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29 de enero de 2026

Rita Segato, 3 poemas 3 (+1)


Ilustración de Francisco J. Olea
DESNOMBRAR

Este es, no tengo dudas, 
un dilema capital de nuestro tiempo.
Sólo desnombrando habrá futuro.
Que los nombres despenquen, 
se desplomen, 
como las laderas andinas en febrero.

Que los ríos se lleven las piedras de los nombres 
y no los dejen pasar.
El futuro entero depende de esta avalancha de desnombramiento, 
porque sólo así el tiempo se fugará del tiempo


Arte digital de @coqueinxaurre

Elijo el proceso ante el producto,
el trayecto ante el proyecto,
el camino ante el destino,
la existencia ante la esencia,
el estar antes del ser.


A pesar de parecerlo,
éste no es un viaje de regreso
sino de continuación.




Dirección de Literatura y Fomento a la Lectura

*
RITA DIXIT

Declaro solemnemente que es mejor ser gato o quien sabe perro, bicho en general, araña, mosca mejor o lo que sea.
Planta, orquídea sería lindo. La bugambilia trinitaria Santa Rita, que siempre me ha alegrado. Cualquier cosa, clavel del aire, andariego, buscador, humilde y feo, pero no ser humano, no ser humano.

(2017)


Rita Laura Segato
(Bs. As., Argentina, 1951)
Reside entre Tilcara, San Telmo y Brasilia
POETA/ESCRITORA/ANTOROPÓLOGA/
ACTIVISTA FEMINISTA
de El camino de regreso, UNAM, 2025
Dirección de Literatura y Fomento a la Lectura
para leer una reseña en MILENIO

16 de noviembre de 2025

Bhanu Kapil, 4 poemas 4


Obra de Erika Kuhn
DOCE PREGUNTAS


1. ¿Quién sos y a quién amás?

2. ¿De dónde venís / cómo llegaste?

3. ¿Cómo vas a empezar?

4. ¿Cómo vas a vivir a partir de ahora?

5. ¿Qué forma tiene tu cuerpo?

6. ¿Quién fue el responsable del sufrimiento de tu madre?

7. ¿Qué te acordás de la Tierra?

8. ¿Cuáles son las consecuencias del silencio?

9. Contame algo que sepas sobre el desmembramiento.

10. Describí una mañana en la que te hayas despertado sin miedo.

11. ¿Cómo te vas a preparar / te preparaste ya para morir?

12. Y si pudieras, ¿qué dirías?


*En los años noventa, Kapil emprendió un proyecto de entrevistas a mujeres de la India 
siguiendo siempre el mismo cuestionario de doce preguntas

Traducción de Daniel Lipara


TWELVE QUESTIONS

1. Who are you and whom do you love?

2. Where did you come from / how did you arrive?

3. How will you begin?

4. How will you live now?

5. What is the shape of your body?

6. Who was responsible for the suffering of your mother?

7. What do you remember about the earth?

8. What are the consequences of silence?

9. Tell me what you know about dismemberment.

10. Describe a morning you woke without fear.

11. How will you / have you prepare(d) for your death?

12. And what would you say if you could?




Obra de Erika Kuhn

97. QUIÉN FUE EL RESPONSABLE DEL SUFRIMIENTO DE TU MADRE?

Cuando el tío de mi mamá se estaba muriendo, fui a despedirlo a su casa. Yo tenía veinte. Me vio la cara y se largó a llorar. Mamá me dijo que era porque me parecía mucho a su hermana, Shanta, que se murió a los diecinueve. Se desangró mientras trepaba la montaña que está atrás de su casa. Mamá dijo que nunca debería haber salido a caminar cuando estaba menstruando. No entiendo cómo, pero de golpe me di cuenta  de que se había muerto en medio de un aborto espontáneo, por las hemorragias. Que había subido la montaña a propósito. Pero nadie diría eso nunca.

(La vergüenza te puede matar).

