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23 de marzo de 2023

Marge Piercy, 2 poemas 2


Obra de Andrea Kowch

EL CUMPLEAÑOS DEL MUNDO

En el cumpleaños del mundo
empiezo a considerar
lo que hice y lo que dejé
de hacer, pero este año
no hay tanta reconstrucción

de mi psiquis con daño
permanente, apuntalando amistades
erosionadas, desenterrando los
tocones de antiguos resentimientos
que se niegan a arraigar por su cuenta.

No, este año me quiero llamar
a mí misma y amonestarme por
lo que hice y por lo que no hice
por la paz. ¿Cuánto me atreví
a oponerme?

¿Cuánto puse
en juego por la libertad?
La mía y la de los otros.
Mientras a esas libertades las pelan,
pican y rebanan, ¿dónde

me pronuncié? ¿A quién
traté de movilizar? En
esta estación sagrada, me pongo de pie
para autocondenarme por mi pereza
en una época en la que las mentiras asfixian

la mente y la retórica
somete la razón al deslizarse
de sus boas constrictoras. Aquí
me paro ante las puertas
abiertas, ante el fuego que 

me encandila, y mientras me aproximo
a lo que me juzga, me juzgo
yo. Denme las armas
de destrucción mínima. Dejen que
mis palabras se transformen en chispas.

Versión en castellano de Sandra Toro

THE BIRTHDAY OF THE WORLD

On the birthday of the world 
I begin to contemplate 
what I have done and left 
undone, but this year 
not so much rebuilding

of my perennially damaged 
psyche, shoring up eroding 
friendships, digging out 
stumps of old resentments 
that refuse to rot on their own.

No, this year I want to call 
myself to task for what 
I have done and not done 
for peace. How much have 
I dared in opposition?

How much have I put 
on the line for freedom? 
For mine and others? 
As these freedoms are pared, 
sliced and diced, where

have I spoken out? Who 
have I tried to move? In 
this holy season, I stand 
self-convicted of sloth 
in a time when lies choke

the mind and rhetoric 
bends reason to slithering 
choking pythons. Here 
I stand before the gates 
opening, the fire dazzling

my eyes, and as I approach 
what judges me, I judge 
myself. Give me weapons 
of minute destruction. Let 
my words turn into sparks.

de The Crooked InheritanceAlfred A. Knopf, 2006

The Crooked InheritanceAlfred A. Knopf, 2006



*



Obra de Andrea Kowch

EL SIETE DE OROS

Bajo un cielo color sopa de arvejas
ella mira allá afuera cómo crece su trabajo
frondoso, activo, como la vid o la chaucha trepadora
como crecen las cosas del mundo real, tomándose su tiempo.
Si se las cuida de la forma adecuada, si se fertilizan, si se riegan,
si en invierno se les brinda refugio y alimento a los pájaros que se comen los insectos,
si brilla el sol y se quitan las orugas,
si vienen la mantis religiosa, la vaquita de San Antonio y las abejas,
entonces las plantas florecen, cada una según su reloj interior.

Las conexiones se hacen lentamente, a veces crecen bajo tierra
y no siempre se sabe lo que pasa con solo mirar.
Más de la mitad del árbol se extiende bajo el suelo que pisamos.
Entrá en silencio como la lombriz que no hace alardes.
Luchá con la persistencia de la peste que derriba el árbol.
Dispersate como la calabaza que invade el jardín.
Roé en la oscuridad, y con el sol fabricá azúcar.

Tejé conexiones auténticas, creá nodos auténticos, construí casas auténticas.
Viví una vida que puedas tolerar: hacé el amor que sea amoroso.
Seguí tejiendo, entretejiendo y asimilando más,
una selva de zarzas y espesura para el afuera pero para nosotras
conectada con las corridas, madrigueras y escondites de los conejos.

Viví como si te gustaras a vos misma, y puede ser que suceda:
tendé la mano, seguí  tendiendo la mano, incorporá,
así vamos a vivir un tiempo largo: no para siempre,
porque todo jardinero sabe que después de cavar, después de sembrar
después de una temporada larga de atención y crecimiento, llega la cosecha.

