Mostrando entradas con la etiqueta un hombre cada tanto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta un hombre cada tanto. Mostrar todas las entradas

7 de junio de 2026

Indio Solari, (Última carta)

Fotografía de Eloísa Molina para La Tinta

Hay un ruido de platos vacíos en la Argentina.
Un sonido áspero.
Como ascensores cayendo dentro de hospitales apagados.
Como tizas partidas sobre pizarrones gastados en escuelas que ya no llegan a fin de mes.
Y mientras desde arriba venden épica financiera con sonrisa televisiva, abajo la realidad mastica gente.
Los jubilados cuentan monedas como si fueran balas sobrevivientes de una guerra perdida.
Les licuaron la vida despacito.
Primero los remedios.
Después la comida.
Después la dignidad de tener que elegir entre calefacción o un paquete de arroz.
Y todavía aparecen predicadores del ajuste diciendo que el sufrimiento “era necesario”.
Como si el hambre fuese una materia universitaria.
Como si ver ancianos revolviendo descuentos fuera parte del equilibrio fiscal.
Los laburantes tampoco llegan.
El sueldo dura menos que un semáforo en verde.
El consumo se desplomó porque ya no se compra: se sobrevive.
La heladera parece un teatro abandonado después del saqueo.
Y en las calles hay persianas bajas como párpados cansados.
Construcciones detenidas.
Fábricas respirando por tubos.
Comercios vacíos donde antes había ruido de monedas y olor a pan caliente.
La recesión avanza como hollín pegado detrás de las paredes.
Silenciosa.
Espesa.
Entrando en las casas mientras algunos influencers del mercado festejan numeritos como si la economía fuera un videojuego sin cadáveres.
También le metieron motosierra a la educación y a la salud.
Universidades asfixiadas.
Hospitales universitarios peleando por insumos básicos.
Docentes agotados enseñando entre ruinas presupuestarias y techos que lloran goteras.
Pero en la televisión hablan de libertad.
Siempre libertad.
Aunque millones estén cada vez más presos del miedo, de las deudas, de la angustia de perder el trabajo.
Y entonces aparece el gran truco del circo:
hacerte creer que la crueldad es valentía.
Que insultar es gobernar.
Que destruir es sincerarse.
Que el ajuste sobre los cuerpos cansados del pueblo es una especie de purificación divina.
Hay fanáticos aplaudiendo el incendio mientras el humo les entra por debajo de la puerta.
Gente defendiendo verdugos porque aprendieron a odiar más de lo que aprendieron a pensar.
Y lo más oscuro no es el personaje delirante que grita desde el escenario.
Lo verdaderamente oscuro es una sociedad agotada, partida, furiosa…
que empezó a normalizar que le rompan el alma a los más débiles mientras le llaman “cambio” al derrumbe.
La Argentina no se está quedando sin plata solamente.
Se está quedando sin alma.
Sin paciencia.
Sin futuro.
Y cuidado…
porque cuando un pueblo ya no siente el dolor del otro,
el monstruo deja de gobernar desde arriba.
Empieza a vivir adentro de todos.

(finales de 2024)



Carlos Alberto "Indio" Solari
(Paraná, Entre Ríos, 1949 - Bs. As., Argentina, 2026)
MÚSICO/CANTANTE/COMPOSITOR
Leída en PATAGONIA PRESS
para leer una entrevista en REVISTA ORSAI

6 de octubre de 2024

Juan Pablo Abraham, Cuando murió mi padre...



Cuando murió mi padre
quise que una tormenta
desgajara el horizonte,
que el viento y las rocas
cercaran las casas,
abrieran sus ventanas
doblaran sus puertas
que las cenizas
ahogaran mis recuerdos
y que el mundo fuera
una única tristeza.
Pero nada de eso ocurrió:
mi padre murió un día de primavera
y en los campos
los caballos y las vacas
permanecieron como siempre

inclinados
sobre la hierba.