...I knew immediately, I don’t know how, that she had died,/hemorrhaging, during a miscarriage. That she had climbed the/mountain on purpose. But nobody would ever say that.

(Shame may be fatal)


La interrogación vertical a desconocidas
Zindo & Gafuri, 2024
Traducción de Daniel Lipara

 *

Obra de Erika Kuhn
Cómo lavar un corazón:
sácatelo.
¿De animal o de hielo?
La pregunta desde la curaduría revela
el estilo con que se ejerce el poder.
Si todo poder implica un vínculo,
aquí estamos entonces,
en ese momento en el que incluso si algo
va mal,
es así como debería ir.
Tu trabajo consiste en entender
la respuesta que vaya a suscitar.
Qué placer da pasar tiempo
fuera de la casa.
No nos traslada a ningún sitio
excepto al comienzo:
a sumergir mis brazos
dentro del hielo rojo
que se derrite
en la caja.

Traducción de Carlos Bueno Vera

How to wash a heart:
Remove it.
Animal or ice?
The curator’s question reveals
Their power style.
If power implies relationship,
Then here we are
At the part where even if something
Goes wrong,
that’s exactly how it’s meant to be.
Your job is to understand
What the feedback is.
It’s such a pleasure to spend time
Outside the house.
There’s nowhere to go with this
Except begin:
To plunge my forearms
Into the red ice
That is already melting
In the box.

de How To Wash A HeartLiverpool University Press, 2020



Cómo lavar un corazón, La Uña Rota Ediciones, 2025
Premio T. S. Eliot de Poesía 2020
Traducción de Carlos Bueno Vera


*

Obra de Erika Kuhn

La madre de mi madre le tapó la boca con la mano, pero mi madre vio, espiando entre las rendijas del carro, filas y filas de mujeres atadas a los árboles del límite. «Les habían sacado el estómago», dijo mi madre. Esta historia, que en realidad no era una historia sino una imagen, me la contaron muchas veces antes de dormir durante mi infancia.

A veces pienso que no era una imagen en absoluto, sino una forma de transmitir información.

My mother’s mother put a hand over my mother’s mouth, but my mother saw, peeking through the slats of the cart, row after row of women tied to the border trees. ‘Their stomachs had been cut out’ said my mother. This story, which really wasn’t a story but an image, was repeated to me at many bedtimes of my own childhood.

Sometimes I think it was not an image at all but a way of conveying information.

Schizophrene, Nightboat Books2011




Bhanu Kapil
(Inglaterra, Reino Unido, 1968)
Reside en Colorado, EE.UU.
para leer + en CÍRCULO DE POESÍA
y una reseña en ZENDA LIBROS