Versión en castellano de Sandra Toro

THE SEVEN OF PENTACLES

Under a sky the color of pea soup
she is looking at her work growing away there
actively, thickly like grapevines or pole beans
as things grow in the real world, slowly enough.
If you tend them properly, if you mulch, if you water,
if you provide birds that eat insects a home and winter food,
if the sun shines and you pick off caterpillars,
if the praying mantis comes and the ladybugs and the bees,
then the plants flourish, but at their own internal clock.

Connections are made slowly, sometimes they grow underground.
You cannot tell always by looking what is happening.
More than half the tree is spread out in the soil under your feet.
Penetrate quietly as the earthworm that blows no trumpet.
Fight persistently as the creeper that brings down the tree.
Spread like the squash plant that overruns the garden.
Gnaw in the dark and use the sun to make sugar.

Weave real connections, create real nodes, build real houses.
Live a life you can endure: Make love that is loving.
Keep tangling and interweaving and taking more in,
a thicket and bramble wilderness to the outside but to us 
interconnected with rabbit runs and burrows and lairs.

Live as if you liked yourself, and it may happen:
reach out, keep reaching out, keep bringing in.
This is how we are going to live for a long time: not always,
for every gardener knows that after the digging, after
the planting,
after the long season of tending and growth, the harvest comes.

de Circles On The Water, copyright © 1982 by Middlemarsh, Inc. Used by
permission of Alfred A. Knopf, a division of Random House, Inc.
y en In Praise of Fertile Land, editado por Claudia Mauro


Circles On The Water, Alfred A. Knopf, 1982 


In Praise of Fertile Land, edited by Claudia Mauro



Marge Piercy  
(Detroit, Michigan, EE.UU., 1936)
POETA/NOVELISTA/ACTIVISTA SOCIAL 
Versiones en castellano de Sandra Toro
para leer + en EMMA GUNST
+ en PÁGINA 12 
su WEB

26 de septiembre de 2022

Marge Piercy, ¿De qué están hechas las chicas grandes?

Fotografía de Katarzyna Widmanska
 My body is not a cage/Mi cuerpo no es una jaula

¿DE QUÉ ESTÁN HECHAS LAS CHICAS GRANDES?

La construcción de una mujer:
una mujer no está hecha de carne,
de hueso y nervio,
de vientre, pechos, hígado, codos y dedos de los pies.
Se manufactura como un auto deportivo.
Se remodela, reajusta y rediseña
todas las décadas.

Cecilia en la universidad había sido la seducción misma.
Se retorcía entre las barras como una anguila de seda,
con las caderas y el culo que eran una promesa, y la boca
fruncida con el labial rojo oscuro del deseo.

Nos visitó en el 68 y todavía usaba pollera
ajustada hasta la rodilla y el mismo labial rojo oscuro,
mientras yo bailaba por Manhattan en minifalda
con los labios pálidos como leche de damasco
y el pelo suelto como las crines de una yegua. Oh, queridas,
¿Me creí superior en ese momento,
le pasara lo que le pasara a la pobre Cecilia?
Ella ya estaba fuera de moda, fuera de juego,
descalificada, desdeñada, des-
membrada del club del deseo.

Miren las fotos de las revistas de moda
francesas del siglo XVIII:
el siglo de la última fantasía para damas
forjada en seda y corsés.
El miriñaque les corría la cadera un metro
para cada lado, la cintura apretada,
la panza comprimida por las maderas.
Los pechos con relleno abajo y a los costados
servidos como manzanas en un bol.
El piecito preso en una zapatilla que
jamás fue pensada para caminar.
Y arriba de todo un colosal dolor de cabeza:
el pelo como pieza de museo, ornamentado
a diario con cintas, grutas y floreros,
montañas y fragatas en plena
navegación, globos y lobos, al capricho
de un peluquero desatado.
Los sombreros eran tortas de casamiento rococó
que le hubieran hecho sombra al Strip de Las Vegas.
He aquí a una mujer en forma
con el exoesqueleto torturándole la carne:
una mujer hecha de dolor.

