PEDÍ UNA COSA
Pedí una cosa
Pedí una cosa
profunda seriedad
-lo que fue la muerte de muchos-.
Pero pedí todavía una cosa más,
una que sólo se les concede a los fuertes:
el mutismo del corazón.
de Moln, 1922
EL TRIUNFO
El triunfo, el triunfo no tiene voz ninguna,
ningún frenético clamor de júbilo.
¿Existen caminos tan sencillos y llanos
bajo esa luz tan sobriamente austera?
El triunfo, el triunfo no tiene color alguno.
Frente a su mirada, la opulencia parece lastimosa.
Sereno y pálido en su pálida aureola
se aleja, silencioso, de la mentira y el estrépito.
El triunfo, el triunfo, es raras veces visto,
pasa de largo, como un espíritu en visita.
Bienaventurado aquel a quien su claro espectro
espera con luces en la fiesta de la muerte.
Una gran poeta. Tus poemas seleccionados siempre me parecen geniales.
ResponderEliminarTe dejo un abrazo grande, Emma
Ana
mortal (mucho)
ResponderEliminarAna, estuve leyendo todo lo que encontré en castellano y sí, es MUY buena...y vivió tan poco tiempo!
ResponderEliminarGracias por lo que decís, mil gracias.
BESOS
Es super delicada no te parece Leo?
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