4 de octubre de 2025

Dalia Taha, 2 poemas 2


Serie “Tendernesses”, obra de Isabella Ducrot 
Photograph by Giorgio Benni

¿Recuerdas tu primera noche en este mundo?
No fue en El Cairo, París,
Kinshasa o Buenos Aires tu primera noche.
Podrías haber nacido en un pueblo tranquilo junto al río
o junto a un rascacielos
pero tu primera noche fue en la faz de la tierra.
Lo que rodea el lugar de tu nacimiento
no son las ciudades ni las localidades adyacentes
ni siquiera los países o los continentes vecinos
sino las galaxias y los planetas.
Probablemente tu nombre se decidió hace meses
y hubo quien empezó a atribuirte algunas características:
nervioso, tranquilo, reflexivo o sabio
pero tú eres un ser extraño
más cerca del espacio que nosotros.
Contigo no podemos superar la confusión de los primeros momentos
de la llegada del invitado
preguntando por el viaje
esperándote en la sala de parto
o encontrándote en plena calle.
No sabemos exactamente cómo llegaste hasta aquí
ni podemos decirte: “la casa es tu casa”
hasta ahora no sentimos eso
y aunque actuábamos como si poseyéramos este lugar
somos invitados como tú
en este mundo.
Este es un buen momento para recordarlo
y esta es tu primera noche
en la faz de la tierra.
No estabas aquí cuando llovía esta mañana
pero la hierba aún está mojada fuera.
Entonces no sabías lo que era el tiempo.
Los días, las semanas y los meses no significaban
nada.
Después de eso
todo se repetirá,
tus palmas se cerrarán y se abrirán
y empezarás a distinguir la noche del día.
Tus ojos se acostumbrarán a los matices de los colores
luego empezarás a fijarte en las caras de la gente durante mucho rato
de alguna forma.
La ciencia hasta ahora no lo comprende.
Dirás tus primeras palabras
y los mayores te pedirán que las repitas
y por alguna razón también
eso será maravilloso.
Luego el río, el rascacielos
y el rápido tren subterráneo tendrán nombre.
Entonces creerás que posees este mundo
o cosas en él, como tu hermana
o tus hijos
y podrás hacer la guerra
o arrancar los árboles.
A pesar de todo, por muy cruel que seas,
en algunos momentos de tu vida algo te sacudirá
y te recordará tu primer hogar
la vista de las colinas, por ejemplo,
pero eso llegará a su debido tiempo
ahora eres frágil y desconcertante,
todavía no tienes una vida
todos te observan.
Esta es tu primera noche en la faz de la tierra
y el ambiente es como de fiesta
por eso todos te consideran un regalo
pero si repetimos esta frase lo suficiente
“Esta es tu primera noche en la faz de la tierra”
descubriremos que en realidad eres un viajero
que acaba de llegar a una posada
en medio de una tormenta
pero las puertas de la posada siempre están abiertas
nunca se cierran
y tanto tú como la tormenta
entraréis.


AHORA VEN, POEMA

El último poema que leíste en tu teléfono móvil
-su luz ilumina tu rostro-
en el autobús que viene de Jerusalén
de pie, apoyada en la puerta,
con el bolso entre los pies
y el teléfono en la mano. El poema en el que piensas ahora
al cruzar la rotonda del faro
con las manos en los bolsillos
y la bufanda cubriéndote la mitad de la cara. El poema que
leíste a primera hora de la mañana, antes de despertarte del todo,
antes de que te atacara el mundo. El poema que leíste en tu cama durante la segunda Intifada(1), mientras los tanques rodeaban la zona y aún no sabías nada del mundo. El poema que leíste en un caluroso verano,
en una ciudad extraña donde no conocías a nadie. El poema que leíste mientras
lees otro libro. El poema que leíste a Barshak por la noche, después de que todos los prisioneros se durmieron. El poema que sabe algo que aún no sabes sobre ti misma.
El poema que no recuerdas exactamente pero recuerdas cómo caminaste por Nablus después de él, como si el mundo fuera un gran secreto. El poema que leíste durante la guerra
y no te consoló pero te distrajo durante unos momentos. El poema
que encontraste mientras estabas aburrida hojeando un libro en casa de tus amigos
porque no sabías qué decir. El poema que tu abuelo seguía repitiendo incluso después de perder la razón. El poema que leíste mil veces.
El poema que querías compartir con todos tus conocidos. El poema en el que piensas ahora
al cruzar la rotonda del faro
con las manos en los bolsillos
y la bufanda cubriéndote la mitad de la cara.
Los árboles te detienen
y no sabes adónde vas
como escarcha errante y sola
caminas y bebes la niebla.

(1)La segunda Intifada palestina, o Intifada de Al-Aqsa, estalló el 28 de septiembre de 2000 y cesó el 8 de febrero de 2005, tras el acuerdo de tregua celebrado en la cumbre de Sharm El-Sheikh. Se caracterizó por un gran número de enfrentamientos armados entre la resistencia palestina y el ejército israelí. La chispa del estallido fue la entrada de Ariel Sharon en el patio de la mezquita de Al-Aqsa, acompañado de sus guardias. (N.T.)



