Mostrando entradas con la etiqueta sonya jach. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sonya jach. Mostrar todas las entradas

17 de julio de 2013

Jean-Pierre Rosnay, Orden del dia


Fotografía de Sonya Jach
ORDEN DEL DÍA

Mantener el alma en estado de marcha, 
mantener el contingente a distancia, 
mantener el alma por sobre la refriega, 
mantener a Dios como una idea cualquiera, 
un apoyo, una eventualidad, 
una comarca salvaje del universo poético, 
mantener las promesas de la infancia, 
mantener a raya la adversidad, 
no dar cuartel al adversario, 
mantener la palabra abierta, 
hacer pagar caro a sus debilidades, 
no dejarse arrastrar por la corriente, 
mantener su rango en el rango de aquellos 
que están decididos a mantener al hombre 
en posición estimable, 
no dejarse seducir por lo fácil 
bajo el pretexto de que los peores 
se elevan cómodamente al más alto nivel mientras 
los mejores difícilmente mantienen el camino, 
ser digno del privilegio de ser 
bajo la forma más lograda: el hombre. 
O mejor aún, la mujer. 

ORDRE DU JOUR

Tenir l'âme en état de marche
Tenir le contingent à distance
Tenir l'âme au-dessus de la mêlée
Tenir Dieu pour une idée comme une autre
un support, une éventualité,
une contrée sauvage de l'univers poétique
Tenir les promesses de son enfance
Tenir tête à l'adversité
Ne pas épargner l'adversaire
Tenir parole ouverte
Tenir la dragée haute à ses faiblesses
Ne pas se laisser emporter par le courant
Tenir son rang dans le rang de ceux qui sont décidés
à tenir l'homme en position estimable
Ne pas se laisser séduire par la facilité
sous le prétexte que les pires
se haussent commodément au plus haut niveau
et que les meilleurs ont peine à tenir la route
Etre digne du privilège d'être sous la forme la plus réussie: l'homme.
Ou mieux encore, la femme.




Jean-Pierre Rosnay 
(Lyon, Francia, 1926-2009)
su WEB


3 de octubre de 2011

Leticia Hernando, La mujer teórica (+1)

Fotografía de Sonya Jach
LA MUJER TEÓRICA

Se enrosca sobre sus piernas
se abraza
no sonríe.
Sus manos le dictan la secuencia
de su deseo.
(y se nombra sin ojos
y se juega sin voz)
Inventa un rostro una silueta un nombre.
Rueda en la sombra.
Se piensa par.
Sonríe-se y
sonríe-se.



BONUS TRACK

Fotografía de Laurence Aëgerter


DENTARIO 3

Más hubiera valido desvestir de grandilocuencia al
amor,
no devenir jamás mujeres de piedra.
Gozarnos en los baños.
Ser crueles en la tormenta.
Apurarnos de un trago y romper el vaso.






Leticia Hernando 
(Buenos Aires, Argentina, 1976)
de si Hamlet duda le daremos muerte, Antología de poesía salvaje,
Libros de la talita dorada, 2010
para leer MÁS

7 de mayo de 2011

Paula Irupé Salmoiragui, La boca de palabras


Fotografía de Sonya Jach
LA BOCA DE LAS PALABRAS

No tenés nada que decir
y se te llena la boca de palabras.

No hay gesto más sincero
que el gesto que no hiciste nunca.

En el revés de la mentira
no tiene por qué estar oculta la verdad.




Paula Irupé Salmoiraghi 
(Buenos Aires, Argentina, 1969)

23 de abril de 2011

Enzia Verduchi, Groenlandia


Fotografía de Sonya Jach

GROENLANDIA


1.- En los días recientes he pensado en Groenlandia. En los inuit y su lengua, trato inútilmente de pronunciar sus nombres. Leí que las distancias en Groenlandia se miden en sinik, en "sueños", en el número de pernoctas que dura un viaje.
 ...por momentos, recuerdo la blancura de Nuuk, como si se pudiera añorar lo que no se conoce.


2.- ¿Y si Groenlandia no existe?, ¿si en realidad es un sueño?, ¿un pensamiento bajo cero para recordar la alquimia del agua? Entonces, ¿existo o soy parte del hielo?


3.- Todas las respuestas están en el hielo, en las vetas del hielo. Eres tan lejana, Groenlandia, dilatada como la noche. Flotas inabarcable, lenta, hacia los polos ocultando tus misterios.
¿Qué existe debajo de tu estado sólido, del silencio compacto, de la densidad más ligera que el agua?
Muero en el ardor de tu abrazo, en el deseo helado de tu caricia.
Muero de ti / sin ti.


