Mostrando entradas con la etiqueta #Mudanza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #Mudanza. Mostrar todas las entradas

12 de julio de 2026

Flavia Garione, Ex Casa

 

EX CASA

En mi casa últimamente se rompe todo
es como si las cosas se hubieran puesto de acuerdo:
vamos a rompernos todas a la vez.
Nadie las piensa arreglar y están ahí.
es como cuando hicimos que Laura Candela
se tire a la pileta desnuda.
Lo hizo sin problema
pero las cosas entre nosotras dejaron de funcionar
y así para siempre.
Después Laura Candela se fue a México
y puso un lavadero en el D.F.
con mi prima siempre nos acordamos de
Laura Candela desnuda nadando por la pileta.
pasamos por donde era su casa que ya no es más
y por mi ex casa y ex barrio y nos quedamos mirando.
yo le digo que un pedazo de mí está todavía ahí
y mi prima no me cree.

Galimberti, vivía cerca de mi ex casa
fue a mi colegio
jugaba a la pelota con mis tíos.
Tenía una radio clandestina
Atrás de la verdulería de Carlitos.

Ya le dije: el tema está agotado
La forma también.
La verdulería de Carlitos
Ya no existe más
y no tiene importancia
la modificación de las cosas.
para qué sirve un estudio exhaustivo
de los elementos no verbales de un texto
es una cosa a contestar.



Flavia Garione
(CABA, Argentina, 1990)
Reside en Mar del Plata
POETA/PROFESORA DE LETRAS
para leer una entrevista en TURMA
para leer + en FLOR DE AVE
+ en OP.CIT.
su BLOG


5 de febrero de 2025

Magalí Etchebarne, 5 poemas 5 (+1)


Ilustración de Becca Stadtlander
Leí que la familia es un árbol, aunque me parece un mapa,
con sus bloques de tierra
personas y distancias
zonas peligrosas y ciudades a las que no volveremos.
En los velorios se juntan los continentes
por ese sismo imprevisto. ¡Pero si ayer hablamos!
Ahí estaba la tía con su lengua inentendible,
especie parlanchina y exótica,
y el hermano de mamá, una ruina,
desmarcado para siempre, reliquia de ese apellido.
Al principio, mi familia era mi jardín: enorme, único, suficiente.
Después poco, demasiado corto, una cárcel. Al final
me parece un planeta inexplorado,
alguien trae nombres de antepasados como pasajes,
otra sostiene un bebé puente, uno hereda las hijas
de una muerta y decide colonizarlas.
Una familia también
se parece a una preguntita
que alguien planta en el origen y
nunca nadie responde.


Ilustración de Becca Stadtlander

Cuando ellos ya no estén, solo
quedarán sus plantas
abrazándose salvajes, creciendo
desconcertadas. Mi hermana y yo
nos habremos llevado todo: los secretitos
de la noche grabados en la mesa de luz,
las cenizas que duermen en cofres de mármol,
todos esos muebles gigantes
como máquinas a vapor,
las fotos —todas las fotos en blanco y negro
en las que el pasado parece mentira—,
los problemas suaves, de épocas
sin distracción. Y así,
cargadas, vamos a caminar
por la costa varicosa de los años.
Alguna dirá ¿qué harán los que vengan
con la casa, con los dos plátanos altos
de la vereda? ¿Se animarán
a tirar todo abajo? Ese coraje
no será nuestro. Empieza después
de esta historia. Ahora, estamos de espaldas
al futuro, no es que lo evitemos,
juntamos fuerza.
Soltamos al cielo
palabras, un oráculo, una
traición. Ofrendas lanzadas al mar
cargadas de flores y preguntas, deseos
y nuestros nombres tallados sobre todo
lo que tuvimos: lo más bello y lo espantoso.
Después, ya no seremos animales pesados
husmeando en la orilla, sino esa pareja de aves
revoloteando su hogar.