Dalia Taha
(Berlín, Alemania, 1986)
Creció en Ramalla, Palestina
Vive y trabaja en Ramallah
POETA/DRAMATURGA/NARRADORA
de Biografía de los habitantes de la ciudad de R
Editorial Al-Ahlia, Amman, 2021
Traducción de María Luisa Pietro
para leer + en REVISTA BANIPAL




20 de septiembre de 2025

Ana Wajszczuk, 1 poema


reconstrucción de Varsovia, 22 de junio


“Y el hecho de que es un nombre arrancado al hielo con un
instrumento cortante”: dijo Patricia

1

De mi abuelo
quedan algunos recuerdos
son
como fotografías
blanco & negro
que se agrisan en el fondo de un cajón
entre manteles de hilo, cucharitas de plata
y regalos nunca usados
el olor de lo nuevo añejo
se mantiene intacto
recuerdo:
mi padre llora ante mí por primera vez,
una cartuchera con el mapa de Argentina
regalo del abuelo que no tenía país
cuando cumplí cinco
y el descubrimiento
poco después
en la misa por su muerte
de su nombre,
Zbigniew lreneusz
en la pizarra del responso.
Zbigniew, eso cómo se dice
pensamos nosotras
–mi hermana y yo–
nosotras que toda la vida
todos esos días de esos cinco años
lo habíamos llamado abuelo Ireneo.
Y mi primo nos miró y nos dijo
al oído mientras el cura decía cosas
y hacía a mi abuela llorar
que ese era su nombre verdadero
que él no le decía Ireneo
que tampoco le decía “abuelo”
así, como nosotras
sino una palabra
que quería decir abuelo
y dijo algo
en un lenguaje que estaba fuera
de nuestro mundo
un idioma imposible para nosotras
Y nosotras pensamos
que estaba pasando algo raro
era tal vez el olor del incienso
que nos mareaba
en esa iglesia
con el cuadro de una virgen negra
porque cómo podía ser que la virgen fuera negra
que todos hablaran en otro idioma para hablar de mi abuelo
que mi abuelo tuviera otro nombre
y nos enteráramos con un susurro
en medio de su funeral
que la vida
no era lo que pensábamos.

El libro de los polacosCaleta Olivia, 2022


Ana Wajszczuk
(Quilmes, Buenos Aires, Argentina, 1975)
POETA/NARRADORA/PERIODISTA/EDITORA/
XXII Premio de Poesía Ciudad de Badajoz, España, 2003
de El libro de los polacos, Algaida, Sevilla, 2004
reeditado, corregido y ampliado por Caleta Olivia, 2022
Contratapa de Fabián Casas
para leer una reseña en PÁGINA 12
en FACEBOOK
para leer MÁS

23 de agosto de 2025

Melina Sánchez, 3 poemas 3 (+1)

Obra de Cintia Vallejo (Viento)

HIJX DE LA TIERRA

Nazco a pesar de todo pronóstico,
y sobrevivo
a la esclavitud impuesta,
y me transformo
y escribo poesía.

Respiro
el polvo
que he de ser
un día.

Camino
el mapa
de la nación
de mis ancestrxs.

Trazo la cartografía
de mis despojos.

Dibujo
el relieve
de geografías
pasadas, presentes y futuras.

Oigo el canto de los pájaros
oigo el sonido de las alas del colibrí… 
                                                                   buenos augurios.


Ilustración de Elisa Talentino
A VECES TE VEO

A veces te veo
A veces nos veo
En otras personas
No, no llegamos tan lejos
Te vi de la mano con otra persona
Ese día de invierno en 2018
Cuando todas fuimos a la plaza
y estaba tan, tan lleno todo que hubiera sido imposible encontrarte
pero te crucé en la marea
impensada dos años antes cuando te fuiste y comenzaste a ser un punto de fuga lejos de mí

Pienso, qué hubiera sido de mí, de nosotras, si el invierno en donde todas pedimos aborto hubiera sido dos años antes