4.- Extraño lo que desconozco, no sé dónde encontrarlo. Las referencias geográficas no me son suficientes, Groenlandia. Si yo pudiera tenerte, asirte, pero tu esencia inasible pesa más que mi nostalgia. Te desvaneces aún sin conocerte.


5.- Tu nombre es un continente. Kalaallit Nunaa/Grønland. Tu nombre es una herida, una elipsis. Una isla entre el Atlántico y el Ártico. Tu nombre es el deseo, el olvido. Es la tundra, la corriente del Labrador. Tu nombre es un destello en la nieve. La bahía de Baffin y el Estrecho de Davis. Tu nombre, arde.




ph Rogelio Cuéllar
Enzia Verduchi 
(Roma, Italia, 1967)
Vive desde los 5 años en México
NARRADORA/POETA/EDITORA
de Groenlandia, Parentalia, 2018
para leer MÁS

17 de abril de 2011

Märta Tikkanen, 2 poemas 2 (+1)


Fotografía de Francesca Woodman
1. 

AUNQUE sé
que los seres humanos mueren
por falta de seres humanos
casi no aguanto
los gritos y las voces,
las carcajadas y la cháchara y las exigencias y el amor,
las aglomeraciones, la proximidad,
todo eso que se abalanza sobre mi
en cada instante.
Astuta y taimada
revolucionaria y temeraria
me consigo como sea
unas horas de soledad en el sofá
en mitad de la noche.


Fotografía de Sonya Jach

2.


A MÍ NADIE me pegó
nunca

Cuando era pequeña
me daban
en los dedos y me decían
¡No!
Entonces ya no tocaba más los libros
de la biblioteca

Cuando me hice mayor
y quería estar fuera de casa
hasta las tres de la noche
cuando yo tenía quince años
Entonces pronto dejó de ser importante
estar con ellos
por la noche

Cuando un día
hace ya muchos años
me perseguiste con el atizador
borracho
no te tuve ningún miedo
porque no fue mi nombre
el que gritaste
al levantar el atizador
y enseguida te calmaste
cuando te cogí la mano
y te hablé
y oíste
que era mi voz

A mí no me pegó nunca nadie
y nunca tuve
miedo físico
de nadie que hubiese podido tener la intención
de pegarme

hasta que tú me pegaste

Tienes realmente motivos
para tener miedo
de mí.



Märta Tikkanen 
(Helsinki, Finlandia, 1935)
de La historia de amor del siglo, Ediciones Hiperión, Madrid, 1989
Traducción y prólogo de Francisco J. Uriz 
para leer MÁS









B O N U S  T R A C K



CENSURA

Cuando aún vivíamos
en la otra casa,
una vivienda en alquiler
de principios de siglo,
veinte quiero decir,
una noche de invierno
en que hacía tanto frío
que ni los perros
paraban por la calle,
mientras le recitaba
a mi pareja poemas
de su libro
La historia de amor del siglo,
comprendí con toda claridad,
a medida que iba leyendo,
que por desgracia
y mal que me pese,
y aunque me joda reconocerlo,
guardaba un parecido asombroso
con el marido de la poeta finlandesa:
borracho, mentiroso,
sarcástico, injusto …
Comencé entonces,
en primer lugar,
a comerme palabras,
adjetivos calificativos
principalmente, y luego
a saltarme versos,
estrofas y poemas enteros,
y después, por último,
como quien no quiere la cosa
con disimulo cerré el libro,
lo dejé sobre la mesita
y cambié de tema.
Sobre las frías baldosas,
a los pies de nuestra cama,
sin deshacer, la maleta


David González  
(Gijón, España,1964)

28 de marzo de 2011

Francisca Aguirre, La boca


Fotografía de Sonya Jach
LA BOCA

¡Ah de la vida! Nadie me responde.
                   Francisco de Quevedo

Esta boca no quiere decir nada.
Esta boca  no acaba de entender
lo que esta boca dice cuando dice
lo que esta boca expulsa desde sitios
que llevan una vida muy distinta
al sonido que sale de esta boca.
Esta boca lo tiene muy difícil
se echaría a rezar si eso sirviera
pero Dios se ha escondido en su galaxia
y a esta boca le faltan logaritmos
ecuaciones que le expliquen algo.
Mejor dejar las cosas como están
mejor no abrir la boca.

Total nadie nos iba a contestar.