Ilustración de Becca Stadtlander

Me gustaría escribir todas los días,
a la mañana bien temprano, a la noche bien tarde;
hacer de la escritura lo que abre y cierra mi día
escribir, corregir y reunir, tener paciencia y confianza,
arrojo para mostrar,
escribir con la impunidad de un hombre
que cruza la noche a toda velocidad
con las luces apagadas.


Ilustración de Becca Stadtlander

Ella por las noches leía y él por las noches se iba.
Así, mi madre me enseñó los libros,
mi padre, a escapar.
Los dos a su manera, a vivir sola.


Ilustración de Becca Stadtlander


Adentro tuyo puede haber
un bosque, un desierto, un mar,
aunque ahora estés siendo árida




MAGALÍ DIXIT

Cómo cocinar un lobo, Tenemos las máquinas, 2023


Un librero me contó que cuando vació la casa de sus padres encontró el diario de su madre, donde había secretos y hasta encontró cartas con otros hombres. Yo pensé que si me pasaba iba a tener material para la escritura. Pero lo que me pasó fue que no encontré nada; ellos se llevaron sus secretos y vaciar la casa de Remedios de Escalada, que fue la casa que construyeron mis abuelos, en la que vivieron nuestros padres y nosotras, para ponerla en alquiler fue como reencontrarme con los restos de una vida en común. Es horrible vaciar una casa, creo que es de las peores cosas que nos toca hacer. Sentís como si algo te pasara por encima. Me acuerdo que me dio mucha impresión ver un peine de mi papá tirado; habían revuelto las bolsas y se habían llevado otras cosas… No es que yo sea supersticiosa, pero también sentís que te están viendo mientras vaciás la casa, como que están ahí. Los muertos no están tan muertos como creemos”




Ph Catalina Bartol
Magalí Etchebarne
(Remedios de Escalada, Bs.As, Argentina, 1983)
POETA/CUENTISTA/EDITORA
de Cómo cocinar un lobo, Tenemos las máquinas, 2023
Contratapa Marina Mariasch
Lectura recomendada por Celeste Viñal
para leer una entrevista en LA PRIMERA PIEDRA

28 de febrero de 2024

Amanda Durán, Desaparece una casa...


Fotografía de Maarit Hohteri

Desaparece una casa
en ella tuve un hijo,
pude ver su carita tantas veces y aun así hay días que no logro recordarla.
Es tan fácil no ver nada afuera de esas paredes, 
Y siempre siento pánico de que se abra esa puerta.
Los rincones vacíos están todos repletos y en alguno de ellos perdí la memoria.
Están conmigo unos muebles que lo adormecen todo,
Y hay en una de las piezas un barranco vacío del que mis pies cuelgan como si saltara,
Desaparece un hijo que sepulta todo tajo de mi voz, tala mi boca
para irme con él me disuelvo
pero mis pies siguen colgando al vacío 
de una casa que desaparece sin un solo rastro de mi carne.




Amanda Durán -Daniela Pizarro Durán-
(Santiago, Chile, 1982-2025)
Residió en Lima, Perú
POETA/PERIODISTA/ILUSTRADORA
para leer una entrevista 
y + poemas en BLOG TIERRA AMARILLA
+ en HETEROGENESIS
y + en EMMA GUNST
Leído en su FACEBOOK

1 de febrero de 2024

Alfonsina Clariá, 3 poemas 3 (II)


Obra de Jolene Lai

La felicidad tiene grietas
donde crece la maleza.
Hace nido en los rincones,
la aflicción.
No duermo; extirpo
gajos de sombra,
vigilo el humo de los sueños,
oculto el oro
bullicioso de la infancia
en el umbral
donde crepita el poema.
Ya no voy dormir:
yo soy el fuego.


Obra de Jolene Lai

Esta silla vieja y heredada
soporta cada noche
el peso del insomnio;
largas horas consumidas,
tiesa y ensimismada.
En ella perdí la oportunidad
de ver mil cielos estrellados,
pero contemplé otros cientos
que se abrieron bajo techo.
Tal vez, mi vida no fue
extraordinaria, pero lo ordinario
fue feliz, triste e impetuoso.
En esta silla, áspera y dura,
exploré paisajes interiores,
aprendí a traducir
mi corazón en signos,
vencí el temor a desaparecer
sin haber traspuesto
el límite de la materia.
En esta silla,
que ya es parte de mi cuerpo,
de mi nada.



