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12 de mayo de 2024

Diana C. Masini, 3 poemas 3


Fotografía de Alberto Polo Iañez
TEMPRANO

Y a veces no quiero
hacer nada

las sábanas me envuelven
susurran voces

miro
el techo

en los ojos de la madera
encuentro imágenes

acaricio al gato
que duerme
a mi costado

un hueco en el pecho
horada suave

doy
a la pena
la palabra

la luz
atraviesa tímida
la ventana

cobijo
lo que lastima
del día

despido lo viejo
voy quedando
liviana


Fotografía de Alberto Polo Iañez

SÓLO UN POCO

Abro las ventanas.
El cielo está como mi alma
esta mañana

con nubes opacas, somnolientas
sin un minúsculo retazo de celeste.

Se mimetiza mi interior
con lo lejano y sombrío.

La esperanza que me habita
me dice:
vendrá el viento, vendrá la lluvia,
desgarrarán su furia impertinente
y verás un cielo despejado

quién sabe
con algo de fortuna
el sol
te acariciará la cara.


Fotografía de Alberto Polo Iañez

HOY NO

Veo en mí
nubes grises.
Anhelo una tormenta que no llega.

El calor sofoca
y no deja
respirar al cuerpo y a la pena.

Quiero dejarme
caer
      caer
            caer
como nunca pude.

Me permito
la silenciosa espera
de lo que vendrá

Hoy no será.

Hoy deberán juntarme
en mil pedazos,
grises como el cielo
que no se decide a llorar.



Diana Cristina Masini
(La Plata, Buenos Aires, Argentina, 1953)
Reside en Neuquén
POETA/MÉDICA/ATLETA PARALÍMPICA
de Ella llega con jazmines, edición independiente, 2024
Edición y corrección Mariana Finochietto
para leer + en 0221

7 de agosto de 2023

Daniela Ema Aguinsky, 3 poemas 3 (+1)


Escena de la película Into The Wild

LA MODA ES LO PEOR QUE PUEDE PASARLE A UNA FILOSOFÍA

Los hombres hacen cosas estúpidas.
Como irse solos a una casa
en el medio de la nada.

Con un grito desesperado de libertad
se alejan para reflexionar
sobre la condición humana
ajenos a la turbación 
de la ciudad y el sistema. 

Buscan escribir rodeados de paz
de naturaleza.
Lo que aún no fue destruido.

Leen a Thoreau.
Se cuestionan si algún día 
también serán capaces de llegar
al summum vital de la experiencia.

¿No vieron
 como termina
Into The Wild

Debe ser una de las muertes más tontas.

La felicidad solo es real cuando se comparte. 



Escena de la serie Unorthodox

LOS HOMBRES DE LA GRAN ASAMBLEA

El Canon se decidió
en un congreso de señores

qué entra
qué no

en un libro
en una mujer.



Fotografía de Alberto Polo Iañez

HOMBRES CON MASCOTAS

Las abrazan
besan
acarician

después,
te piden un Uber.



B O N U S  T R A C K 


Escena de la serie Unorthodox


Tantas personas 
en el mundo ninguna
hoy para mí.





Daniela Ema Aguinsky 
(Buenos Aires, Argentina, 1993) 
ESCRITORA/POETA/PERIODISTA/TRADUCTORA/
CINEASTA/GUIONISTA
para leer una reseña en INFOBAE
para leer + en EMMA GUNST
su WEB

27 de noviembre de 2021

Mónica Alicia Spesso, 2 poemas 2 (de Travesía II)


s/d del autxr

VOS NO

Vos no porque tu cuerpo...
vos no porque tu voz...
vos no porque tu cabello…
tu pollera... 
tus senos, tus bigotes, tus caderas,
tus formas que no encajan.
Vos no porque no entiendo qué sos,
porque me das miedo.

¿Y si tu hijo,
y si tu hermano, tu nieta,
tu amiga?
¿Y si vos…?

Ese que negás... 
¿Y si le vieras callarse, esconderse, llorar,
ahogarse, deprimirse,
partirse, cortarse, escindirse,
¿mirarías su cuerpo, su ropa, su cabello?
¿Le dirías: “vos no”?

Y otra cosa,
¿por qué vos sí
 y elle no?
¿quién sos vos?