¡Y ahora qué superiores somos! Miren a la mujer
moderna:
delgada como cuchilla de tijera.
Corre todas las mañanas en una cinta,
se mete a gruñir y tironear
en una máquina de pesas y poleas,
con una imagen en mente a la que nunca
se podrá aproximar, un cuerpo de vidrio
rosa que nunca se arruga,
nunca crece, nunca desaparece. Se sienta
a la mesa y cierra los ojos a la comida
con hambre, siempre con hambre:
una mujer hecha de dolor.

Un perro o un gato se acercan,
se huelen el hocico. Se olfatean el culo.
Se gruñen o se lamen. Se enamoran
tan seguido como nosotras,
y con la misma pasión. Pero ellos se enamoran
o se apasionan a pelo,
sin miriñaque ni corpiño con push up
sin extirparse una costilla ni hacerse liposucción.
No es para los perros, ni machos ni hembras,
que los caniches se podan
como macizos topiarios.

Si solamente pudiéramos gustarnos en bruto los unos a los otros.
Si solamente pudiéramos querernos a nosotras mismas
como queremos a un bebé que nos balbucea en los brazos.
Si no nos programaran y nos reprogramaran
para necesitar lo que nos venden.
¿Por qué íbamos a querer vivir en una propaganda?
¿Por qué íbamos a querer flagelarnos las blanduras
hasta hacerlas líneas rectas como un cuadro de Mondrian?
¿Por qué nos íbamos a castigar con el desprecio,
como si tener grande el culo
fuera peor que la codicia o la maldad?

¿Cuándo vamos a dejar las mujeres de estar obligadas
a ver nuestros cuerpos como experimentos de ciencias,
como jardines que hay que desmalezar
como perros que hay que domesticar?
¿Cuándo una mujer va a dejar
de estar hecha de dolor?
 
WHAT ARE BIG GIRLS MADE OF?

The construction of a woman:
a woman is not made of flesh
of bone and sinew
belly and breasts, elbows and liver and toe.
She is manufactured like a sports sedan.
She is retooled, refitted and redesigned
every decade.
Cecile had been seduction itself in college.
She wriggled through bars like a satin eel,
her hips and ass promising, her mouth pursed
in the dark red lipstick of desire.

She visited in '68 still wearing skirts
tight to the knees, dark red lipstick,
while I danced through Manhattan in mini skirt,
lipstick pale as apricot milk,
hair loose as a horse's mane. Oh dear,
I thought in my superiority of the moment,
whatever has happened to poor Cecile?
She was out of fashion, out of the game,
disqualified, disdained, dis-
membered from the club of desire.

Look at pictures in French fashion
magazines of the 18th century:
century of the ultimate lady
fantasy wrought of silk and corseting.
Paniers bring her hips out three feet
each way, while the waist is pinched
and the belly flattened under wood.
The breasts are stuffed up and out
offered like apples in a bowl.
The tiny foot is encased in a slipper
never meant for walking.
On top is a grandiose headache:
hair like a museum piece, daily
ornamented with ribbons, vases,
grottoes, mountains, frigates in full
sail, balloons, baboons, the fancy
of a hairdresser turned loose.
The hats were rococo wedding cakes
that would dim the Las Vegas strip.
Here is a woman forced into shape
rigid exoskeleton torturing flesh:
a woman made of pain.

How superior we are now: see the modern woman
thin as a blade of scissors.
She runs on a treadmill every morning,
fits herself into machines of weights
and pulleys to heave and grunt,
an image in her mind she can never
approximate, a body of rosy
glass that never wrinkles,
never grows, never fades. She
sits at the table closing her eyes to food
hungry, always hungry:
a woman made of pain.

A cat or dog approaches another,
they sniff noses. They sniff asses.
They bristle or lick. They fall
in love as often as we do,
as passionately. But they fall
in love or lust with furry flesh,
not hoop skirts or push up bras
rib removal or liposuction.
It is not for male or female dogs
that poodles are clipped
to topiary hedges.

If only we could like each other raw.
If only we could love ourselves
like healthy babies burbling in our arms.
If only we were not programmed and reprogrammed
to need what is sold us.
Why should we want to live inside ads?
Why should we want to scourge our softness
to straight lines like a Mondrian painting?
Why should we punish each other with scorn
as if to have a large ass
were worse than being greedy or mean?