Francisca Aguirre 
(Alicante, España, 1930-2019)
de Historia de una anatomía, Madrid, Hiperión,  2010
Premio Internacional Miguel Hernández – Comunidad Valenciana 2010
para leer MÁS

24 de marzo de 2011

Irene Gruss, Mientras tanto


Fotografía de Sonya Jach (Polonia)

MIENTRAS TANTO

Yo estuve lavando ropa 
mientras mucha gente 
desapareció 
no porque sí 
se escondió 
sufrió 
hubo golpes 
y 
ahora no están 
no porque sí 
y mientras pasaban 
sirenas y disparos, ruido seco 
yo estuve lavando ropa, 
acunando, 
cantaba, 
y la persiana a oscuras.



Irene Gruss 
(Buenos Aires, Argentina, 1950 - 2018)
de El mundo incompleto, Libros de Tierra Firme, 1987
su BLOG

16 de marzo de 2011

Linda Pastan, Voces


Fotografía de Sonya Jach
VOCES

Juana oyó voces,
y por ello ardió.
Mientras conduzco en la oscuridad
escribo poemas.
Anoche pensando
en cómo espaciar los versos
me pasé una señal de stop.
Cuando me justifiqué
el policía asintió,
y me puso
una multa.
Un entendido me dijo
que los escritores tienen un plazo de quince años:
luego llega la repetición,
incluso la locura.
Como Midas, supongo que
todo lo que tocamos se convierte
en un poema
cuando el hechizo existe.
Pero piensa en el poeta después de ese plazo
tocando los árboles que
siempre ha tocado,
pero esta vez no ocurre nada.
Imagínatelo yendo de un tronco
a otro, magullándose
las manos con la áspera corteza.
Sólo quedan cinco años.
A veces entierro
mis poemas en el jardín,
reservándolos
para los fríos días venideros.
De todos modos
te quemas por ello.

VOICES

Joan heard voices,
and she burned for it.
Driving through the dark
I write poems.
Last night I drove through
a stop sign, pondering
line breaks.
When I explained
the policeman nodded,
then he gave me
a ticket.
Someone who knows told me
writers have fifteen years,
then comes repetition,
even madness.
Like Midas, I guess
everything we touch turns
to a poem–
when the spell is on.
But think of the poet after that
touching the trees
he’s always touched,
but this time nothing happens.
Picture him rushing from trunk
to trunk, bruising
his hands on the rough bark.
Only five years left.
Sometimes I bury
my poems in the garden,
saving them
for the cold days ahead.
One way or another
you burn for it.






Linda Pastan 
(Nueva York, EE.UU, 1932-2023)
de The Five Stages of Grief/Las cinco fases del dolor, 1975
Traducción de Rosa Lentini y Susan Schreibman
para leer MÁS

14 de marzo de 2011

Ana Sofía Pérez-Bustamante, Géminis ante el altar del Dios desconocido

Fotografía de Sonya Jach

GÉMINIS ANTE EL ALTAR DEL DIOS DESCONOCIDO

"porque su nombre
cabe en el desconsuelo del hombre que está solo."

Luis Cernuda

En el altar de mi silencio
te invoco, Dios, con la modestia de quien sabe
que nombra un simulacro.
Para mi pensamiento eres
la fina piel que cubre (con que cubro)
mi frágil soledad, mi enorme desamparo.
Yo sé que lo primero,
y último, es el miedo, mi miedo.
Y cómo necesita mi corazón un doble
bueno, capaz de perdonarme
lo que no me perdono. Lleno
tu nombre de todo lo que no soy,
lo que no seré nunca.
(...Amor, no sé si existes. Tuyo, te amo).
Oh, Dios mío, desconocido
¿interlocutor? ¿oyente? cotidiano, acoge
esta ofrenda de sombras y de espejos
de un animal confuso, sentimental y débil,
que no te pide (sólo) felicidad eterna, sino
un báculo a diario que soporte
el peso de su azar y su destino.


Mercuriales, Colección Esquío de Poesía, 2003



Ana Sofía Pérez-Bustamante 
(París, Francia, 1962)
de Mercuriales, Colección Esquío de Poesía, 2003 
para leer MÁS
su BLOG

27 de febrero de 2011

Ana Merino, Pequeña confesión


Fotografía de Sonya Jach (Polonia)

PEQUEÑA CONFESIÓN

¿Si yo soy tu sueño
por qué me siento sola
cuando me sueñas?

Llego arrastrándome
a tu boca cuando duermes
y no sé cómo empezar
a contarte una historia
que se parezca a ti
para que nunca sepas
que yo vivo contigo.

Los sueños somos
como las sombras,
pertenecemos a un solo cuerpo
pero queremos ser
otra persona.




Ana Merino 
(Madrid, España, 1971)
POETA/DRAMATURGA/NARRADORA
de Compañera de celda, Madrid, Visor Libros, 2006
para leer MÁS
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...