a la vida.

¿Dónde está mi geografía,
mi pedazo de mundo?
No siento la patria,
ninguna historia se escribe con mayúsculas,
sólo un susurro extraño
de ventilador y horas inmóviles,
tardes prostituidas,
negocios sudorosos
y las manos atadas a la espalda.



Fotografía de Eylul Aslan

Mi otro yo se refleja 
en el escaparate 
de una ciudad vacía. 

Arrastra la realidad 
en sus pisadas viejas 
de cementerio recién regado. 

Mi otro yo se dobla 
con las esquinas, 
y desaparece suspirando 
sobre las lápidas. 

El silencio se perfila 
en los besos de unos labios invisibles, 
y mi otro yo, 
se detiene y me espera 

al final de la calle, 
detrás de otra memoria






Ana Merino 
(Madrid, España, 1971)
POETA/DRAMATURGA/NARRADORA
de La voz de los relojes, Visor, 2000
para leer MÁS

1 de febrero de 2013

Ana Merino, 3 poemas 3 (+1)

Obra de Vladimir Shipulin

CARTA DE UN NÁUFRAGO

Con el consentimiento de la nieve
caminaré despacio.

Alguien habrá que espere junto al fuego
y yo, que estaré ciega por el frío,
haré paradas breves,
sacudiré el paraguas y empezaré de nuevo.

El único secreto es no sentirse
inmensamente lleno de verdades.
No aceptar nunca las invitaciones
que la neblina
sugiere al anidar con sus disfraces
de paisaje feliz, de grandes sueños.

Alguien habrá que diga, se ha perdido,
alguien saldrá a buscarme,
y llevará el calor de una botella
donde podré mandarte este mensaje.

(de Los días gemelos, Editorial Visor 1997)




GELATINA

Un charco de hielo con escamas,
un poco de miedo
y la oscuridad disfrazada de abismo.

El amor no puede flotar a ciegas,
se ahoga,
en el agua estancada del deseo.



ph de Julius Shulman, "Woman and the Ocean", ca. 1930

TRAUMA

Casi no recuerdas
el rastro de su cuerpo
y sin embargo te pesan
sus palabras
como el eco de un alud
que se aproxima.

No existes, no eres nada,
no imagines amor
donde sólo hay sombras.

Eres la carretera secundaria
el desvío de un día sin prisas
para alguien que juega
a cambiar de destino
pero lleva una brújula
y siempre vuelve a casa.



B O N U S  T R A C K


MI INTIMIDAD ES PEQUEÑA

Mi intimidad es pequeña
cabe in mi boca
y se desliza por entre los dientes;

si la descubro fingiendo ser saliva
me la trago,
no quiero verla ajena en las palabras
ni perderla con un beso.

A minha intimidade é pequena
cabe na minha boca
e desliza por entre os dentes;

se a descubro a fingir que é saliva
engulo-a,
não quero vê-la alheia nas palavras
nem perdê-la com um beijo.

(de Poesia Espanhola- Anos 90; Relógio D’Água, 2000
Traducción: Joaquim Manuel Magalhães)




Ana Merino 
(Madrid, España, 1971)
POETA/DRAMATURGA/NARRADORA
para leer MÁS

15 de enero de 2013

Ana Merino, Para sobrevivir lo cotidiano


Fotografía de Lauren Randolph

PARA SOBREVIVIR LO COTIDIANO

Al bajar al sótano mi ropa sucia
olvidé que guardaba un puñado de ideas
en el bolsillo de atrás del pantalón,
y al sacar la ropa limpia de la lavadora
las descubrí desperdigadas
en trozos de papel totalmente ilegibles.

Desde ese momento
el alma de las cosas susurra que estoy loca
porque rezo al revés a un dios que ya no existe,
y me salen estigmas en las manos
y me vienen a ver desconocidos
que se quedan conmigo por las noches.

Se ahogaron mis palabras en agua enjabonada
y no pude encontrar su rastro en mi cabeza.

Las letras que surgieron de mis dedos
que anoté en los papeles que guardé en mi bolsillo
eran mi dirección, mi nombre,
el título de un libro,
los idiomas que hablo, las cosas que no digo.

Eran fórmulas mágicas para sobrevivir lo cotidiano,
cómo abrir el buzón y dar los buenos días
cómo no abrir la puerta al hombre seductor
que nunca se refleja en los espejos.

Todo lo que anotaba eran pequeñas pistas que seguía
para recomponer las piezas de mi cuerpo,
para no equivocarme y saber quién soy
sin tener que pensármelo dos veces.




Ana Merino 
(Madrid, España, 1971)
POETA/DRAMATURGA/NARRADORA
de Juegos de niños, Visor Libros, 2003
para leer MÁS

27 de febrero de 2011

Ana Merino, Pequeña confesión


Fotografía de Sonya Jach (Polonia)

PEQUEÑA CONFESIÓN

¿Si yo soy tu sueño
por qué me siento sola
cuando me sueñas?

Llego arrastrándome
a tu boca cuando duermes
y no sé cómo empezar
a contarte una historia
que se parezca a ti
para que nunca sepas
que yo vivo contigo.

Los sueños somos
como las sombras,
pertenecemos a un solo cuerpo
pero queremos ser
otra persona.




Ana Merino 
(Madrid, España, 1971)
POETA/DRAMATURGA/NARRADORA
de Compañera de celda, Madrid, Visor Libros, 2006
para leer MÁS

23 de febrero de 2011

Ana Merino, Desamor (+1)


Fotografía de Sonya Jach 

DESAMOR

Sobre el dolor de estar
y no ser querido
pongo el mantel y espero la cena.

Cada habitación tiene un sonido
a modo de selva
o de tormenta.

Pero es en el baño
donde los espejos no disimulan,
escupen.
Cada rincón tiene su nido
y allí las arañas
preparan sus telas;
pero es en el patio
donde me dedico a despiojar niños
y aplasto las liendres con las uñas
como si fuese una gran cacería
de dedos largos
y pelo sucio.

Sobre el dolor se quejan mis manos
y yo me olvido, no existo;
ni siquiera a golpes abro la boca.

de Preparativos para un viaje,  Ediciones Rialp, 1995





B O N U S  T R A C K



ORQUÍDEA TRANSPARENTE

Hoy se mecen los instantes
al compás de un abrazo que tirita,
es el mar que me enseña
a escribir un poema
sin sentir ningún miedo,
porque el mar es la vida
de los que naufragamos.

de La voz de los relojes, Visor, 2000 




Ana Merino 
(Madrid, España, 1971)
POETA/DRAMATURGA/NARRADORA
para leer MÁS
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