Veo a las pibas ese invierno, y dos diciembres después, cantando sin pausa, tomando la calle, las observa mi yo del pasado, con alguna envidia, quiere ser ellas, quiere que vos no le faltes, ahora que te dejé de extrañar para siempre, escribo esto, sobre aquella tristeza rabiosa que me habías dejado, no sé por qué… para enseñarme, como todas las hijoputeces en la vida, se hacen para enseñarle a una algo “muy importante” acerca de lo que mierda es vivir. Yo estaba muriendo en ese tiempo, ahora hago un back up de la computadora, y me encuentro con este no poema y lo reescribo, y le encuentro sentido, y me salen las palabras que ese ayer no encontraba: ¿Quién va a detenerte, la muerte, la edad, o una idea? No quiero cruzarte nunca más, ahora sí, nunca más. Ahora no quiero más de vos, ahora sé que las primaveras no son eternas. Tampoco lo fueron desde ese Congreso.

No alcanza nuestra libertad a una generación entera. Apenas un par de años y una pandemia bastaron para que la derecha salga a pavonearse por las calles que eran, supuestamente nuestras.

A veces te veo.
Te vuelvo a ver.
Alguien habla guaraní.
O con acento.
Alguien toma mate.
Alguien despeina sus rulos al viento.
Alguien se hace un tatuaje en el brazo.
Le pide casamiento a su novia.
Se olvida de los hijos que tuvo en su vida hetero.
Los despide con un beso cariñoso.
Los recibe siempre.
Pero les dice adiós.
Dice adiós a su otra posible vida.
Acepta la cartografía de un mapa actual en donde faltan piezas
En donde no termina de encajar
En donde no está todo bien
En donde a veces tiene la mirada perdida
Pero la acepta a esta otra vida, sin embargo
Quizás porque halla su nombre escrito en ella.

 
"Assessment," 2022, obra de Patty Horing
VII

esa vieja es una hija de puta
-con todo respeto de las putas, que esto no tiene nada que ver con ellas, pero no me gusta la palabra forra-
esa vieja es una forra
no suena de la misma manera que la frase anterior
a veces pienso que ya no es necesario escribir sobre las formas de la maldad
las que va adquiriendo a su paso
a lo largo del tiempo
de la historia
de las instituciones
de los dioses
de las religiones
y de las vidas
después me cruzo con otra vieja hija de puta
como piedra en el zapato
su bastón
se me clava en la sangre en el ojo
y me enturbia la mirada
la muy mierda
hay viejas que tienen dos bastones

y hay viejos que tienen tres
gente que no ha sabido ni pa’ qué vivil, mielda
la vida me parece a veces una gran Jerusalén
un mercado en la ladera de un país inhóspito
que está recién naciendo
o muriendo
o reviviendo
y que siempre siempre
va a dejarse engañar por un Melquíades
al principio de la tragedia familiar de los cien años
o esperará en la cola de la comida como poeta sin lectores, como maestro sin alumnos
en la colmena de la dictadura franquista
o pedirá como mujer clemencia
para no ser violada por los soldados japoneses o un tío depravado en medio de la guerra
las viejas hijas de puta, Carmela
son esas viejas que eligen rezarle a dios y culpar a las niñas de las manos de un tío perverso
y ser cómplices
en lugar de clavarles la cruz por la espalda o en otras partes, mi ciela
las abuelas de las cándidas eréndiras, ellas tan santas, y tan viviendo de la putería, mi niña
que dos por tres y cada dos palabras intercalan un virgen maría
y que por culpa vuelven a las jóvenes fregadoras compulsivas de pisos y cacas de los otros
y así se aseguran la economía, la suya
y su limpieza de culo
para la eternidad a manos de una enfermera bien paga, solamente con su rosario de culpas, obligaciones y pecados