Con mis manos dormidas, Elemento Disruptivo, 2024




Juan Pablo Abraham
(Noetinger, Córdoba, Argentina, 1980)
Reside en Villa María desde 1999
POETA/EDITOR EN EDUVIM/TRADUCTOR
PROFESOR DE LETRAS MODERNAS
para leer + en CÍRCULO DE POESÍA
y + en EMMA GUNST



16 de junio de 2024

José Antonio Cedrón, 2 poemas 2


Obra de Ron Hicks
LA GRANDE BELLEZZA

A veces miro lejos y alcanzo a ver.
Pero pasa. Y camino.
Vi a mujeres dormirse en mis almohadas, 
los labios en un beso, las pestañas pintadas. 
Después llegaba el aire. Yo fumaba. 
Y se iba descalza, borrada por el humo. 
Puedo estar solo, casi, siempre casi.
Mis amigos predican, hablan, se disuelven
en sus lazos de sangre, sus cuentos de palacio.
Bebemos y mentimos sin razón ni saber,
cuando brindamos.
Me siento igual. Como si supiera que pronto
lo perderemos todo.
Es grande la terraza.
Lo que se ve es el tiempo, que no ve,
vemos nosotros:
un ladrón descuidado, el borracho expulsado, 
el caer de una lágrima en el piso.
Pronto no quedará huella. 
Y me dicen que escriba. ¿Escribir qué? 
Si el que me mira lo hace entre comillas. 
A veces cruza un barco en la pantalla
seguido por la luna.
Pero pasa y camino. Yo sigo caminando 
cuando todos se han ido.  



Obra de Ron Hicks
LA PROPUESTA 

Podemos conocernos, viajar tres mil kilómetros,
diez mil, o tantos más.
No quiero ir a la luna.
Allí hace falta mucho entrenamiento,
equilibrio en la dieta y en los gestos,
educar al silencio,
aprender a comer, a caminar.
Respirar solo.
Quedemos aquí, donde lo que se lleva y trae
el viento,
una que otra esperanza.
Cosas que todavía pueden ser soñadas.
Aquí tenemos árboles, canciones,
las orillas del mar.
La suerte viva.
Quedemos aquí: la piel, las manos libres.
Pongamos esa música y te invito a bailar.
A la luna se viaja en los boleros.



José Antonio Cedrón 
(Buenos Aires, Argentina, 1945)
Reside en CABA
POETA/ESCRITOR/DOCENTE/PERIODISTA
para leer + en AROMITO REVISTA

13 de noviembre de 2023

Carlos "Pecas" Soriano, Resistir


Keira Knightley, en "King Arthur", 2004

RESISTIR 

Resistir es amarse humanamente
comprender que además del barro
somos un montoncito de espíritu que late.
Resistir es poner el alma en pie de guerra
olvidar la cáscara inservible
y dejar el corazón a la intemperie.

Resistir es derrumbar al poderoso
dejar su estupidez al aire libre
y que la vida le llueva en la cabeza.

Resistir es llorar humanamente
partir al enemigo en mil pedazos
al ver tanta ternura resistiendo.




Carlos "Pecas" Soriano 
(Córdoba, Argentina, 1952)
POETA/MÉDICO EMERGENTÓLOGO/
en Poemas de la resistencia- 1a ed.,
Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
Clara Beter Ediciones, 2016
Compilado por Natasha Deligiannis
para leer una nota en PÁGINA 12
para leer + en SOMBRAS EN LLAMAS


26 de octubre de 2023

Dharius Vidal, 2 poemas 2


s/d del autor de la fotografía
Existen otro tipo de mujeres que no leen poesía
las que no compran libros
las que toman café de olla en lugar de capuchinos
las que no saben quien es Bukowsky
ni tampoco Monica Gaee o Sabines
pero se saben el camino a bibliotecas públicas.

Son ese tipo de mujeres que trabajan
en casa de familias
en fondas de esquinas
lavando y cosiendo ajeno.
las que no usan bolsas Michael Kors
Usan bolsas de plástico o morrales.

Son aquellas las que no usan Internet
sino 30 pesos de recarga de datos
las de mala ortografía
las de fiestas patronales
en lugar de obras de teatro.

Existen mujeres sin doctorados
las que no son abogadas
secretarias o ingenieras
las de vestidos de manta y huaraches.

Son aquellas que ves vendiendo frutas
sentadas en mercados o debajo de mercuriales
las que no saben que la libertad de la mujer
es la actualidad hoy en día.

Pero son felices mirando paisajes
contando las estrellas
tienen tiempo para poner sueños a su día
Mujeres, como la Madre Tierra,
fértil, callada, protectora y fuerte
porque cada mujer indígena
lleva consigo poesía.