Obra de Jolene Lai

El lavarropas nuevo
no causó tanto alboroto
como la caja.
La llevamos al jardín
y, en un instante,
armamos la casita.
Para hacer la puerta levadiza,
atamos la punta del cartón
a la rama más baja del jacarandá.
Un trozo de telgopor
se convirtió en el banco
y los cuatro entraron,
por turno, a llenar la casa
con su risa.
Pura alegría que duró
hasta la primera lluvia.



Mudanzas, Ediciones Recovecos, 2015



Alfonsina Clariá 
(Córdoba, Argentina, 1972)
POETA/LICENCIADA EN LETRAS MODERNAS/ 
ESCRITORA/DOCENTE/INVESTIGADORA
de Mudanzas, Ediciones Recovecos, 2015
para leer + en EMMA GUNST


2 de agosto de 2023

Mercedes Romero Russo, 5 poemas 5 (+1) (de El derrumbe de los que perdonan)


Ilustración de Heo Jiseon

RESPONSABILIDAD AFECTIVA

La persona indicada
es también la que no te hace
perder el tiempo
si sabe que no puede darte
lo que estás buscando



Ilustración de Heo Jiseon

MUDANZA

En mi casa nueva todavía busco la toalla
del lado donde estaba en la anterior.
Un reflejo pero también un descuido.
Lo mismo que hago
con los hombres que voy amando:
ser un cementerio
de costumbres.




ADIÓS

Duelar, en definitiva, no significa
olvidar a las personas,
sino poder pensarlas con emociones
más tolerables.



Ilustración de Heo Jiseon

Yo puedo explicar
los cuatro mil caballos de fuerza
que viven en un recuerdo
con una sola imagen:

Todavía
leo
tu horóscopo.


Ilustración de Heo Jiseon

Mi tristeza es un perro
que me sigue a todos lados,
leal, paciente y domesticada.

Hay que tocarla con cuidado
porque muerde cuando no te conoce.


B O N U S  T R A C K

Ilustración de Irina Tozzola

ALERGIAS

Dejé de fumar por vos
y nos separamos

ahora que llueve
en mis pulmones podrían mezclarse
el humo y los suspiros
¿cómo se sobrevive a todo esto
sin al menos un vicio técnico?

llueve y yo respiro mejor que nunca
siento el olor virgen de la tierra
mientras la lluvia desenreda
las raíces de los árboles
pero hay algo muerto
en el amarillo de las hojas
hay algo así
como una alergia
al cambio de estación.


El derrumbe de los que perdonan, Abre Cultura, 2021




Mercedes Romero Russo
(Paso del Rey, Bs. As., Argentina, 1990)
POETA/ESCRITORA/FEMINISTA/TALLERISTA/
para leer una reseña de Marcelo Díaz en REVISTA OTRA PARTE
para leerla en REVISTA ORSAI
para adquirir sus libros en ABRE CULTURA
para leer una nota en EL POPULAR

29 de septiembre de 2022

Laura Escudero Tobler, 2 poemas 2 (+1)


Obra de Cécile Veilhan

TIEMPO

Me preguntaste qué es el tiempo
y yo te dije,
mientras colgaba una sábana: esto.
Aprisioné la última esquina
con el broche, me corrí dos pasos,
agarré tu mano chiquita entre mis manos
y te volví a decir: esto.
vimos juntas el viento atrapado en la sábana,
como burbuja, como serpiente,
Vimos el viento tironear del broche
envuelto en la sábana.
Y la sábana que pasó y dejó
al viento, ahí,
colgado de la soga, solo
para que yo te dijera:
hija, el tiempo es esto.