When will women not be compelled
to view their bodies as science projects,
gardens to be weeded,
dogs to be trained?
When will a woman cease
to be made of pain?



Marge Piercy  
(Detroit, Michigan, EE.UU., 1936)
POETA/NOVELISTA/ACTIVISTA SOCIAL 
de What Are Big Girls Made of?,  Alfred A. Knopf, 1997/2007
Versión en castellano de Sandra Toro
para leer + en EMMA GUNST
su WEB

16 de enero de 2021

Marge Piercy, 2 poemas 2 (+2)

Fotografía de Edward Sheriff Curtis
SER ÚTIL

La gente que más me gusta 
se tira de cabeza al trabajo 
sin perder tiempo en la playa
y se va nadando con brazada segura hasta casi perderse de vista.
Parecen haber nacido en ese elemento,
con las cabezas brillantes de las focas
rebotando como pelotas a medio sumergir.

Me encanta la gente que se pone su propio arnés, como buey a una carreta pesada,
que tira como búfalo de agua, con paciencia descomunal,
que forcejea en el barro y el lodo para que las cosas salgan,
que hacen lo que hay que hacer, una y otra vez.

Quiero estar con la gente que se sumerge
en su tarea, que se adentra en la tierra a cosechar
a trabajar en fila y a pasarse las bolsas,
que no son generales de salón ni desertores del campo
pero se mueven a un ritmo común
cuando se trata de entrar el alimento o de sacar el fuego.

El trabajo del mundo es común como el barro.
Mal hecho, ensucia las manos y se convierte en polvo.
Pero lo que vale la pena hacer bien
tiene una forma, limpia y evidente, que satisface.
Las ánforas griegas para el vino y el aceite,
los vasos hopi para guardar el maíz, los ponen en museos
pero es sabido que fueron hechos para usarse.
La jarra clama por llevar agua 
y una persona, por trabajo de verdad.

Traducción de Sandra Toro


Fotografía de Edward Sheriff Curtis

TO BE OF USE

The people I love the best
jump into work head first
without dallying in the shallows
and swim off with sure strokes almost out of sight.
They seem to become natives of that element,
the black sleek heads of seals
bouncing like half-submerged balls.

I love people who harness themselves, an ox to a heavy cart,
who pull like water buffalo, with massive patience,
who strain in the mud and the muck to move things forward,
who do what has to be done, again and again.

I want to be with people who submerge
in the task, who go into the fields to harvest
and work in a row and pass the bags along,
who are not parlour generals and field deserters
but move in a common rhythm
when the food must come in or the fire be put out.

The work of the world is common as mud.
Botched, it smears the hands, crumbles to dust.
But the thing worth doing well done
has a shape that satisfies, clean and evident.
Greek amphoras for wine or oil,
Hopi vases that held corn, are put in museums
but you know they were made to be used.
The pitcher cries for water to carry
and a person for work that is real.

de To Be of Use, 1973
en Circles on the WaterSelected Poems of Marge Piercy,
Alfred A. Knopf, 1982



*
Ilustración de toromuco

UNA OBRA DE ARTIFICIO

El bonsai
en su maceta vistosa
podría haber crecido veinte metros
en la ladera de una montaña
hasta que un rayo lo partiera.
Pero un jardinero
lo podó con cuidado.
Y mide veinte centímetros.
Todos los días mientras 
recorta las ramas
el jardinero canta,
ser chiquito y simpático,
doméstico y débil
es tu naturaleza, 
que suertudo, arbolito,
de tener una maceta donde crecer.
Con los seres humanos
hay que empezar bien pronto
a frenar el crecimiento:
los pies vendados,
el cerebro tullido,
el pelo en los ruleros,
las manos que 
tanto les gusta tocar.

Traducción de Sandra Toro
A WORK OF ARTIFICE

The bonsai tree
in the attractive pot
could have grown eighty feet tall
on the side of a mountain
till split by lightning.
But a gardener
carefully pruned it.
It is nine inches high.
Every day as he
whittles back the branches
the gardener croons.
It is your nature
to be small and cozy,
domestic and weak;
how lucky, little tree,
to have a pot to grow in.
With living creatures
one must begin very early
to dwarf their growth:
the bound feet,
the crippled brain,
the hair in curlers,
the hands you
love to touch.