Leído en LA TORRE DEL SILENCIO


'In Moments Of Uncertainty, Hug A Tree' de Ellie Ling

Ella no había nacido diferente a todas
al contrario ella había sufrido lo suficiente
para estar aun recogiendo, sus pedazos por el suelo.

La vida no la había pintado sonrisas extraordinarias
en su rostro, todo lo contrario le había causado
heridas, desilusiones y sueños rotos.

Terminó varias veces llorando por amores
que habían buscado entre sus pieles; aquellas
sinceras caricias que se otorgan por amor.

Más sin embargo un día de tantos, ella se miró al espejo
y se vio de manera diferente, no de la forma acostumbrada
que siempre la vieron las demás personas.

Dio media vuelta y salió a la calle con la frente en alto.
Ella de nuevo se amaba, no le daría otra oportunidad a la vida
para que la lastimara de nuevo.
Entonces caminó altiva, atrayendo las miradas…

Ella no había nacido diferente a todas, había estado
perdida, pero ahora se había encontrado de nuevo
y depende a ustedes encontrarse a sí mismas, si se importan.


Dharius Vidal
(México)
para leer + en INSTAGRAM

14 de julio de 2023

Diego Cortés, 6 poemas 6


Ilustración de Carmel Seymour

POEMA ESTÚPIDO

ahora voy a preguntar algo  
realmente 
estúpido

¿a nadie le arde el alma?

cuando alguien me dice   
que va a hacer  
lo que pueda  
sin arriesgar su espíritu  
siento que todo es inútil

que hablar es inútil  
que escribir es inútil  
que cantar es inútil

¿cuál es la vida que vivimos?

ahora voy a preguntar algo 
más estúpido

¿a nadie le angustia pensar  
que el tiempo  
se acaba?

hay que trabajar más duro 

más duro

hay que ser más felices 
más infelices

hay que llevarse todo por delante 
incendiarlo  
quebrarlo de amor

de Poema Estúpido y otras canciones, Editorial Llantodemudo, 2012
en Ruido sobre ruido (poesía reunida), Caballo Negro Editora, 2018

Poema estúpido y otras canciones, Editorial Llantodemudo, 
2012


*

Ilustración de Carmel Seymour

lo que pensás
que es ridículo
a veces
es toda
tu vida

lo que pensás
que no es
nada más
que ceguera
es toda tu fe
llevada
con torpeza
hasta el amor.

de Baldío y otros poemas olvidadosEditorial Llantodemudo, 2014
en Ruido sobre ruido (poesía reunida), Caballo Negro Editora, 2018


Ilustración de Carmel Seymour


no puedo resistir
ver
qué hay dentro
de las cosas
una vez que se rompieron
para siempre.

de Baldío y otros poemas olvidadosEditorial Llantodemudo, 2014



Ilustración de Carmel Seymour


todo lo que vale en mí
está roto
todo lo que puedo darte

fragmentos de sueños
que me sirven para crear
otro sueño

derrotas y más derrotas

sombras
de fe y amor
que permiten vivir.

todo lo que puedo darte
es lo que queda de mí

lo que queda de mí

lo que queda de vos en mí.

de Baldío y otros poemas olvidadosEditorial Llantodemudo, 2014


Ilustración de Carmel Seymour


abriste la puerta  
y encontraste una habitación vacía  
pero ¿ves?  
hay otra puerta  
y otra habitación  
y otra puerta

no hay nada que rogar  
mientras haya un camino  
frente a nosotros.

de Baldío y otros poemas olvidadosEditorial Llantodemudo, 2014
en Ruido sobre ruido (poesía reunida), Caballo Negro Editora, 2018


Baldío y otros poemas olvidadosEditorial Llantodemudo, 2014


*
Ilustración de Carmel Seymour

hago crecer flores
cierro ventanas
camino siempre
de vuelta a casa.

la ecuación simple
de pensar la belleza
para vivir en ella
en su emoción
en su pequeño latido muerto.

y no es el aire
lo que te hace respirar
no es el viento
lo que mueve al mundo.

en Ruido sobre ruido (poesía reunida), Caballo Negro Editora, 2018


Ruido sobre ruido (poesía reunida), Caballo Negro Editora, 2018





Diego Cortés
(Buenos Aires, Argentina, 1976 - 2015)
Residió en Córdoba desde los 3 años
POETA/ESCRITOR/EDITOR/GUIONISTA DE HISTORIETAS/
LIBRERO/FUNDADOR DE LA EDITORIAL LLANTODEMUDO
para leer una nota en LA TINTA
+ en QUÉ




24 de mayo de 2023

Alfredo Buxán, 6 haikus 6


Fotografía de Lin Yung Chen


La luz te mira
con los ojos de un niño
cada mañana.