Obra de Cécile Veilhan

ACUERDOS

Él dice que le gustaría
alguien que cocine,
que disponga del universo doméstico
con precisión adorable,
que no se queje.
Ella dice: a mí también.


de Distancias y variedadesEd. Legüera Cartonera, 2019



B O N U S  T R A C K


Obra de Alexandra Dvornikova

Busco en esta casa nueva
lo que vino conmigo
sé que lo traje
ahora dudo si los vasos
los libros o las plantas
son ellos mismos o no saben como yo
dónde están
y como yo esperan
algo que los busque:
un nombre
un desconcierto
un olvido




Laura Escudero Tobler
(Córdoba, Argentina, 1967)
POETA/ESCRITORA/PROMOTORA DE LECTURA/
PROFESORA Y LICENCIADA EN PSICOLOGÍA
para leer + en EL POETA OCASIONAL
su BLOG

20 de septiembre de 2022

Flavia Calise, 2 poemas 2


Fotografía de Amanda Jasnowski

tengo una amiga que sabe 
hablar con la ternura del silencio 
con la que se quiebra una nube
que cuando me mudo envuelve 
cada vaso o perfume
con lo que mejor lo cubre 
cajas para los libros 
algodón entre los cosméticos  
plástico para los vidrios y ceniceros 
papel de diario 
para los espacios vacíos 
entre el cartón y los cuchillos 
se ata el pelo y dice 
los platos van verticales 
como los discos
las dos sabemos 
son cosas muy importantes 
para una casa 

quisiera alguna vez estar 
detrás de sus ojos
o cerca de su cabeza 
para ver lo que ella ve 
mientras cantamos en una esquina 
cuando lloro o me lastimo 
con las puntas de una mesa 
y hasta ver mi propia cara 
cuando dice 
que podría abrazarme 
hasta que tengamos frío 
esta noche 
en una avenida desierta 
que podría abrazarme 
hasta que en entienda 
que ya no sirve que le diga 
que se vaya.

leído en FLOR DE AVE


Fotografía de Amanda Jasnowski

OJALÁ DEJE DE RESPONDER A LA AUSENCIA CON TERNURA

Ojalá deje de responder
a la ausencia con ternura
una de ellas cae como el agua
y ablanda la madera roja
la otra necesita
solo del silencio

No sé nada
sobre la ternura
la imité de los hombres del campo
peinaban despacio la cola
de sus caballos viejos
con un peine solo hecho
de aluminio
de mi abuelo cuidando autos
para alimentar a mi madre

Dirán los demás
que me sale tan bien
y no lo entiendo
si nadie me dijo
que no era más
que regar a diario
las plantas en verano

La ausencia
es un camino fértil
y estoy convencida:
termina en mi cuarto
una habitación llena de rocas
que hunden la cama
hasta que toca el barro

Leído en INDIE HOY


Foto de Roco Perna
Flavia Calise
(Buenos Aires, Argentina, 1992)
POETA/DOCENTE/TALLERISTA/PERFORMER/
CURADORA DE CICLOS LITERARIOS
para leer + en LA PRIMERA PIEDRA
+ en OTRA

24 de enero de 2021

Viviana Ayilef, 5 poemas 5 (+2)


Fotografía de Volker Dautzenberg

PO(LI)ÉTICA

Escribo
en el ojo abierto de la tormenta
ese que mira y ciega
ese que marca,
que cuando pestañea
respira el mundo
nacen las flores
trinan los pájaros del día
Pero yo escribo en este hueco
en un tembladeral escribo
donde ya ni una gota
ni el polvo de hada
ni el canto de griegas sirenas
podrán jamás perder a nadie.
Porque yo escribo donde nadie
cuando se fueron todos
desde el ruido en la sombra
contra el trueno y la niebla
como si nunca

de Cautivos, Mandala libros, Trelew, 2013
para leer una reseña en PORCIONES DE MUNDO



Fotografía de Volker Dautzenberg

Mi corazón es un árbol que azotan los vientos
los vientos del este
vientos del oeste
mi corazón es un árbol que doblan los vientos
mi corazón es un árbol de frondoso ramaje
las ramas extendidas de mi corazón crecen de costado
las ramas tendidas de mi corazón buscan el abrazo.