cierta vez le daba clases
a unas viejas en Palermo
una de ellas estaba postrada
igual no me causó pena
habrá sido la maldad que se le trepó por abajo
para detener sus energías
una de las jornadas me abre la puerta la chica de la limpieza
una piba paraguaya
que me cuenta que no come en lo de la vieja porque cuenta hasta los panes
que ella estudió enfermería en Paraguay
y que vino convencida-engañada de que iba a trabajar en una clínica de un conocido
finalmente tuvo que limpiarle la casa
para hacer unos pesos que le permitan salir de esa cárcel
para conocer otras…
la limpieza doméstica…
la homologación de título…
la trampa del trabajo migrante…
la digestión y la somatización de las ideas de las viejas
que pagan clases de literatura para que alguien les haga de mula cultural
y hambrean a la sirvienta

B O N U S  T R A C K


Soy hija y nieta de sirvientas,
pero incapaz de servir siquiera un café,
se lo podría tirar en la cara,
así como me ve y me oye, señor
y a usted le debo toda una bandeja,
la furia de siglos,
genealogía de la tormenta



Melina Sánchez
(Buenos Aires, Argentina, 1983)
POETA/DOCENTE/PROFESORA DE LENGUA Y LITERATURA/
LECTORA Y DIFUSORA DE LITERATURAS INDÍGENAS
MILITANTE DE PUEBLOS ORIGINARIOS/
COMUNICADORA AFROINDÍGENA
para leer + en HURLINGHAM POST
+ en SPUTNIK
 

27 de abril de 2025

Maria Takolander, Roca (+1)


Fotografía de Panagiotis Balaskas/ AP

ROCA

Dedicado a Anónimo, solicitante de asilo

Fui testigo (por televisión)
de una barca que se mecía como ninguna cuna lo haya visto yo hacer.
Tú estabas a bordo; había hombres y mujeres a bordo;
había niños a bordo; había bebés a bordo.

(¿Puedo decirte que nunca he sentido más asco
por ese absurdo ímpetu del mar,
y el lugar donde se originó, y el porqué
de que ese movimiento se reprodujera una y otra y otra vez?)

Había una inmensidad de espacio
por encima de ustedes, teñida de un azul distante,
y estaba claro que ninguno de nosotros tendría sentido alguno
a no ser que, como los dioses, nos decidiéramos a hacerlo.

Un puñado de gente—tan pequeños—
se subió a las negras, escarpadas rocas
de una orilla más hostil que cualquier metáfora.
Les observaron dando bandazos y hundirse

en esas olas implacables y abominables—
antes de escabullirse de la espuma oceánica
como cabras montesas de un desprendimiento de rocas. 
(Pido perdón: mi país no hizo nada por salvarte.)

Traducción de Jorge Salavert 


MARIA DIXIT

Fotografía de Marcelo Brodsky

¿Por qué la TIERRA? Porque somos de ella, porque la estamos destruyendo, porque no hay otro lugar. Busco poesía que provoque un cambio cognitivo similar al «efecto de visión general» que reportan los astronautas al observar nuestro planeta desde el espacio, aunque dicho efecto podría generarse con la misma fuerza desde una perspectiva microscópica que macroscópica. Busco una poesía del sentimiento que comprenda cómo la emoción es una de las maneras en que nuestro cerebro nos impulsa a prestar atención a las cosas importantes. ¡Manos a la obra! Ya hemos tenido poesía marciana; ahora escribamos poesía terrícola para el Antropoceno.

Why EARTH? Because we are of it, because we are destroying it, because there is nowhere else. I’m looking for poetry that brings about a cognitive shift resonant of the ‘overview effect’ reported by astronauts viewing our planet from space—though such an effect might be generated just as powerfully from a microscopic as macroscopic viewpoint. I’m looking for a poetry of feeling that understands how emotion is one of our brain’s ways of moving us to attend to things that are important. Get your hands dirty. We’ve had Martian poetry; now let’s write an Earthling poetry for the Anthropocene.



Maria Kaaren Takolander
(Melbourne, Australia, 1973)
Reside en Geelong
para leer + en RED ROOM POETRY
su WEB
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