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8 de enero de 2022

Mavi Massaro, 7 poemas 7 (+1)


Fotografía de Lise Sarfati

si esto fuera
una versión aceptable
de "quién quiere ser millonario"
yo me llevaría
el premio consuelo al mediocre

como cuando me dijiste:
quizás más adelante
si nos volvemos a encontrar
podemos estar juntos

te lo agradezco
pero no
prefiero quedarme en casa
y comer empanadas con vino


Fotografía de Lise Sarfati

el amor es un robo
leí
en el instagram de alguien
que citó a Marechal

es un robo
y la poesía
es la denuncia
y nos van a seguir robando
nada se agota
termina y vuelve a andar
como el último carrito
de la montaña rusa
que te sacude hasta las tripas
para que sepas
que estás viva

el amor es un robo
y el tuyo
me dejó en pelotas



Fotografía de Lise Sarfati

imaginar
por ahora es gratis
y a mí
me hace ilusión
me da brillito en los ojos verte sentado en el pasto sobre una lona azul
con una morocha divina leyéndole en voz alta mis poemas




*
Fotografía de Lise Sarfati

tanto al final
como al principio de una relación
la persona a la que amamos
es sólo una idea

al principio
porque llenamos todos los huecos
que no conocemos de ella
con ideales

al final
porque esa persona
empieza una nueva vida
aunque en nuestra mente siga siendo
lo que alguna vez nos quiso mostrar.



Fotografía de Lise Sarfati

este no es un poemario de amor
perdón
sé que creés en los cuentos
y te gusta el romanticismo
con moderación
pero esto no
apenas es
un intento de fósil
algo que un día voy a encontrar
que vas a encontrar
entre tus cosas.




*

Fotografía de Lise Sarfati

hubo un tiempo en que me quise ir
de casa
un tiempo en que no nos entendíamos
tardes de bicicleta
mis amigas del colegio en el patio
teníamos una perra
que nadie sacaba a pasear
el verano duraba más
la calle en la que vivíamos
era más ancha

un tiempo en que empecé
a desprenderme de vos
y tus límites se parecían
más a hilos
que a murallas
pero igual
querías contenerme
envolverme como hacen las arañas
con su cena
y me dejé un poco más
total yo sabía
que me iba a soltar cuando quisiera.

Fotografía de Lise Sarfati

ayer te vi las manos
mientras señalabas algo en un menú y me asusté
no reconocí esos dedos gruesos esas arrugas
el tiempo se nos escapa y yo acá
matándote
quiero cambiar todo
volvamos a empezar
sé mejor mamá
enseñame a quererme
en vez de querer controlarme haceme esas milanesas horribles que hacías antes
y servime jugo tang de naranja aunque siempre lo haya odiado
llevame de picnic
leeme un cuento en la cama
traeme alfajores a la salida del jardín
hagamos lo que te dé la gana pero por favor
no te mueras.

Nadie quiso subirse al auto con nosotras, Colección Poesía, Qeja Ediciones, 2020


*

poema e imagen extraído de su facebook

asoman unos rayitos
de sol
y el calor es como
esa bocanada de aire
cuando venías aguantando la respiración
y saliste del agua

si se quedara para siempre
si fuera primaveraverano
por el resto de mis días
ya no me importaría
llegar con la remera chivada
por ir en bici
a la casa de alguien
que viva cerca de la mía
para coger a la tardecita
cuando el perfume de los tilos
se intensifica
y el sol es más bien una caricia
suave
en la espalda
y ver como se va escondiendo
después
en la terraza
con un porrito
o una cerveza
en la mano
y una canción linda
de fondo
que se enlaza con las chicharras
que vienen a decirnos
que esto no va a durar para siempre
pero sí un ratito
más

-poema inédito-


María Victoria "Mavi" Massaro 
(Buenos Aires, Argentina, 1987) 
POETA/NARRADORA/GESTORA CULTURAL
LICENCIADA EN COMUNICACIÓN SOCIAL/
para leer una entrevista en ENTRE NOS
para leer + en ÁRIDA REVISTA
su blog de relatos en MEDIUM
en INSTAGRAM

22 de noviembre de 2021

Beverly Pérez-Rego, 2 poemas 2 (+1)