Fotografía de Alberto Polo Iañez
CUERPOS

¿Qué parte de esa persona te atrae?
Sé que una es el bigote
que se te lanza como un cachetazo,
después te hace bajar la mirada
por el torso donde se aloja el corazón
que gotea rojo y se abre invisible,
ese torso partido, con senos y el bigote,
siempre el bigote,
te dispara una cama con cuerpos
que no te caben en la cabeza.



Mónica Alicia Spesso
(Sacanta, Córdoba, Argentina, 1961)
Reside en Las Varillas, Córdoba
PROFESORA/TRADUCTORA DE INGLÉS/
LICENCIADA EN LENGUA INGLESA
para escucharla en PÁGINAS ELEGIDAS
para leer MÁS
en FACEBOOK
en INSTAGRAM


13 de octubre de 2021

Guillermo Bawden, 8 poemas 8 (de Historia de la lluvia)


Fotografía de Shaun Pierson

Geosmina es lo que hace oler a lluvia
como tierra mojada
es una bacteria que se suelta con la humedad
Un olor que también tienen los camellos
del desierto de Gobi
Una caravana que atraviesa lo árido
mientras huele la esperanza
como la fe en la garganta de los sedientos



Fotografía de Austin Tott

Cuando al fin cae
todo es lluvia, incluso lo que se protege
lo que no moja
acaso en la gota que se detiene
en la punta del paraguas
o en el viejo picaporte con fauces de león
esta el poema


Fotografía de Chrissie White
Hay algo mejor que la lluvia 
las horas que le siguen 
frescas, descansadas 
cuando algo 
parece revelar lo posible


Fotografía de Elina Brotherus
Hay una lluvia que no cae, que llueve
hasta la mitad del cielo
moja aviones y alas de pájaros
Se llama virga y se mide también
en milímetros


Fotografía de Alberto Polo Iañez

El mundo cree que la gota cae como lágrima
que algo llora
pero el agua es orden y cae redonda
como la esfera perfecta que describen los sabios


Fotografía de Chrissie White

El hombre ciego tiene razón
cada vez que llueve me las imagino
con cara de película de los cincuenta
esperándome, yéndose
todas, una tras otra
desfilan en la esquina del bar
sé que existe el amor
porque existe la lluvia


Fotografía de Dorothy Shoes

Quiero que me hables de la lluvia
no del buen tiempo
El buen tiempo
me pone los dientes ásperos

Es en la boca
dónde más se extraña la lluvia


Ping Zhu fotografiada por Leandro Castelao

Desde la Revolución Industrial ocurrieron grandes cambios en los regímenes de lluvias de todo el planeta
ahora llueve más en las partes orientales de América del Norte y del Sur
el norte de Europa y el norte y centro de Asia
pero menos en el Sahel, el Mediterráneo, el sur de África partes del sur de Asia y en el pelo de una mujer
que se aleja en un viento seco, lejos, lejos de mí





Guillermo Bawden
(Córdoba, Argentina, 1977-2024)
ESCRITOR/ARTISTA PLÁSTICO/MÚSICO
para escuchar una entrevista en RADIO CUT
para leer + en POETAS SIGLO XXI
su canal de YOUTUBE


7 de octubre de 2021

Marjiatta Gottopo, 2 poemas 2


Fotografía de Alberto Polo Iañez

GENEALOGÍA DEL AMOR NO CORRESPONDIDO:

Venus escucha una palabra altisonante, algún síntoma de Hybris
De vanidad, que es su dichoso reino.


Ocurre en un segundo

la flecha del cabrón de cupido pasa veloz raspando solo el brazo de uno de los personajes y atravesando de lleno

como un misil teledirigido 

el corazón de la pobre pendeja que estas líneas escribe
(pero eso es otro cuento)

Lo cierto es que la célebre daga, el misil , la flecha, la bala, la inyección, o sencillamente, las feromonas, la oxitocina, el síndrome premenstrual, la repetición de los mil rechazos de tu madre, la justificación de Freud, la luna llena en Libra, el Saturno de tu infancia, el aburrimiento disfrazado de deseo
la asincronía 

El hecho de que como dijo Bataille comparado al no amor, el amor sea cobarde y no ame…

la lujuria de las redes

provocan que la isla bombardeada asuma ese destino

otros dicen que si el masoquismo
otros dicen que es la falta de autoestima

Pero lo cierto
es que el amor es un milagro ardiente y como todo lo que arde
puede ser devastador