*

B O N U S  T R A C K (x2)


Ahora soy una mujer muerta. Pero luché contra ellos. 
Lo intenté.
I'm a dead woman now. But I did fight them.
I tried.


*

Viajeros en el tiempo precedentes de un futuro que, nos advierten, sin nosotros y sin nuestro presente tal vez nunca llegue a existir: Puede que nos falles. 
Puede que, individualmente, no llegues a comprendernos o a luchar por tu propia vida y en tu propio tiempo. Los de tu tiempo podrían no llegar a luchar de modo alguno. Pero debemos luchar para llegar a existir, para seguir existiendo, para ser el futuro que acontece.

Woman on the Edge of TimeAlfred A. Knopf, 1976
Traducción de Helen Torres






Marge Piercy  
(Detroit, Michigan, EE.UU., 1936)
POETA/NOVELISTA/ACTIVISTA SOCIAL 
para leer una entrevista en EL CONFIDENCIAL
para leer + en EMMA GUNST
su WEB







3 de enero de 2013

Marge Piercy, Muñeca barbie


Obra de Mariel Clayton
MUÑECA BARBIE

Esta niña nació de la manera habitual
y venía con muñecas que hacían pipí
y cocinas de gas y planchas en miniatura
y pintalabios pequeñitos color caramelo de cereza.
Entonces, en la magia de la pubertad, un compañero de clase dijo:
Tienes una nariz enormemente grande y las piernas gordas.

Estaba sana, era inteligente,
tenía los brazos y la espalda fuertes,
un deseo sexual abundante y destreza manual.
Fue de un lado a otro disculpándose.
Todo el mundo veía una nariz gorda y unas piernas gruesas.

Le aconsejaron que fuese coqueta,
le exhortaron que fuese cordial,
que hiciera ejercicio, dieta, que sonriese y que fuese aduladora.
Su buen carácter se agotó
como una correa del ventilador.
Así que se cortó la nariz y las piernas
y se las ofreció al mundo.

Tumbada en un ataúd de raso
maquillada con los cosméticos del empleado de la funeraria,
una nariz de masilla cosida,
vestida con un camisón rosa y blanco.
¿No está guapa? comentaban todos.
Consumación por fin.
Para cada mujer, un final feliz.

BARBIE DOLL

This girlchild was born as usual
and presented dolls that did pee-pee
and miniature GE stoves and irons
and wee lipsticks the color of cherry candy.
Then in the magic of puberty, a classmate said:
You have a great big nose and fat legs.

She was healthy, tested intelligent,
possessed strong arms and back,
abundant sexual drive and manual dexterity.
She went to and fro apologizing.
Everyone saw a fat nose on thick legs.

She was advised to play coy,
exhorted to come on hearty,
exercise, diet, smile and wheedle.
Her good nature wore out
like a fan belt.
So she cut off her nose and her legs
and offered them up.

In the casket displayed on satin she lay
with the undertaker's cosmetics painted on,
a turned-up putty nose,
dressed in a pink and white nightie.
Doesn't she look pretty? everyone said.
Consummation at last.
To every woman a happy ending.




Marge Piercy  
(Detroit, Michigan, EE.UU., 1936)
de To be of use, New York, USA, 1973
Traducción de Nines B. Rodríguez
Propuesta de traducción de Emma Gunst
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30 de diciembre de 2012

Marge Piercy, El camino lento

Fotografía de Frederik Heyman


EL CAMINO LENTO

¿Qué pueden hacerte?
Lo que ellos quieran.
ellos pueden instalarse,
ellos pueden reventarte,
ellos pueden romper tus dedos,
ellos pueden quemar
tu cerebro con electricidad,
nublarte con drogas hasta
que no puedas caminar,
no puedas recordar,
ellos pueden tomar tu niño,
emparedar a tu amante.
Pueden hacer cualquier cosa,
que no puedes culparles por hacerlo
¿Cómo puedes pararlos?
Sólo puedes pelear,
Puedes negarte, puedes vengarte,
pero todo se te vendrá encima.