Fotografía de Lise Sarfati

LYRIC SHAME

Yo que perdí la infancia de todos los idiomas
Yo que ahora tengo el pico encorvado
Yo que ahora vengo a desdecirme
Yo que he rehusado oficios y tareas
Yo que ofendí el hombro de Atenea
Yo que fui mascota de viles mentores
Yo que fui cría de nodrizas elementales
Yo que no puedo dormir si hay libros en el cuarto (ellos mienten)
Yo que no pude dormir después de escuchar la voz de Alejandra Plath
Herr Gawd, Herr Lucifah, yo que temí que no atendieran el llamado
Yo que estrené el vestido del ramaje putrefacto
Yo que hablé en señas con las amortajadas
Yo que sufro la persecución del metrónomo infernal
Yo que asumí medidas y pociones de piedra roja
Yo que quemé en la hoguera los libros de la grima
Yo que exijo el caos y el debido proceso
Yo que no fui expulsada de la república
Yo que he olvidado bibliotecas enteras una y otra vez, y luego otra vez
Yo que he perdido libros que nunca tuve
Yo que exijo la devolución de los libros que nunca tuve
Yo que no supe dar puntada cierta sin clavarme
Yo que fui humillada por todos los aguaceros a las cinco en punto
Yo que siempre tuve una caligrafía dudosa, en el mejor de los casos
Yo que me perdí en los andenes de mis sentidos y mis tinteros
Yo que al ausentarme brillo en ingrata presencia
Yo que viví en cuartos sin cerrojo
Yo que trepé a la percha de una arpía
Yo que nunca había leído a Ibarbourou ni a Gema Gavidia ni a Clara Sabater
(magistrales, muchas gracias, de nada, hasta siempre)
Yo que nunca supe desembarazarme
Yo que encerré las aves en mis costillas
Yo que fui incapaz de darles presa viva
Yo que supe de un poema inenarrable
Yo que escribí cartas a gatos abisinios
Yo que creí que mis madres eran eternas
Yo que ando abuhada y encarnecida
Yo que ahora tengo un pico de plata
Yo que ahora empuño un pico y una pala
Yo que soy explícita piedra dura qué locura
Yo que esculpí la tierra y su paisaje
Yo que ahora escupo guijarros y lentejas
Yo que malgasto la gracia y el aplomo
Yo que fui ahijada de un carcelero
Yo que supliqué ser desheredada
Yo que recibí en herencia la ciudad de Caracas
Hasta el día del juicio final riendo y llorándome de mí misma
Hasta el día del juicio final desigualándome de los Cadenas
Hasta el día del juicio final hilando y deshilándome del carrete
Hasta el día del juicio final evitándome a toda costa cuando me encuentro
Yo que vengo a hundir el pico en mi tierra talada
Yo que ahora vengo a desdecirme
Yo que ofendí el hombro de Atenea
Yo que ahora tengo el pico encorvado
Yo que perdí la infancia del idioma
Yo que nunca supe tensar el hilo



Fotografía de Lise Sarfati

MIRROR WOMAN

What in the world have I stitched and patched?

Cuando mueras,
quemaré
tu ropa,
tus pañuelos
y tus sábanas,
rasgaré tu máscara
de oxígeno,
y enviaré
tu espíritu
a las páginas
del Kuunmong.
¿Qué demonios
o ángeles
he cosido
y remendado?
¿A quién he
atado en
mis fardos?
Mi gusano
de seda
tiene
seis ojos
que vigilan
el cauce
de mi aguja
por lo que antes
fue tu cuerpo.


B O N U S  T R A C K

DECRETO

La República expulsa a todos sus ciudadanos,
Y prohíbe la salida a todos sus poetas.




Beverly Pérez Rego 
(Halifax, Canadá, 1957) 
Nacionalizada venezolana
POETA/TRADUCTORA/SOCIÓLOGA/LICENCIADA EN LETRAS/MÚSICA
para leer + en EMMA GUNST





7 de enero de 2013

Amalia Bautista, Vamos a hacer limpieza general


Fotografía de Lise Sarfati

VAMOS A HACER LIMPIEZA GENERAL

Vamos a hacer limpieza general
y vamos a tirar todas las cosas
que no nos sirven para nada, esas
cosas que ya no utilizamos, esas
otras que no hacen nada más que coger polvo,
las que evitamos encontrarnos porque
nos traen los recuerdos más amargos,
las que nos hacen daño, las que ocupan sitio
o no quisimos nunca tener cerca.
Vamos a hacer limpieza general
o, mejor todavía, una mudanza
que nos permita abandonar las cosas
sin tocarlas siquiera, sin mancharnos,
dejándolas donde han estado siempre;
vamos a irnos nosotros, vida mía,
para empezar a acumular de nuevo.
O vamos a prenderle fuego a todo
y a quedarnos en paz, con esa imagen
de las brasas del mundo ante los ojos
y con el corazón deshabitado.




Amalia Bautista 
(Madrid, España, 1962)
de Cuéntamelo otra vez, La Veleta, Granada, 1999
PDF
para leer MÁS

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