Mi corazón es un árbol que va a acariciar a otro árbol.

Las ramas de ese árbol crecen, todavía, hacia arriba.
Pero la sabiduría del árbol comprende que solo se crece si anida al costado.

Mi corazón no es una flor con espinas.
Mi corazón es un árbol.

Mi corazón es un árbol
que brota.

para escucharla recitar en Programa de Cultura CFI


Millaray y Adelaida Inacayal, coloreadas por Sebastián Hacher

TEOGONÍA

La libertad ya nos persigue en los senderos
que el viejo mundo pretendió sin dueños.
Nunca estuvimos tan rotos de vergüenza
como el momento que sucedió a esa noche sin aurora,
aquella en que la luna nos silbó casi campana
y liberó como si lluvia algunos cuervos

–jamás pudimos encontrarles la mirada–

y la terca ternura, latiendo bajo tierra
pedía florecer, pedía libertar su temporada.

… entonces vimos los caballos enlutados sin jinetes.

La noche triste en que parió mi abuela salió el sol
 y luego lo llamaron Juan.
La libertad lo persiguió enamorada y lo boleó
–ni tiempo tuvo de apartarse en el olvido–
Por eso Juan dejó silencios en el barro,
juntó toda la luz,
 y amanecía.
La luna en sus festejos
cargó toda la noche que había acumulado.
Y ahí anda Juan, moviendo su cabeza
cantándonos que todos viviremos
 que todos correremos
 que todos reiremos
por esa libertad que enloquecida
está danzando hace quinientos años en los vientres,
 así como mi abuela parió el sol.

TEOGONÍA

Tati kidu ngünewün inawleymu rüpümew
Tati füta mapu chemfuy ngenopewma
Kiñe rupanome trololekelaiñ yewen mew
Chumngechi reke rupaiñ feychi pun ngenopulen
Chew tati küyen wiwengeleymu kullkull reke
Ka ngünentuy mawi reke ti yeku üñüm

–Pepi peymalafiñ ta ñi kintulum–

Ka ta ti ngünefali piwkeyey, trefkumekey mince mapu mew
Pepi chichikenuwfuy, ka pepi kidu ngünewi taiñ tripantu mew.

Feymu peiñ pu kawellu kurutuleyngün ngenoche

Feychi weñang pun mew che koñi tañi kuku tripay antü
 ka fey Kuan üytungey
Ta ti ngünewün inayu piwkeyey ka bolew mew
–ngelay antümew tati tukulpangekenochi mew–
Feymew Kuan kiñe ñukuf eluy fotra mew
Trawüluy kom ti pelom ka ti wünlu
Tati küyen tañi kawiñ mew
Ngaytumuy kom tañi merun niekelu
Feymew miawi Kuan negümyawi tañi longko
Kom ta mongeiñ üllkantuyawi
Kom lefaiñ
Kom ayean
Feychi kidungünewün mew wed wed reke
Puruyawi kechu pataka tripantü pütramew
 Chumgechi ñi kuku konifi ti antü.


Bordado por Sebastián Hacher

ARTE POÉTICA

La poesía viene después.

Antes están los eternos compañeros, 
las miradas de los hijos, 
los viajes extendidos por los hombres, 
entre sus sombras, 
sobre sus cuerpos, 
por sus historias otras.
Y la palabra -siempre- vendrá después: 
antes la lluvia, el desplazarse.
Vivir migrando entre lo propio más ajeno: 
en las ausencias, en los despojos.
Porque si viene, aunque tardía, 
toda palabra llegará 
únicamente para 
calmarnos.
Antes la sed.
Antes,
la vida.