Pero dos personas peleando
hombro a hombro pueden esquivar
una mafia, una fila de personas avanzando de la mano
pueden romper un cordón, un ejército
puede enfrentar a otro ejército.

Dos personas pueden mantenerse
sanas, brindarse apoyo, convicción,
amor, masajes, esperanza, sexo.
Tres personas son una delegación,
un comité, un grupo de presión. Con cuatro
se puede jugar bridge y formar
una organización. Con seis
se puede alquilar toda una casa,
comer pastel en la cena sin
invitados, y armar una fiesta para recaudar fondos.
Una docena hacen una marcha.
Cien llenan un edificio.
Mil tienen solidaridad y su propio boletín;
diez mil, poder y su propio periódico;
cien mil, su propio medio de comunicación;
diez millones, su propio país.

Así sigue de a uno por vez,
comienza cuando a uno le importa
actuar, comienza cuando uno lo hace
otra vez y le dicen que no,
comienza cuando uno dice Nosotros
y sabe a quién se refiere, y cada día
significa uno más.




s/d del autor de la fotografía


THE LOW ROAD

What can they do
to you? Whatever they want.
They can set you up, they can
bust you, they can break
your fingers, they can
burn your brain with electricity,
blur you with drugs till you
can't walk, can't remember, they can
take your child, wall up
your lover. They can do anything
you can't blame them
from doing. How can you stop
them? Alone, you can fight,
you can refuse, you can
take what revenge you can
but they roll over you.

But two people fighting
back to back can cut through
a mob, a snake-dancing file
can break a cordon, an army
can meet an army.

Two people can keep each other
sane, can give support, conviction,
love, massage, hope, sex.
Three people are a delegation,
a committee, a wedge. With four
you can play bridge and start
an organization. With six
you can rent a whole house,
eat pie for dinner with no
seconds, and hold a fund raising party.
A dozen make a demonstration.
A hundred fill a hall.
A thousand have solidarity and your own newsletter;
ten thousand, power and your own paper;
a hundred thousand, your own media;
ten million, your own country.

It goes on one at a time,
it starts when you care
to act, it starts when you do
it again and they said no,
it starts when you say We
and know you who you mean, and each
day you mean one more.


O CAMINHO MAIS FÁCIL

O que eles podem fazer
com você? O que quiserem.
Eles podem te armar uma cilada, podem
te pegar em flagrante, podem te quebrar
os dedos, eles podem
fritar seu cérebro com eletricidade,
te deixar entorpecido com medicamentos até você
não conseguir andar, nem se lembrar de mais nada, eles podem
tirar seus filhos de você, prender
aqueles que você mais ama. Eles podem qualquer coisa
você não pode responsabilizá-los
por fazerem isso. Como você pode pará-
los? Sozinho, você pode lutar,
pode dizer não, pode
se vingar você pode
mas eles te esmagam.
Mas duas pessoas lutando juntas
cuidando de suas retaguardas conseguem atravessar
uma multidão, filas de pessoas de mãos dadas
podem romper um cordão de isolamento, um exército
pode enfrentar um exército.
Duas pessoas podem manter-se
sãs, podem dar apoio, convicção
esperança, fazer amor, massagem, sexo.
Três pessoas formam uma delegação, 
um comitê, uma dissidência. Com quatro
você pode jogar bridge e até iniciar uma
organização. Com seis,
você pode alugar uma casa inteira,
comer torta no jantar e não sobrar
nada, organizar uma festa beneficente.
Uma dúzia já dá uma manifestação.
Uma centena enche um auditório.
Mil se solidarizam e têm sua própria newsletter;
dez mil, poder e seu próprio jornal;
cem mil, sua própria mídia;
dez milhões, seu próprio país.
E assim vai, um de cada vez,
começa quando você se digna a
agir, começa quando você faz
de novo depois de eles terem dito não.
Começa quando você passa a dizer Nós
e sabe o que isso significa, e dia a
dia isso significa mais uma pessoa. 




Marge Piercy  
(Detroit, Michigan, EE.UU., 1936)
POETA/NOVELISTA/ACTIVISTA SOCIAL
de The moon is Always Female, Alfred A. Knopf, Random House, 1980
para leer MÁS
su WEB

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