Fotografía de Lin Yung Chen

Mira la luna
cuando el mar la despide
de madrugada.


Fotografía de Lin Yung Chen

Bajo aquel árbol
crecieron las raíces
de lo que somos.


Fotografía de Lin Yung Chen

En los finales
todo el mundo se acuerda
de los principios.


Fotografía de Lin Yung Chen


Dame la mano
para llegar al sitio
del que venimos.


Fotografía de Lin Yung Chen


Dale tu alma
al día que amanece.
Porque no hay otro.


Junco en la orilla, Colección La Garza Roja, 2023



Alfredo Buxán 
(Corcubión, A Coruña, España, 1950)
de Junco en la orilla, Colección La Garza Roja, 2023
para leer una reseña por Hilario Barrero en CUADERNOS DE HUMO
+ en EMMA GUNST

7 de enero de 2023

Peter Sirr, 2 poemas 2


Collage de Julie Loen

EL PEINE

Busqué mucho tiempo, pero las cosas habían cambiado.
Ahora vengo de Iluminación con una lámpara pequeña
hasta donde una mujer se peina
como en privado, delante de un espejo de dormitorio.
El lugar se desvanece a su alrededor
y parejas extasiadas en cocinas tocan madera brillante
y desaparecen, como voy a hacer yo, flotando
en un cesto para la ropa, un arcón para la ropa limpia, todo un estante de alfombras.

Estoy yendo hacia el centro, sobre las campanas de chimenea,
las bóvedas ardientes: mi sombra se recuesta en infancias de jardín,
mi lámpara roza el cielo, en mis brazos
una mujer se peina
como en privado, ante un espejo de dormitorio.
Nos despertamos en un lugar para el que no tenemos nombres,
las almohadas que iluminan nuestras cabezas
llenas con las plumas de la luna, las estrellas aterciopeladas.

Y seguimos recorriendo un salón tras otro
en un aturdimiento de compra, asombrados por el deseo,
manoseando galaxias, abriendo cajones,
tocando la oscuridad
como si pudiera ser nuestra, como si pudiéramos elegir,
como si la tienda, las estrellas, nuestras vidas
estuvieran esperándonos,
las luces todavía encendidas, el lugar todavía abierto.


Ilustración de Karlotta Freier

¿Quién le dijo
que había terminado?
Hay mucho
que no pudo explicar. Así que
una vez más: ¿cuál es la función del 2?
¿cuál es la función del 3?
¿cuál es el nombre del vaso sanguíneo 4?
¿cuál de estas dos calaveras
que están juntas
es la del carnívoro?
¿Qué sucede
cuando se atora,
cuando el poema
se atora?
¿Qué es en todo caso
un poema
y por qué come tanto?
¿Durante cuánto tiempo estuvo escuchando
la pubertad de las sillas,
la desesperación
de las biromes?
¿Qué es lo que exactamente quiso decir el autor
al subrayar la frase?
¿Por qué el jefe de la tribu
rechaza el obsequio? ¿Fue por ignorancia
o por pura perversidad?
¿Por qué su hijo
se arrojó al río,
a la caldera hirviente?
¿Por qué su esposa
insiste en sonreír?
Hable de los personajes
de la pieza, la novela,
de esa muchacha en el bosque,
que obviamente lo está esperando.
Transcriba
la conversación completa,
indicando
rostro, pelo, pechos,
luego cuidadosa, precisamente,
por una vez en la vida
sin omitir nada
en sus propias palabras explique
sus propias palabras.





Peter Sirr 
(Waterford, Irlanda, 1960)
POETA/ESCRITOR/TRADUCTOR
de Peter Street & otros poemas, Editorial bajolaluna, 2008
Selección y traducción de Jorge Fondebrider y Gerardo Gambolini
Edición bilingüe
su WEB



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...