Ti üllkantun küme wirin dew küpay

Wünelu müley ta aflayay pu wenüy, kintulum taiñ pu all ka pu püñeñ,
amun witralu pu wentru, rangi llawfen mew, went pu kalül mew, tañi
wewpin, kakelu.
Ki ti dundun -turpu- küpay wüla: wünelum ti mawün, trekan.
Mongeley trekaley tañi mapu mew ka uyew püle: kakelmew alütripalelu
chew mülelay, ti ütrufenlu mew.
Fey küpale, punlelu, kom wirindungu akuay rume llakoneiñmew.
Wünelu wiwün mew,
Wünelu,
Ti mongen.



en Kümedungun/Kümewirin.
Antología poética de mujeres mapuche (siglos XX - XXI),
Santiago de Chile: LOM, 2010
Versión mapudungun Jaqueline Caniguán



Ahí están
los machos de la filosofía
ahí se están masturbando
cierran los ojos y se les aparece la imagen de Palabras Clave
liberan la plataforma del porno académico progre
-qué caritativos-
eyaculan al dar con un término que haga contrapunto con “capitalismo”
(desde su bunker precioso en la peri-Feria del capitalismo)
se excitan tanto ante la nueva chance de Decir
decir Algo, total, ya tienen un Nombre ganado
a fuerza de ingenio, Slavoj
una pija de logros mentales, Chul Han
un corpus necesario, Agamben.

Los intelectuales del Norte Global
decía ayer Jorge:
cuidado
ahí están al acecho
no van ni por puta a escuchar otras voces
ponele
pensar por afuera de su anteojera-episteme y decir
¿ves el pajarito ese que ahora está cantando?

la Mapu naciendo de nuevo porque Nosotros somos Xeg Xeg
porque Nosotros somos Kay Kay
porque si mirás un poco al costado hay un mundo
que es pre-existente a tus citas textuales
(hagamos un meme que diga
“la Mapu viendo cómo buscamos la solución
en el lenguaje
del enemigo”)
un mundo que es pre-existente a tus citas sexuales
más allá del enemigo concreto habitual
fácilmente definible
-el capitalismo-
hay también un mundo que dice
pará la pelota
te fuiste a la mierda, humanito
vamos a ver cómo hacemos para que entiendas el daño que hiciste y vuelva el equilibrio.

Pero a los machos coloniales del contracapitalismo
no les seduce
la idea
de que se pronuncie
una hembra.


VIVIANA DIXIT

Intervención del colectivo Mamül Müley (2014)
Fotografía de José Luis Zamora

Nos han querido regresar a todos los estereotipos. De todos ellos nos escapamos. Resistimos la imagen del doliente prosternado elegíaco indio casi niño que pide cobijo –una imagen que supo ser, sin embargo, poética-, y la del sedicioso tirador de flechas piedras o de bombas -una imagen activa, de clara raigambre política-. Pero no lloramos: hablamos. 
Y no atacamos: decimos”.

en VIII Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), 2019



No se mudan las cosas
nomás.
Cuando una se muda se carga
a la espalda el futuro
y mete en una cajita los dientes de leche
mete los aniversarios de todo 
lo que ha celebrado
agarra su alma por los cuatro extremos
y la va plegando
despacio
para que llegue prolija a buen puerto
cuando queda del tamaño de una servilleta
pasa por encima su mano 
como quien la plancha
le da su caricia.
Cuando alguien se muda mira los rincones de los que va a irse
mira una baldosa y dice “en esa baldosa bailé un bolero una vez 
y era madrugada”
mira la mesa vacía y recuerda las risas de hienas de tantos 
amigos
mira la ventana y recuerda
cierta despedida
cierta bienvenida.
Cuando una se muda tiene que tener a mano cien cajas
para tanto libro
coraje tiene que tener también
para pensar qué se dice al llegar a otra casa
permiso casa, interrumpo tu transmisión para decir
traigo aquí mi risa
pero vienen con ella lágrimas también
algo de nostalgia
mis hijos
mis gatos
mis plantas
mis amigos invisibles
el futamalon*
las ancestras.
Cuando alguien se muda
no son las cosas
no son.
Se muda la piel.

(Ayün, inédito)
*Levantamiento Mapuche


Viviana Ayilef
(Trelew, Chubut, Argentina, 1981)
PROFESORA DE LETRAS//ESCRITORA/POETA/CRÍTICA LITERARIA
para leer + en PERIÓDICO DE POESÍA
para leer la nota Bordar el genocidio mapuche




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...