Entonces te quedas
caída de la silla
en un rincón del restaurant
no se sabe si borracha o 
intoxicada
no se sabe si fuiste un vampiro al que le pegó la luz del día
no se sabe

estás caída

un accidente

Solo ves la silueta que se aleja por el recuadro borroso de esa puerta que se parece a la muerte

Sólo ves el dolor que te recuerda todos tus dolores anteriores
esa moto en Caracas resbalando en el aceite
aquellas ilusiones fallidas

Sólo te sientes Bonnie en algún lugar del tiroteo
solamente duele mucho y a la vez es milagroso, como esa luz que se ve al fondo del túnel
justo antes de recibir el último disparo.



Fotografía de Alberto Polo Iañez

EL AMOR NO CORRESPONDIDO 2

Se dice que quien habla solo está loco
aunque recientes estudios indican que es síntoma de inteligencia
o de diálogo interior verbalizado.
Lo cierto
es que Barthes dijo que el amor era un discurso.

Un discurso Amoroso.

Los amantes son dos personas que se encuentran y empiezan a hablar, incansablemente
cuántos amores no empezaron con “Nos quedamos hablando durante horas, hasta que amaneció”

Luego siguen hablando por teléfono, quieren verse para hablar
y para follar también, claro
pero para hablar, para intercambiar ideas
para contarse sincronías
para descifrar milagros
quieren hablar
compartir su pasado y hablar sobre el futuro
juntos
felices de haberse encontrado.

Sin embargo, no siempre es así
A veces, uno se encuentra entusiasmado a alguien a quien le provoca decirle
todas las cosas
escribirle todos los poemas
hacerle cartas larguísimas con la condición de que no se vaya lejos
escribirle cartas a besos sobre el cuerpo
explorar todos sus rincones como si uno fuera una especie de buza arqueóloga
y aventurera
volver con tesoros encontrados en sus propias islas
y relatarle sobre países a donde le llevará porque le ama.

Pero entonces puede pasar
que después de salir de esas profundidades
el buzo o la buza haya dejado de percibir una cantidad razonable de oxígeno en el cerebro

Y hayan pasado años luz desde que estuvo en esos rincones
y la persona objeto de su amor se haya ido con otros amantes
o sencillamente se aburrió de esperar que usted volviera a la superficie

lo que la deja
empapada y aturdida
abandonada
como ese frío que te invade cuando sudas y te detienes
y la temperatura del ambiente es baja
y te hielas
después de estar muy caliente
pues así
un frío traicionero
Incómodo
que podría provocarte una bronquitis
porque viene de dentro.

Y ahí te quedas
sola en algún almacén oscuro (para que entiendas la sensación)
un enorme y desolado almacén oscuro de doscientos metros cuadrados y cinco metros de techo
una nave oscura y silenciosa en algún puerto
desconocido.

Porque de pronto eres una china, una rusa traficada
porque de pronto
alguien te olvidó en el rincón del container

¿muy fuerte?

pero sí, más o menos así es que la vaina te duele.




Marjiatta Gottopo 
(Caracas, Venezuela, 1972)
Reside en Barcelona
POETA/ESCRITORA
para leer + en EMMA GUNST
su BLOG

4 de mayo de 2020

Cénix Callejo, Una voz llorando...


Fotografía de Alberto Polo Iañez


Una voz llorando, en diferido,
al otro lado del teléfono.

En eso queda todo.

A eso se reduce desde aquí
tu cadáver.

Así
cuando une vive al otro lado.

Al otro lado
de todo.

Del océano, 
de la vida,

al otro lado 
de no tener, de no haber sabido tener
los ovarios suficientes
para habernos quedado hasta el final.

Del sentirme culpable
por usar tu carne muerta
para erigir poesía sobre ella
y de no poder pedirte perdón
para contarte que si no,
no sé qué carajos haría con las tripas,
que si no las saco así,
si no las escupo contra el suelo así,
no sé qué carajos hacer
con el dolor
en las tripas.

Los hijos de los tanques hacen historia,
los hijos del poder
hacen historia.

Nosotres,
nosotres que lo conseguimos todo
que lo hicimos todo,
que lo perdimos y lo ganamos todo,

nosotres que olvidamos nuestros nombres para siempre
para que fuese la tierra,
la hierba fresca,
el bosque
lo que perdurase.

Nosotres que no lo escribiremos,
que dejaremos la voz pasar
porque aprendimos que lo sagrado
si se escribe,
se quema.

Que dejaremos lo sucedido en el aire.

Un llanto al otro lado del teléfono,
un alarido,
un aullido
(recuerdas?)

Morimos jóvenes
porque vivimos demasiado deprisa.

Morimos jóvenes
porque vivimos
demasiadas vidas
en una sola.

No te despides pero te vemos irte,
sin prevenirlo si quiera tú
y aún así con la calma
de quien lo ha vivido todo ya.

No te falta razón,
pero sabes
que la razón nunca ha sido un punto fuerte,
que el sentimiento fue lo que hizo todo posible,
aunque no fuéramos más
que una maldita 
jauría
de desgraciades.

Me cago en Dios,
todos los bosques que existen en la tierra
necesitan que sigas, sigamos existiendo.

Qué hago con las tripas,
cómo se vuelve a tragar,
cómo lo harías tú,

qué carajos 
harías

si fueras tú el que te despertaras
ahora aquí, de pronto,
escuchando
un llanto que salpica a 10.000 km,

al otro
jodido
lado
de las cosas.





Ph de Mark de Leeuw
Cénix C. Callejo 
(Jerez de la Frontera, España, 1990
Reside Sevilla
POETA/TRADUCTORA/CONSERVACIONISTA
en facebook AD LIBITUM
para leer MÁS

3 de mayo de 2020

Hristina Komarevska, El verano se fue sin preguntar...


Fotografía de Alberto Polo Iañez


El verano se fue sin preguntar,
entregada, no me di ni cuenta.
En el puerto reina paz,
como en la catedral vacía.
Me aíslo para escuchar
las caracolas en la playa escondidas.
La brisa sopla, el recuerdo las arropa –
la calima reflejada en los ojos.
Vendrá luego, tengo esperanza –
el veranillo reposado y calmado.
Y yo tendré a quien me susurrará
mañana, devoción y certidumbre.






Hristina Komarevska
(Pleven, Bulgaria)
POETA/PERIODISTA
Traducción de Rossi Vas


24 de agosto de 2019

Ana Claudia Díaz, Deshielo (+1)


Fotografía de Alberto Polo Iañez


DESHIELO

Sobre el contorno del destino
las cosas brotan

diciendo nada
vacía la playa

la verdad se lleva en silencio
se carga a cuestas, se arrastra

el invierno paraliza sus días
los congela con la intensidad
de la escarcha al costado

pequeñas sombras de cristal
que se deshacen con el sol

todo es cauce
el hielo se derrite
ahora es un río finito de agua
que desemboca en la casa

una cima al revés, una bajada
fulgencia en pendiente brillante
resplandeciente

perpetua realidad que espera
a que el calor cerrado del verano
como una ceremonia o como un juego
sea el último límite

así, desencadenado el mundo
forma brisa sobre alguna parte de lo real, sobra

la tempestad es todo aquello
que enceguece la vista y la vuelve un torbellino
una criatura tratando de sacar la cabeza del agua
para respirar en medio de una fuente.

de Una cartografía de la insolación, Club Hem Editores, La Plata, 2015
Prólogo Reynaldo Jiménez / Colección Ojo de tormenta




B O N U S  T R A C K 


Fotografía de Alberto Polo Iañez

La erosión
la fricción continua

el desgaste que descose la quietud
aguarda al viento
al cuerpo pardo, roído
las púas frente al peligro
frente al espejo

ahí
ella se enrolla como si estuviera
hecha solo de algas
refresca su resistencia
como si fuera
un erizo sombrío que se alivia
cuando ve el esplendor

el gallo que gira en invierno
la veleta
la gloria
la cresta roja
la cinta en la lanza

de Limbo, Pájarosló Editora, Bs. As., 2010
La One Hit Wonder Cartonera, 2012





Ana Claudia Díaz 
(Santa Teresita, Bs. As., Argentina, 1983)
para leer + en EL INFINITO VIAJAR
+ en  VALLEJo&Co.
su blog CUADRADITO


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